LA YUME NUM TOX MUK IL IN TIAL

LA ARMADURA DEL CORAZN
EL CICLO

I


El cielo enegrecido sobre las minas del Planeta Azul avisaba de una prxima tormenta, un chillido agudo y molesto anunci que era hora de devolver a los mineros a sus celdas. Por supuesto, poco le importaba a los guardias metnalitas si los mineros que trabajaban en el exterior sufran intoxicaciones o quemaduras a causa de esa lluvia, cida como antes no la haba conocido la Tierra, pero las rdenes eran claras con respecto a cuidar a los esclavos, pues aunque siempre habra uno que tomara el lugar del cado, se perda tiempo mientras el nuevo reemplazo aprenda a hacer bien sus deberes.

La mayora de los esclavos eran jvenes, el ms viejo llegaba apenas a los 35 aos, y el resto variaba entre los 12 y los 25. La vida precaria y dura como trabajador de las minas era causal de muchas muertes prematuras cada mes.

Recostado en una esquina de la obscura y sucia celda perteneciente a su "unidad de trabajo", Josh, con 15 aos cumplidos, pensaba en lo cmodo que sera tener ah a su amigo Takao, entonces podra recostarse con la cabeza en sus piernas, pero haca casi tres meses que Takao haba muerto a los 24 aos. Ahora l debera estar con el Gran Espritu, pensaba Josh... pero esa idea de la muerte, antes recomfortante, ahora no surta ms efecto que el de distraer un poco la pena. Era verdad todo lo que su madre le haba enseado sobre el Silencio, el Gran Espritu y lo que hay ms all de la muerte? Porque si en verdad las cosas eran as, entonces cmo era que la GAU haba perdido la batalla en la Tierra?



II


Da de endoctrinamiento para el Grupo 87-64C. Dentro de la celda 104, un proyector hologrfico daba clases de historia para los esclavos, pues era deber del Imperio difundir la verdad hasta los niveles ms bajos de su sociedad.

Josh saba de memoria esas clases, y muchas veces, mientras trabajaba o antes de caer dormido, pensaba en todas las contradicciones entre la versin metnalita y lo que le cont su madre.

Segn la proyeccin hologrfica de casi 3 horas de duracin, con tipo de documental histrico e incluso algunas palabras del gran Asura, la GAU no era mejor que los metnalitas, pues su plan de conquista era a travs del fanatismo despertado por falsos maestros y esto haba provocado en un principio la guerra con Metnal. Claro que los metnalitas eran guerreros y conquistadores, pero no fanticos religiosos.

Obviamente, la excusa no era una diferencia para los esclavos, pero al parecer, gran parte de la poblacin "libre" de la Tierra comenzaba a creer todo esto.

La proyeccin continuaba con la narracin de varias batallas decisivas y los testimonios de Zuyua y otros miembros de la GAU capturados, que haban recapacitado y ahora revelaban la verdad sobre los planes de la GAU para dominar al mundo y hablaban de las prcticas depravadas y sangrientas de Canilek y su heredero Zacek, mismas que haban sido ocultadas inteligentemente para engaar a los ingenuos.

Y finalmente, venan las escenas de la batalla en la que el mismo Asura haba derrotado sin ayuda y en desventaja numrica, a dos Transformables y al mismo KarmaTrn, que no era otra cosa que la forma demoniaca que tomaba Zacek al pedir prestado el poder de los demonios y cosas peores con los que mantena pactos.

Tras esta derrota, se lanz un ataque decisivo contra las desmoralizadas bases en la Tierra. El diablico profesor Dath incluso trat de destrur el planeta al ver la derrota ceirse sobre la GAU, pero al final, l y todos los dirigentes traidores que permanecieron en la Tierra, fueron capturados y ejecutados. Slo Lis-Ek, la consorte del emperador Zacek, logr escapar usando poderes tan diablicos como los de su pareja.

La Tierra fue tomada, y en slo unas semanas el Imperio tena bases en todos lados. Se instalaron sofisticados equipos de vigilancia en cada hogar para cuidar que nadie le diera asilo a los Guerreros Kundalini y tambin en las calles se colocaron guardias y cmaras. Cada que alguien ayudaba, an de la forma ms insignificante a uno de los fugitivos kundalini, tanto el traidor como quien lo ayud y quienes estuvieran presentes, eran ejecutados.

Segn el Imperio, esto era necesario para acabar con los rebeldes y poder comenzar la reconstruccin del planeta de forma segura.



III


Pocos de los trabajadores eran tan estpidos como Milton. Por alguna razn, l nunca haba dejado de tener fe en el Gran Espritu y todas esas cosas, pero siempre haba tenido al menos el cuidado de no hablar muy alto sobre sus creencias.

Ese da, Josh not que Evita se senta mal. Sudaba mucho y se vea dbil, pero trataba de mantener el ritmo de trabajo, pues saba lo que le pasaba a las nias que dejaban de servir como mineras, Milton haba hablado de esas cosas con todos... Los laboratorios y los burdeles metnalitas nunca estaban escasos de vacantes para las nias dbiles. Pero por mucho que luch contra su debilidad, a media faena Evita cay de rodillas y ya no se pudo levantar. Uno de los guardias hizo una seal y una alarma comenz a sonar, llamando a los responsables de transferir a los esclavos dbiles. Fue entonces cuando Milton hizo su movimiento.

Milton, un muchacho larguirucho de ojos grises y cabello rubio, quien haca poco haba cumplido 19 aos, siempre se haba preguntado cul era el destino de quienes se mostraban dbiles para el trabajo. A dnde eran transferidos exactamente? Pero como es lgico, las respuestas no vienen fcil para quienes se encuentran encerrados de por vida en las minas, as que la ignorancia haba sido su aliada desde que tena 12 aos, edad en la que como casi todos quienes estaban ah, l haba llegado a trabajar. Pero en el ltimo verano, durante la visita de un "ingeniero" metnalita, uno de los ayudantes de tan distinguido personaje fue vctima de una confusin cuando un guardia pens que se trataba de un minero y al enfrentar la resistencia de este a volver a su trabajo, le dispar dos veces en la cabeza. El ingeniero hizo un espectacular berrinche y amenaz con mandar ejecutar a todos los imbciles guardias de la mina, lo que el capataz vio como un inconveniente porque, aunque los guardias eran todos clones y por tanto completamente reemplazables, tambin eran ya trabajadores de confianza, y el traer guardias nuevos significara el volver a trabajar en su entrenamiento y el pasar otra vez por todo el proceso de irlos conociendo y catalogando segn sus capacidades de tortura, abuso e intimidacin, todo esto indispensable para un guardia metnalita que valiera su ttulo. As, el capatz habl con el ingeniero y le pidi que a cambio de su ayudante tomara todos los esclavos que quisiera para sus experimentos. El ingeniero al principio no se mostr interesado, pero cuando vi a Milton, algo cambi, y acept al muchacho y a otros cinco trabajadores, nios y nias, para llevrselos.

Qu pas con Milton durante los dos meses que estuvo fuera de la mina? Bueno, al parecer el ingeniero lo ocupaba como compaa especial cuando se senta aburrido, solo o con fro (papel que tena su finado ayudante), por lo que gozaba de un trato como nunca lo haba tenido a cambio de sus servicios y adems poda acompaar a su "maestro" a todos lados. Fue as como descubri lo que pasaba con quienes salan de las minas con la etiqueta de debilidad comprobada.

Tras esos dos meses de descubrimientos, el maestro de Milton fue encontrado colgado de los pies y con la cabeza separada del cuello. Un rebelde haba logrado llegar a l y haba descargado su ira un par de das antes de ser atrapado y ejecutado por la ley. Luego de este incidente, un reemplazo fue enviado de inmediato para tomar el lugar del ingeniero, y al ver este a Milton slo dijo: -A las minas.

Pues bien, desde su regreso a las minas, esta era la primera vez que Milton vea a una de sus compaeras de grupo en riesgo de ser etiquetada como dbil, y en un intento por evitarle uno de los destinos que haba visto para aquellos como ella, arroj sus herramientas de trabajo y corri a lado de Evita.

Los encargados de las transferencias llegaron y encontraron a Milton ayudando a levantarse a la nia.
-Esclavo, trae ac ese bulto y vuelve a tu trabajo -dijo uno de los encargados.
-Estoy bien, nada ms me ca -dijo Evita tratando de fingir fuerza.
-Cllate, esclava. Y t, perro, qu esperas para obedecer? -dijo otro de los encargados apuntndole con su arma a Milton.
-Por favor, no se la lleven, ella puede seguir trabajando aqu -dijo el muchacho abrazando a Evita.
Como si no hubieran escuchado, dos de los encargados tomaron a Evita y arrojaron a Milton al suelo para despus escupirlo.
-Otra muestra de rebelda y terminars limpiando las letrinas con la lengua, cerdo! -amenaz uno de los encargados mientras los otros se llevaban a Evita.
-Por favor, dnle otra oportunidad! -suplic Milton y en respuesta recibi una patada en pleno rostro.
Todos los mineros se quedaron en silencio, aunque la mayora trataba de seguir trabajando por miedo a recibir una reprimenda. Josh deseaba que Milton dejara de insistir, pues haba visto un par de veces a alguien morir a golpes por ser demasiado insistente y no quera volver a verlo. Pero Milton no saba de sus deseos.
-Por el Gran Espritu, muestren piedad aunque sea una sola vez! -grit Milton con la boca sangrndole, y esta vez no slo hubo silencio, sino quietud. Todo el mundo dej de trabajar y todas las miradas se clavaron en ese torpe muchacho.
-Qu? -pregunt el encargado que le haba dado la patada, pues crey no escuchar bien.
Milton se levant, y entonces Josh pudo notar algo extrao en l, no era algo visible sin embargo, era ms bien una especie de vibracin que de alguna forma era transmitida por el ms tonto de todos los mineros.
-Djenla -dijo el muchacho-. Por favor...
-Mencion esa estpida hereja del Gran Espritu -seal un guardia-. Y lo hizo a voz en cuello.
-Crees en esas mentiras, esclavo? -dijo el encargado sacando su pistola-. Responde!
Cualquiera hubiera pensado que Milton titubeara y que terminara mintiendo, pero en vez de eso, hizo lo ms estpido de su vida.
-Creo en su verdad -dijo-, y creo que a travs de esta verdad vendr un da la luz de vuelta a la Tierra.
Fue lo ltimo que dijo. Un disparo le atravez el crneo y su cadver fue arrojado a la fosa comn.
Sin embargo, las acciones de Milton estuvieron acompaadas de cosas que aparentemente slo Josh not. Adems de la extraa vibracin, not la determinacin de Milton y su paz antes de morir, y hubiera jurado que justo antes de que el disparo acabara con su vida, haba volteado a verlo. Pero hubo algo ms que fue notado por todos los mineros del Grupo 87-64C, aunque se tuvo cuidado de no comentarlo, y fue que por alguna razn, tras la muerte de Milton, los encargados de transferencia y los guardias parecieron olvidar a Evita, quien en unas horas mostr una milagrosa mejora.



IV


La madre de Josh le cont muchas cosas que saba por el testimonio de su propia madre, osea la abuela de Josh. Deca que la abuela haba vivido en una de las bases de la GAU, y que era una Guerrera Kundalini, y que todo lo que deca el Imperio de Asura era mentira.

Para empezar, la GAU no buscaba la conquista ni el fanatismo, sino todo lo contrario a esto. Los objetivos eran en realidad la unin, la libertad y el Silencio. Tampoco era verdad que el emperador Zacek o su padre hubieran sido crueles o pervertidos, y menos que los poderes de KarmaTrn fueran producto de pactos con seres obscuros.

Segn la versin de la abuela, el emperador Zacek haba entrado a una zona de gran negatividad buscando salvar a uno de sus amigos, un Transformable, pero en este acto de herosmo perdi mucha energa y la situacin fue aprovechada por Asura, que en ese momento envi un par de Gladiadores Cibernticos al lugar para despus llegar y rematar al debilitado guerrero. Tras esto, el cuerpo de Zacek fue colocado en el exterior de una nave que lo fue exhibiendo por todo el mundo, mostrndole a la GAU y a los Guerreros Kundalini en lo que haba acabado su dirigente.

No conforme con esto, Asura orden que la Tierra fuera arrasada, y su cientfico Garkoz propuso disparar el ms potente de su caones contra el pequeo planeta. Asura, no tena contemplado el destrur la Tierra, pero como parte de su celebracin tras haber eliminado definitivamente al emperador Zacek, autoriz a su cientfico para que hiciera lo que mejor le pareciera con ese planeta. Por fortuna, los Guerreros Kundalini que quedaban evitaron que Garkoz consumara su plan, pero esto fue a costa de muchas vidas.

Se logr salvar la integridad fsica de la Tierra pero no se evit el dominio metnalita. Y tras esto, los pocos sobrevivientes de la GAU escaparon guiados por Lis-Ek, con la esperanza de rescatar la Tierra en un futuro.

Los "rebeldes" que quedaron en la Tierra fueron perseguidos sin piedad, y la misma abuela fue capturada, torturada pblicamente y ejecutada... lo mismo pas despus con la madre de Josh.

Y fue pensando en todo esto que Josh se di cuenta de algo: Milton no era un imbcil y su muerte no haba sido por nada, pues pensar tal cosa, sera igual a pensar que su madre y abuela haban sido imbciles tambin y que haban muerto sin razn alguna. Era curioso que esto se le ocurriera slo cuando ya no poda decirle a Milton que no pensaba de l lo mismo que todos.



V


-Evita, despierta -dijo Josh en un susurro para no llamar la atencin de los guardias del turno nocturno.
-Josh? Qu te pasa? Te sientes mal?-pregunt la nia, quien por cierto tena 13 aos, aunque pareca como de 11 12 a lo mucho, estaba dramticamente delgada, su cabello era negro, le daba hasta la espalda y estaba algo ensortijado aunque sin formar rulos, y sus ojos, de los que no poda decirse con facilidad ni an con buena luz si eran cafs obscuros o negros, tenan una expresin triste. Aunque con todo y esto, Evita era una nia que de cierta forma era bonita, y por alguna razn inspiraba el deseo de protegerla... tal vez por eso era que Milton haba muerto por ella.
-No. Quiero que me hagas un favor -dijo Josh, quien tena el cabello caf, los ojos verdes y una cicatriz en la mejilla que le haba dejado un guardia al golpearlo con un el filo de un tubo.
-Qu?
-Estaba soando, pero fue un sueo muy raro y... bueno, quiero que vengas conmigo.
-No podemos salir de la celda, quieres que nos maten? -replic Evita ya ms despierta.
-No, quiero que salgamos de aqu.
-Por qu yo?
-No s. No me acuerdo bien del sueo, pero creo que por eso Milton te salv.
Evita se qued callada un momento. Todava se senta mal por la muerte de Milton, ya que pareca que todo haba sido su culpa.
-Vete a dormir, Josh -dijo la nia al fin-. Maana hay que trabajar.
-Por favor, sin t no voy a lograrlo -dijo Josh en tono suplicante.
-Lograr qu? Si salimos de aqu los guardias nos van a matar. No quiero morir, entiendes?
-Saldremos por la puerta que hay en la pared de esta celda, nadie nos ver, pero necesito que me ayudes a apretar uno de los dos botones.
-Por qu mejor no le pides ayuda a Rudolph o a Emily o a Juana?
-Porque slo t vas a apretarlo al mismo tiempo que yo y esa es la nica forma de abrir la puerta.



VI


Haca ya varias semanas desde que Josh haba tenido ese extrao y poderoso sueo que lo haba despertado con la idea de que haba una puerta secreta en el muro de su celda. Afortunadamente, en cuanto la razn haba vuelto a l, Evita se haba mostrado muy comprensiva y le haba perdonado con facilidad sus disparates.

Sin embargo, desde ese da, no haba logrado quitarse del todo la idea de escapar de ah no slo con Evita, sino con todos los que fuera posible hacerlo. Pero eso pareca ms fantasioso que nada, pues era imposible salir de las minas. Los guardias estaban muy bien armados y muchas veces disparaban antes de hacer cualquier otra cosa, y lo peor era que un disparo era el trato ms piadoso que poda esperar un fugitivo.

Como miembro del Grupo 87-64C, asignado al trabajo en el exterior de las minas, Josh tena al menos la oportunidad de ver el mundo de afuera y ms o menos el sol, cuando la espesa nata de contaminacin que cubra el cielo adelgazaba un poco. Los grupos que trabajaban dentro de las minas, en cambio, nunca ms volvan a ver sobre sus cabezas ms que un techo de piedra iluminado por una psima luz. Sin embargo, poco consuelo era ese de ver el sol al compararlo con su imagen de la libertad, sin temor de morir a golpes o acribillado con lsers por cometer un error.

-Abre la puerta secreta -dijo una voz sacando a Josh de sus pensamientos.
-Qu?
-Yo no dije nada -dijo Uther sin distraerse mientras acarreaba un carro lleno de piedra picada.
Josh mir hacia todos lados buscando a quien le haba hablado, entonces not frente a l a alguien tan parecido a Milton que se asust.
-No temas -dijo el extrao vestido con una larga tnica.
-Usted me habl? -pregunt Josh casi a punto de ponerse a temblar por la impresin.
-S. Yo lo hice, y escucha bien, porque no puedo estar mucho tiempo aqu.
Josh se qued en silencio.
-Hoy, cuando todos duerman -continu el extrao-, vers una salida en tu celda. No es la puerta secreta que te sacar de este lugar, pero es algo que te dar una opcin y la llave para usar esa puerta con la que soaste. Pero debes saber una cosa. Entrar por esa puerta que vers hoy no ser sencillo, y una vez que pases por ella, estars aceptando otros retos.
Al terminar de decir esto, el extrao desapareci, y Josh se encontr apaleando piedras, como si todo hubiera ocurrido slo en su imaginacin. Su confusin aumentaba.



VII


Un da comn en Metnal. Las cantinas repletas de piratas espaciales y otros criminales buscando algo de diversin a cambio de su dinero. En las calles, peleas, asesinatos, la mayora de las vctimas clones, claro, pues en Metnal el asesinar un clon se castiga con una multa y todo arreglado... y si no se trata de un clon, bueno, otra multa. Y en el resto del mundo, violencia para todos los gustos, desde lo ms "inocente", como dispararle en un pie a alguien, hasta lo ms monstruoso y pervertido.

Y en el trono del planeta, el emperador Asura, ahora durmiendo entre suaves sbanas, acompaado por dos mujeres metnalitas de su servidumbre. Soando algo obscuro, el opuesto al sueo de un Guerrero Kundalini, una serie de imgenes ruidosas, caticas en extremo, ms crpticas y torcidas que el sueo de un loco... pero con un significado que alguien como Asura poda entender.

El emperador del mal despert, hizo a un lado a sus concubinas y con una orden mental se visti. Sali de su cuarto y se dirigi hacia su centro ritual, y ah, en las llamas negras siempre encendidas al centro del lugar, apareci una imagen que cada quin vera distinta, algunos como un ser cornudo, otros como una serpiente monstruosa, algunos incluso como un ngel de fuego... pero Asura lo vea como algo ms profundo y terrible, pues se trataba de la representacin de la negatividad.
-Qu sucede? -pregunt el emperador metnalita.
-Un problema se aproxima -respondi la criatura de fuego-. La GAU recupera fuerza y otra oleada de Guerreros Kundalini amenaza con aparecer. Toma medidas, Asura.
-No fallar en hacerlo. Cuando esos kundalini aparezcan, me encargar de aplastarlos como lo hice con su querido Zacek.

Y tras esto, la criatura de fuego desapareci y Asura fue a ordenar que todas las patrullas en los planetas conquistados redoblaran la vigilancia y actuaran de inmediato ante la mnima sospecha de un kundalini cerca.


VIII


La obscuridad de la celda se rompi al aparecer una luz en el suelo de la misma. El brillo se increment y se volvi tan potente que termin despertando a Josh. Todo estaba cubierto de luz, pero curiosamente, slo l haba despertado.

Mir curioso la fuente de la luz. Era un hueco en el suelo como de metro y medio de dimetro, y al mirar dentro de l no se vea fondo alguno, y de hecho, tampoco se vean paredes, slo luz por todos lados.
-La puerta no estar abierta mucho tiempo -dijo Josh sin darse cuenta de sus propias palabras.

Dud en lo que deba hacer, pues no estaba seguro de lo que pasara si saltaba en ese hueco, pero saba que esa era la puerta de la que se le haba hablado y entenda que si dudaba mucho tiempo esa puerta desaparecera y quin sabe cundo fuera a volver... asumiendo que volviera, claro.

Volte a su alrededor y mir a todos sus compaeros de grupo durmiendo, suspir, y entonces salt a travs del hueco. Senta miedo de lo que estaba haciendo, pero despus de todo no era algo peor que el vivir en las minas, la diferencia era que en este caso hubiera podido rechazar esa salida y las minas en cambio no daban oportunidad de rechazar la esclavitud.

No se di cuenta de cunto cay, como si el tiempo se hubiera roto y hubiera sido igual un segundo que un milenio, de hecho, ni siquiera supo si cay o se elev o slo flot en alguna direccin horizontal, pues tambin el espacio perdi valor.

Ahora estaba en una caverna, pero a diferencia de las minas, esta caverna estaba iluminada (aunque no podra decir de dnde vena la luz), las formaciones de las rocas eran hermosas y no se senta claustrofobia.
-Bienvenidos -dijo entonces un extrao hombre que haca un momento no haba estado ah, tena el cabello blanco, no haba pupilas en sus ojos y su ropa pareca flotar, como si el material del que estaba hecha no fuera real, tena una larga barba y era muy alto tambin.
-Dnde estoy? -pregunt Josh.
-En Mer -fue la respuesta.
-Y quin es usted? -pregunt alguien ms. Josh volte y vi a Evita, tan confundida y maravillada como l.
-Soy Katnatek, y mi deber es recibir a quienes vienen a este lugar a despertar a la Serpiente Kundalini.
-Evita? Qu haces aqu? -pregunt Josh.
-V cuando saltaste hacia la luz -dijo la nia-. Pens que era la salida de la que me habas hablado y quise despertar a otros para que tambin salieran, pero nadie despert, y cuando v que el hueco se cerraba, salt por l-.
''No esperaba... esto... aqu me siento muy bien -y al decir esto sonri, como haca mucho no lo haba hecho, y fue tal su sonrisa que contagi a Josh y ambos sonrieron y hasta comenzaron a rer.
-Despertar a la Serpiente Kundalini? -reaccion Josh despus de un rato-. Ese es uno de los otros retos?
-Lo es -dijo el extrao que se le haba aparecido esa tarde, y que como Katnatek, haca un momento no estaba ah.
-Milton! -exclam Evita y corri a abrazarlo-. Gracias por defenderme, pens que te haban matado por mi culpa.
-No pueden matar lo que el Gran Espritu cre eterno -sonri Milton.

Josh, por su parte, no poda creerlo. Y estaba ms confundido que nunca, sin mencionar algo de miedo ante la idea de estar viendo un fantasma.



IX


-El despertar a la Serpiente es riesgoso, pues si pierdes el equilibrio, terminars muerto -advirti Milton a los dos muchachitos antes de que estos conocieran a la serpiente.

Josh tuvo algunos momentos difciles durante el despertar de Kundalini, apenas fue capaz de mantener el balance, y Evita, por otro lado, aunque iba ms despacio pareca tener menos percances.

Por momentos, ambos se enfrentaron a las tentaciones de poder, pero algo interno, podra calificarse como instintivo, les adverta de no seguir esa voz. Tambin tuvieron miedo, pero en un momento lo superaron y siguieron elevando a Kundalini, cada vez ms y ms arriba, activando cada uno de los siete niveles.

Y Kundalini despert, la prueba haba sido pasada.

Al salir de la cmara de Kundalini, los chicos notaron que Milton se haba ido, pero ah estaba Katnatek.
-Bien hecho -dijo el guardin-. Han despertado a Kundalini, ahora les otorgar sus objetos de poder.
-Y Milton? -pregunt Evita.
-Se fue, me pidi que lo despidiera y les dijera que la puerta no tiene botones. Ahora, Josh, toma -dijo entregndole al muchacho una capa blanca y roja con un yin-yang bordado-. Con ella podrs moverte a la velocidad de la luz.
''Y para t, Evita, este kalp -dijo entregndole un cinturn a la muchachita.

Entonces algo se movi en la mente de Josh, y por un momento pudo ver que ese objeto que ahora se le entregaba a su compaera haba sido usado antes por un joven de cabello blanco que no le pareca conocido.
-Ese objeto le peteneci a alguien ms... -dijo pensativo.
-Si y no -dijo Katnatek.
-Y qu hace? -pregunt Evita.
-Al pronunciar las palabras de poder tendrs el poder de la armadura que porta el protector de esta dimensin -explic Katnatek-. Repite conmigo...

Y entonces, Josh supo de quin haba sido ese kalp, y con cada palabra... "Om mani padme hum..." la imagen del joven de cabello blanco... "La' yume' num t'ox..." se iba haciendo ms y ms... "Muk' il in tial" ntida.
-El emperador Zacek -murmur Josh al momento en que frente a l Evita comenzaba a crecer y a cubrirse con una armadura roja, negra y blanca.
-Esto es fantstico! -exclam KarmaTrn, pues ese era el nombre de batalla que la armadura confera a su portador.
-Y cmo uso yo la capa? -pregunt entonces Josh.
-Slo pntela y muvete normalmente, al traerla puesta sabrs cmo controlar su poder -dijo Katnatek, y apenas hubo terminado, Josh se puso la capa y desapareci para reaparecer un parpadeo despus. Haba recorrido todo Mer.
-Wow! -exclam el muchacho a la vez que Evita volva a su tamao normal.
-Despus podrs viajar a la velocidad del pensamiento y tu capa evolucionar contigo para darte nuevas habilidades -dijo Katnatek-. Ahora deben volver a casa.

Los dos chicos miraron al guardin con expresin suplicante.
-No podemos quedarnos aqu? -pregunt Josh.
-Pueden hacerlo -dijo Katnatek.
-Pero si lo hacemos... -dijo pensativa Evita.
-Entonces no libraremos a nuestros compaeros -complet Josh.
-Las minas no son nuestra casa, Josh -dijo Evita con un tono de voz que Josh no le conoca, aunque pens que tal vez era porque no hablaba mucho con ella, realmente-. l dijo que debamos volver a casa... y la puerta en el muro de la que hablabas la otra noche... debe ser la que nos llevar de vuelta.
-Es su decisin -dijo Katnatek.

Era el tercer reto, y ambos chicos lo pasaron.

Volvieron a las minas a travs de una de las puertas de Mer. No haba una puerta como tal en el muro de la mina, pero ambos chicos, uniendo su energa prnica, pudieron abrir una salida. Ningn guardia fue capaz de detenerlos y nadie pudo encontrarlos.

Y esa misma noche, en Metnal, Asura lanz un grito de rabia, pues le molestaba que el ciclo que crea pasado haba vuelto a comenzar con un nuevo defensor.

Avlesha, por su parte, sonri al escuchar el grito de Asura. Si el emperador del mal prefera la compaa de las concubinas a la suya, se tena bien merecido lo que fuera que lo hubiera molestado.

LA ARMADURA DEL CORAZN
ASHCAT

I


Ashcat siempre haba odiado el momento de acercarse a la rbita de los planetas del Imperio, durante su entrenamiento como piloto de carga haba practicado cmo aterrizar en cualquier terreno, la realizacin de maniobras evasivas y de defensa en caso de ataque, la forma correcta de angular la entrada en distintas atmsferas y gravedades, y hasta cmo evitar asteroides para no causarle dao a la nave... pero no haba practicado cmo eludir basura espacial, y si algo era verdad en los planetas del Imperio, era que todos parecan estar en alguna competencia no declarada para ver cul lograba poner ms basura en rbita.

Restos de satlites, de naves guerreras y en ms de una ocasin hasta los restos orgnicos (o inorgnicos) de los cados en batalla durante la toma del planeta en cuestin, todo esto y ms poda encontrarse flotando alrededor de estos mundos.

Haca aos, cuando todava era un nio, Ashcat haba odo de la guerra en el lejano Planeta Azul. Se hablaba entonces de una gran resistencia organizada por la GAU y de sus fuertes bases en varios puntos de ese sistema solar, e incluso se comentaba de una posible derrota del Imperio. Esas historias lo haban reconfortado muchas veces, imaginando el da en que al ser derrotado Asura, su planeta volviera a ser libre y a llenarse de flores.

No era que la libertad no trajera muchas cosas adems de flores, claro, pero Ashcat siempre haba tenido curiosidad de ver alguna fuera de las imgenes en una pantalla o proyector hologrfico. Decan que eran cosas vivas con muchos colores, que nacan de la tierra y que tenan fragantes aromas, y describan un rea cubierta de flores como algo hermoso y relajante.

Pero llegaron entonces noticias de la derrota en el Planeta Azul y la toma de la base selenita, y poco despus se supo que el emperador Zacek, lder de la GAU, haba muerto en la lucha. Al parecer ya no habra flores para Ashcat, as que decidi convertirse en piloto interestelar de carga para el Imperio, pues as, visitando varios mundos, tal vez en alguno encontrara flores. Pero ningn planeta del Imperio gozaba de tal lujo, y lo ms cerca que haba estado de experimentar las flores reales, haba sido con el uso de un neuroestimulador de realidad virtual, ah, en un mundo artificial, haba podido oler y tocar las flores... pero aunque la ilusin era perfecta, senta que slo se engaaba.



II


Haca casi una semana desde el escape de varios trabajadores de las minas del sector 37, y desde que esto sucediera, muchos rumores se extendieron por todo el planeta sobre un regreso de la GAU y los Guerreros Kundalini. Estos rumores, claro, inspiraban miedo entre la poblacin honrada y trabajadora (esto entre comillas, la mayora de las veces), pues si la GAU y sus diablicos guerreros volvan a la Tierra, significaba que podra desatarse otra vez la guerra.

Por todos lados haba vigilancia como slo se haba visto durante la persecucin de Guerreros Kundalini al finalizar la guerra haca poco menos de un siglo, y ya no slo guardias metnalitas comunes vigilaban las 24 horas, sino tambin guerreros de lite del Imperio y varios mercenarios.
-Hey, Hurock! -llam Galar, mercenario desde los 8 aos nacido en la Tierra, a un "colega". Un tipo atltico, de cabello negro con corte militar, ojos azules y facciones fuertes, todo cubierto de pequeos aparatos extraos y armas.
-Eres t, Galar? -pregunt impresionado el gigante de 4 metros de alto por 2 de ancho mirando a su conocido con dos ojos mientras mantena los otros dos vigilando el permetro, como acostumbraba hacerlo siempre.
-Y quin ms? O esos ojos ya no ven tan bien como antes?
-Pues a decir verdad me somet a una nanotecnociruga y ahora veo mejor que nunca -dijo Hurock-. Creeras que si me relajo puedo ver hasta ciertas ondas de radio? Pero dime, qu haces de vuelta en este planetucho? Viniste a visitar tu casa? -brome el gigante de forma cruel, pues saba que la casa de Galar haba sido quemada con su familia dentro por un fantico de la resistencia. Entonces Galar tena 6 aos, pero el recuerdo no haba desaparecido.
-De hecho vine por dinero del Imperio Metnalita -respondi Galar sin inmutarse-. Supe de una fuga de posibles Guerreros Kundalini y de la recompensa que se ofrece por cada uno de ellos. Supongo que t tambin ests aqu por eso, no?
-Supones bien.
-Y cundo llegaste, si puedo preguntar?
-Hace unas horas apenas, en una nave del Imperio.
-Supongo que sera una nave de las que transportan animales, no? S que no acostumbras pagar primera clase como yo -dijo Galar con malicia.

Hurock reprimi su rabia.
-Alquil una nave de carga slo para m -dijo el gigante-. Mi tamao me impide tomar transportes para turistas.
-Tal vez sera buena idea que pagaras por una nave de tu tamao.
-Puede que con lo que cobre en esta misin lo haga.
-No cuentes con eso, la competencia es dura, sabes?
-La cantidad de competidores novatos no significa nada para m -sonri Hurock-. La calidad del buscador es lo importante y nadie se me compara.
-No hablaba de la cantidad de mercenarios y guardias... obviamente me refera a competencia de verdad. Al nico mercenario que supera a todos los otros, includo t -dijo Galar con seriedad absoluta.
Hurock entendi lo que Galar quera decir y ri de una forma un poco forzada.
-Muy bien, Galar -dijo Hurock-, qu tal si seguimos charlando en una cantina? Dicen que este planeta insignificante ofrece una gran diversin a quienes pueden pagar por ella.




III


Ashcat vagaba por las calles de la Tierra esperando que su prxima carga le fuera confirmada, lo que en promedio le dara un par de das ms. Estaba acostumbrado al ambiente de los planetas del Imperio, pero no dejaba de molestarle la insistencia de los comerciantes de distintos placeres. No poda dar un paso sin que alguien le ofreciera apuestas, sexo, drogas, o cosas ms exticas como unirse a una cacera (en la que la presa sola ser un esclavo) o el degustar algo de carne humana (otra vez usando generalmente esclavos). Incluso haba muchas variantes que combinaban varios de estos placeres (como cazar al esclavo que luego se degustaba sazonado con algn alucingeno), pero nada de esto le llamaba la atencin.

El ignorar a los comerciantes sola funcionar, aunque algunos eran muy insistentes y con esos slo una mirada intimidante y una frase como "Largo o te mato" surta efecto, aunque en ocasiones este recurso poda tener como consecuencia una pelea en la que alguien terminaba muerto.

Al fin, Ashcat se detuvo en un puesto ambulante para comprar una bebida baja en alcohol (y ya que la mayora de las bebidas tenan alcohol debido a las cualidades tan saludables que el Imperio haba encontrado en l y comprobado cientficamente, sobre todo en grandes cantidades, esto sola ser algo difcil). Pag por la bebida de olor fuerte, color verde y sabor a hgado puesto en formol, y al darse media vuelta para seguir su camino dos tipos lo tomaron uno de cada brazo apuntndole en las costillas con armas lser y a paso veloz lo condujeron hasta un callejn cercano. No era porque temieran que un representante de la ley los sorprendiera, claro, sino porque en ocasiones otros asaltantes se unan al atraco y queran su parte o, en el peor de los casos, dos o ms aprovechados rodeaban a los asaltantes y terminaban robndolos junto con la vctima original.

Ya en el callejn, los asaltantes se solazaron golpeando a Ashcat hasta dejarlo tendido en el suelo, y slo entonces procedieron a pedirle que les entregara cuanto traa. Pero tan lastimado como estaba, Ashcat apenas poda moverse, por lo que los asaltantes decidieron que la vctima estaba resistindose y uno de ellos le dispar, luego revisaron sus ropas y se llevaron todo lo que consideraron de valor. Segn ellos, Ashcat estaba muerto, pero Ashcat opinaba otra cosa y con gran esfuerzo se arrastr fuera del callejn dejando un rastro de sangre amarilla en el camino (dado que la piel de su raza era rojo carmes, la naturaleza debi pensar que la sangre amarilla era una buena opcin para evitar confusiones, y hablando de esto, Ashcat era de tipo humanoide, con orejas en punta, ojos amarillos parecidos a los de un gato y una complexin cuya estructura pareca estar diseada ms para la agilidad que para la fuerza, y claro, con la mencionada piel carmes).
-Por favor... -dijo Ashcat con voz dbil a los traunsentes-. Aydenme...

Por supuesto, otra cosa que Ashcat saba de los planetas del Imperio era que nadie ayudaba a otros. El hacerlo siempre robaba tiempo, muchas veces dinero y en ocasiones le causaba problemas adicionales al buen samaritano, as que como regla, lo ms que un moribundo poda esperar era que llegaran a recoger su cadver antes de 48 horas. Claro que se saba de afortunados que haban sobrevivido lo suficiente y haban sido salvados por la tecnologa mdica, pero Ashcat no se senta tan optimista como para aguantar ni una hora ms.

Entonces sinti que alguien lo halaba de los pies de vuelta al interior del callejn y mientras cerraba los ojos pens que haban regresado para rematarlo, aunque el pensamiento no signific gran cosa, de alguna manera extraa le era indiferente el morir en ese momento pero senta mucho el nunca haber conocido sus aoradas flores.
-Qu vamos a hacer con l, Josh? -escuch Ashcat una voz muy joven.
-No podemos dejarlo morir aqu -dijo otra voz-. Voy a tratar de curarlo.
Ashcat abri los ojos al or esto, ms por la sorpresa que por alguna mejora, y vi frente a l a dos chicos humanos, uno de ellos con una capa blanca y roja en los hombros y con las manos puestas sobre la herida mientras pareca estar concentrndose.
-Josh, mira, ya abri los ojos -dijo el otro muchacho con voz nerviosa, pero no recibi respuesta.

Ashcat comenz a sentirse mejor, pero entonces Josh dej de hacer lo que fuera que le estuviera haciendo y retir las manos.
-Uuuuf... El dao es mucho y no tengo mucha energa, slo he podido cerrar un poco la herida, pero todava est abierta -dijo Josh con voz cansada.
-Dejmoslo aqu, Josh, seguro con lo que hiciste aguantar hasta que alguien lo encuentre y lo lleven al hospital -dijo el muchacho que cada vez se vea ms nervioso.
-No, Uther... No debemos dejarlo. Encuentra a Evita y dile que se olvide de la comida, que tenemos una emergencia y hay que volver al refugio, yo cargar a nuestro paciente hasta all.
-No creo que debamos hacerlo, Josh! -chill Uther.
-No te preocupes, todo saldr bien -dijo Josh mientras levantaba al herido y se lo pona en los hombros.




IV


Sobre el tronco encorvado de un rbol, en medio de un jardn de un verdor omnipresente, moteado por flores de diversos colores y formas y musicalizado con la risa juguetona de un arroyo, una mujer de mirada triste dejaba que el viento jugara con sus cabellos rojizos. Tena en sus ropas el emblema de la casa real Zuyua y por su expresin pareca que estuviera en otro lugar.
-Lis-Ek -la llam una voz conocida.
-Vete, Cord... -dijo la emperatriz zuyua, aunque desde que guiara a los sobrevivientes de la batalla en la Tierra haba delegado tal ttulo y ahora los zuyua eran gobernados por Bantar, quien tambin haba ocupado el puesto como dirigente de la GAU-. S que otra vez te enviaron a convencerme.

El gnomuln de piel amarilla y ojos brillantes se acerc a la mujer y se sent sobre el csped hmedo a pocos pasos de ella.
-Cundo entendern que ya no pertenezco a la GAU ni me interesa continuar la guerra? -dijo Lis.
-A m tampoco me gusta pelear, pero s que es nuestro deber luchar por un universo positivo -dijo el gnomuln.
-Luchar? -dijo la emperatriz con la voz ensombrecida-. Luchar para qu, Cord? Ni KarmaTrn pudo contra el Imperio! Todo se perdi hace aos cuando... -y una vez ms, sus ojos se humedecieron por el recuerdo.
-Cuando el emperador Zacek muri? -se aventur a preguntar el gnomuln.

Lis-Ek sec sus lgrimas con ambas manos.
-Nunca ganaremos esta guerra, Cord -dijo la emperatriz-. Cunta sangre y dolor faltan para que la GAU se de cuenta de que slo se alarga lo inevitable?
-T realmente no piensas eso, Liz... No eres as. Recuerdo cuando sonreas y veas todo en Silencio.
-Entonces era una tonta. Crea estar en un estado de paz perpetua, pero era una ilusin. Todo se derrumba, y por ms que se luche ya no se lograr nada. La mayora ha preferido el negativismo, as que nada podemos hacer nosotros ya, no importa si seguimos soando lo contrario.

Cord mir hacia el arroyo con pesar que no pudo disimular.
-Y si hubiera otro portador de la armadura de esta dimensin? -pregunt el gnomuln tratando de sonar casual.
-Nunca ser as -dijo Lis.
-Pues parece que ya fue... Alguien en el Planeta Azul. Katnatek no te lo dijo?
-Hace mucho que no lo veo -respondi cortante la emperatriz-.
''Y se ha comprobado algo de ese rumor? -continu despus de un momento de silencio.
-No creo que sea un rumor, la esperanza ha vuelto -sonri tmidamente el gnomuln.
Lis-Ek baj del tronco y mir al cielo reprimiendo un suspiro profundo.
-Tu esperanza y la de ellos, Cord, no la ma. Dale mis saludos a los miembros de la GAU y a los Guerreros Kundalini -y tras esto, se dirigi a su habitacin en el interior de su palacio. Ah, frente a la cama, descansaban sus brazaletes de poder dentro de una caja de un material transparente como el cristal pero infinitamente ms resistente. Se detuvo frente a esta caja un momento y mirando a los brazaletes susurr: -Esperanza... La perd cuando te fuiste, Zacek... Y ahora me es tan difcil creer otra vez... Un nuevo KarmaTrn... Por qu no pudiste ser t siempre? -y las lgrimas que ms o menos haba logrado controlar frente a Cord comenzaron a deslizarse libres-. Ahora ests con el Gran Espritu, pero yo estoy sola en un universo en guerra... por qu tuvo qu ser as? Por qu?




V


Galar siempre haba tenido confianza en su intuicin, y aunque al seguir los rastros de sus perseguidos sola usar la lgica, nunca ignoraba el llamado de la intuicin cuando lo escuchaba. Gracias a esto, pensaba, era que se haba hecho de tanto xito en su trabajo y no slo eso, sino que haba sobrevivido con todos sus miembros en su lugar.

Las pistas que tenan de los fugitivos de la mina eran vagas, y los rumores eran muchos. Seguramente la lgica podra dar con la ubicacin de las presas en algn momento, pero tambin era seguro que esto tardara, as que la intuicin se convertira ahora en una ayuda bien recibida.

Comenz a caminar por la ciudad ms cercana a la mina, sin rumbo definido, slo esperando el llamado que lo conducira hacia el lugar indicado. De hecho, ni siquiera estaba considerando los datos que hasta el momento tena, pues no quera distraerse.

Lleg a una de las zonas antiguas de la ciudad, y caminando entre edificios en ruinas desde la derrota de la GAU, not que haba otros que como l buscaban a los fugitivos en esos edificios. Se detuvo y sonri ante la competencia que tena, luego mir a sus pies y sin perder la sonrisa abri un hueco en el suelo con un minican de protones para despus saltar dentro de l. Ahora estaba en un sistema de drenaje abandonado. Se coloc su infravisor para ver en la obscuridad y su purificador de aire en la nariz para evitarse la molestia del olor impregnado en el lugar, luego comenz a explorar y se encontr con que tambin ah haba competidores.
-Estpida mente de colmena -pens el mercenario algo molesto y termin por sentarse a descansar un rato mientras oa a los otros andar de un lado a otro en busca de los fugitivos. Entonces vi pasar una rata y entrar en un agujero en la pared frente a l. Activ su guantelete de impacto sonoro y lo ajust a una frecuencia especial en la que podra derribar ese muro sin hacer ruido de ms.

Al pasar por el agujero vi un viejo pasaje que iba en direccin descendente y comenz a caminar por l hasta que se encontr con bifurcaciones y cruces de camino. Volvi sobre sus pasos y con un pequeo holoproyector cubri el hueco que haba hecho en la pared con un holograma, lo que le dara ms tiempo antes de verse importunado por la competencia, luego volvi hasta la primera divisin de camino y ajust su visor para buscar algo que an no saba qu era. Entonces pudo ver huellas que eran recientes y no eran las suyas.
-Probablemente esto sea un punto para la intuicin -pens, y comenz a seguir el rastro.




VI


Ashcat despert luego de un sueo extrao en el que se encontraba con figuras luminosas y difusas que le decan que el cdigo era 398769USHA93-1. El cdigo se le haba grabado aunque normalmente poco era lo que recordaba de sus sueos, pero seguramente en algunos minutos u horas olvidara ese cdigo.
-Se siente bien? -pregunt una nia delgada y con cabello negro.
-S... eso creo -respondi Ashcat notando que se encontraba en una especie de stano iluminado por una vara de luz color azul, estaba recostado sobre un pedazo sucio de tela y la nia estaba de rodillas a un lado de l-. Esta es tu casa? -pregunt tras inspeccionar el lugar, curioso por saber dnde estaba y esperando que no se tratara de algn lugar donde no le hubiera gustado terminar.
-No. Slo es un refugio -dijo la nia-. Me alegra que ya se sienta mejor, era una herida grave y a Josh y a m nos di mucho trabajo curarla -sonri satisfecha.

Ashcat record entonces lo que le haba pasado y mir el lugar donde le haban disparado. Haba una cicatriz bastante grande en su abdomen, pero se senta bien.
-Perdn por la cicatriz -dijo la nia- pero ya casi no nos quedaba energa.
-No saba que hubiera humanos con este tipo de poderes -dijo Ashcat-. Haba escuchado que algunos rogulanos podan regenerar a otros, pero nunca o de humanos que lo hicieran. Usaste nanorrobots o algo as?
-No. Slo mis manos.
-Pues gracias -dijo Ashcat sentndose-. Slo que tendrs que esperar a que regrese a la base y pida un prstamo para que te pague, pues los asaltantes se llevaron todo.
-No lo hicimos por dinero -dijo la nia.
-Ah... -dijo Ashcat tratando de descifrar el problema en el que sospechaba se haba metido ahora-. Entonces qu es lo que te debo? -pregunt esperando una respuesta como: "Slo tus ojos" o "Ahora eres mi esclavo".
-Nada!
-Nada?
-No. No lo hicimos esperando recompensa.

Todo era cada vez ms raro.
-Bien... de cualquier forma te debo la vida y a tus amigos tambin, as que si algn da puedo hacer algo por ustedes bsquenme. Mi nombre es Ashcat Ghes y soy piloto de naves de carga, pregunten por m en la base de transportes del Imperio, en cualquiera de ellas, y les facilitarn alguna forma de comunicacin conmigo. Slo dame tu nombre para saber cuando seas t quien me llama.
-Me llamo Evita -sonri la nia.
-Bueno -dijo Ashcat ponindose de pie-, ahora debo irme.
-Oye -dijo Evita-, las naves de carga son de las que salen del planeta?
-S, al menos como las que yo piloteo. Transportamos cosas de un planeta a otro.
-Entonces creo que s podras ayudarnos en algo. Si quieres hacerlo, claro.
-Se trata de llevar o traer algo? Claro que puedo, es lo menos que te debo.
-Podras ayudarnos a salir de la Tierra? Es muy importante que encontremos nuestra verdadera casa -dijo la nia.




VII


Galar haba descendido casi 200 metros hacia el interior de la Tierra, segn marcaba su equipo. Escuch varias voces discutiendo acaloradamente y activ su traje mimtico para poder acercarse sin ser visto. Entr en una galera y no pudo evitar una gran sonrisa de satisfaccin al ir identificando a cada uno de los presentes como alguno de los mineros fugitivos.

La discusin se centraba en si dejar irse o no a un tipo de color rojo carmes que no estaba identificado en la base de datos del mercenario. El tipo rojo, por otro lado, trataba de convencer a los fugitivos de que no hablara de su escondite y de que hara lo posible por ayudarlos en cualquier forma, menos en la que una tal Evita le haba pedido, pues le era imposible.

Con toda tranquilidad, Galar coloc un par de pequeos cubos de redes expansivas en la entrada a la galera por si alguien trataba de salir por ah, luego sac su til pistola aturdidora y prepar su pistola y navaja lser por si las cosas se ponan difciles y era necesaria algo de sangre, aunque esperaba que no fuera as, pues segn vea, la mayora eran nios. Que el Imperio cargara con sus muertes si tal era la decisin, no l, despus de todo la paga era igual si los entregaba vivos o muertos. Con paso tranquilo, confiando en su mimetismo, se acerc al grupo de la discusin y comenz a disparar con su arma aturdidora, causando en las vctimas una corta convulsin y una prdida inmediata del sentido.
-Qu pasa?! -comenzaron a orse los gritos-. Nos encontraron! Corran, nos van a matar!

En efecto, uno de los fugitivos trat de salir del lugar, pero al pasar sobre los cubos, uno de ellos se activ y con una ligera explosin liber una substancia pegajosa que cubri al muchacho y le prohibi cualquier movimiento, de hecho, apenas lo dejaba respirar.
Galar estaba riendo feliz al imaginar una recompensa tan grande por un trabajo tan fcil.
-Basta! Quien seas detente! -grit Josh tratando de ver algo mientras sus compaeros seguan cayendo.
Galar ignor al muchacho y le apunt a una de las nias, entonces se encontr con la mirada de esta y baj su arma para despus hacerse visible. Los dos se quedaron mirndose fijamente, como si el tiempo se hubiera detenido.
-Qu es esto? -se preguntaba el mercenario sin poder apartar su vista de esos ojos-. Qu pasa?

De pronto el mercenario ya no estaba en esa galera subterrnea, ni haba a su alrededor varios fugitivos paralizados, ni siquiera traa ya su traje ni su equipo. Estaba en medio de un prado y el viento golpeaba su rostro mientras miraba a varias jvenes vestidas con amplias faldas en un da de campo.
-Qu me pasa?
Caminaba hacia ellas decidido a hacer algo que haba planeado por mucho tiempo.
-Por qu veo esto? Este soy yo?
Su corazn lata apresurado y entonces se escuch pidindole a una de las damas que lo acompaara mientras las otras rean con algo de juguetona malicia.
-Qu me pasa? Por qu veo estas cosas? No quiero ver esto... no debo...
Llev a la joven a varios metros de sus compaeras y trat de hablar, pero entonces otra joven lleg corriendo y lo interrumpi con sus juegos y risa, y en poco tiempo los tres estaban riendo.
-Qu significa?
Y al ver los ojos de la recin llegada, reconoci a su hermana.
-No, esto es... es una ilusin... debo salir de esto...

Las imgenes comenzaron a volverse confusas. Frente a l vea a su hermana y un momento despus a la chiquilla ante la que se haba vuelto visible sin saber siquiera por qu lo haba hecho.
-Por favor... ya basta... -dijo sin saber si era l. Entonces Evita se hizo a un lado y Galar cay de rodillas como si todas las fuerzas lo hubieran abandonado-. Ya basta... ya basta... ya... basta... basta... ya...
El mercenario sinti que alguien tomaba sus brazos y los ataba con algo, pero nada poda hacer contra eso, slo sega repitiendo "ya basta".
-Muy bien, Evita, lo que sea que hiciste estuvo perfecto -dijo Josh mientras apretaba ms los nudos que haba hecho en los pies y manos del mercenario con una sbana.
-No hice nada -dijo Evita.
-Increble -dijo Ashcat-. Lo detuvo con una mirada sin siquiera saber que estaba ah. Qu son ustedes?
-La pregunta es quin eres t -acus Rudolph, uno de los mayores del grupo fugitivo con 23 aos cumplidos-. Estoy seguro que de alguna forma hiciste que nos encontraran.
-Basta, Rudolph -dijo Josh-. No creo que haya sido por l.
-Nos han encontrado, ahora deberemos buscar un nuevo refugio -seal Evita.
-Por qu los buscan? -pregunt Ashcat, aunque hasta ese momento haba sido su firme intencin no interesarse demasiado, pues todo lo que quera era salir de ah.

Una pequea explosin como la que se escuchara cuando el primer chico trat de salir, hizo voltear a todos antes de que alguien respondiera, y en la entrada a la galera vieron a una enorme figura acompaada de otras tres menos monumentales, la cosa ms grande se estaba quitando la red expansiva con una gran facilidad, como si la substancia no pudiera adherirse a su piel.
-Tengan cuidado, perece que derrotaron a Galar estos pequeos diablicos -dijo el gigante con cuatro ojos.
-S, Hurock. No nos tomarn desprevenidos -dijo uno de los otros mercenarios.
-Por rdenes del emperador Asura, ustedes deben ser entregados para que se les juzgue por escapar de unas minas -dijo Hurock-. Hay un precio por cada una de sus cabezas, ya sea vivas o muertas. Les doy la oportunidad de entregarse o de otra forma nos veremos en la penosa necesidad de dispararles -sonri sardnicamente.

En ese momento, Josh desapareci y las armas que apuntaban hacia los fugitivos desaparecieron de las manos de sus dueos, luego Josh reapareci con varias armas lser en los brazos.
-Cuidado! Tienen poderes! -gru Hurock, pero apenas lo haba terminado de decir, los tres compaeros que llevaba cayeron inconscientes por descargas de energa prnica. De hecho hubo una de estas descargas para el mismo Hurock, pero aparentemente no le hizo ningn dao-. Pequeos idiotas, me han hecho enojar...
Josh volvi a desaparecer para reaparecer atrapado por el cuello en la mano de Hurock.
-Nio imbcil, mis ojos son ms veloces que t, slo que la primera vez me tomaste desprevenido... casi logras escapar a mi agarre, pero ahora ests perdido -dijo el gigante aumentando la presin hasta dejar inconsciente a Josh.
-Josh! -exclam Evita.
-Entrguense ahora o este ser el primero en morir -amenaz Hurock-. Slo falta un poquito de presin para que su cuello reviente.



VIII


Hurock us una cadena de material irrompible para asegurar a sus prisioneros, y luego procedi a llamar a la guardia imperial con un comunicador para anunciarles que tena a los fugitivos. Josh todavia estaba inconsciente, igual que varios de los afectados por el aturdidor de Galar.
-Ests bien, Evita? -pregunt Ashcat.
-S -dijo la nia.
-Cllense, animales! -grit Hurock-. No tienen permiso de hablar.
En ese momento, Galar cort sus ataduras con su navaja lser.
-Bienvenido de vuelta, Galar -salud el gigante-. Veo que el efecto de los poderes de estas bestias ya pas.
-Qu haces con mis prisioneros? -pregunt Galar ponindose de pie.
-Tus prisioneros? Pareca que eras t el prisionero de ellos y no a la inversa -sonri Hurock.
-Todo estaba bajo control.
-Lo est ahora. Siento que te quedaras sin recompensa pero es lo justo.
-Me seguiste.
-Qu te hace pensar eso?
-No pudiste haber llegado aqu de otra forma -dijo Galar mirando de reojo a Evita.
-Est bien, me declaro culpable, pero t sabes que en este negocio todo se vale y bueno, tienes ese don para siempre encontrar lo que buscas, as que por qu no compartirlo de vez en cuando con los amigos? -ri Hurock.
-Pudiste ver el hueco en la pared.
-S. Mis ojos pueden hacer cosas que nunca antes hubiera imaginado.
-Y supongo que llamaste ya a la guardia imperial.
-Lo hice. Pero no te sientas mal, te dar un 5% de la ganancia total por haber sido mi gua hasta aqu.
-No me gusta la sensacin de ser derrotado, sabes? -dijo Galar pensativo mientras se acercaba al gigante-. Pero supongo que esta vez nada puedo hacer al respecto, correcto?
-Correcto.
-An as, preferira al menos un 10%, sabes que sin m no hubieras podido llegar hasta aqu.
-Mmmm... est bien, lo tienes, Galar. Para qu son los amigos?
-La prxima vez vigilar mejor mis espaldas -ri Galar dndole una palmada a Hurock-. Y esos perdedores que te acompaan? -seal a los tres mercenarios inconscientes.
-Slo idiotas que traje para que admiraran la habilidad de los verdaderos profesionales.
Galar se acerc al tro que yaca en el suelo, se agach como si fuera a revisar algo y de pronto se cubri con uno de los cuerpos, al momento que una explosin cimbraba todo el lugar.
-Por qu...? -dijo Hurock con medio cuerpo en pedazos-. Por qu...?
-Las presas son mas, amigo. Disculpa la pequea bomba, pero s que te regenerars en menos de 48 horas -sonri el mercenario humano.
-Cuando te vuelva a ver te matar por esto...
-Yo no te mat, as que agradecera la misma cortesa de tu parte... en el remoto caso en que llegues a encontrarme desprevenido.

Entonces Hurock perdi el sentido y una especie de enorme capullo comenz a formarse velozmente sobre l.
Galar fue hacia los prisioneros y les arroj una llave maestra.
-Qutense las cadenas -dijo ante la sorpresa de todos los que estaban concientes.
-Por qu haces esto? Pens que t tambin queras entregar a estos muchachos -observ Ashcat.
Galar no respondi, en vez de eso se acerc a Evita y retir sus cadenas con otra llave. La tom de la mano y se apart con ella a una esquina de la habitacin.
-Por favor, explcame lo que me hiciste -dijo el mercenario tratando de no ser escuchado.
-No hice nada -respondi la nia.
-Entonces qu fue lo que v? Lo que sent? Responde!
-Tal vez un pedazo de t que habas olvidado.
Galar solt a la nia, se quit su traje mimtico y se lo arroj a los pies.
-Con ese traje podrs escapar de aqu, aunque temo que tus amigos sern recapturados. Slo presiona el botn en la manga derecha y no sers vista mientras dure la batera... tendrs energa para unas 3 horas -explic Galar con una expresin extraa y despus fue hacia la salida.
-Por qu haces esto, mercenario? -pregunt otra vez Ashcat-. No lo entiendo.
-Tampoco yo -dijo Galar-. As que deja de preguntarme antes de que decida que estoy haciendo una estupidez. Y por favor, que ninguno de ustedes vuelva a aparecer frente a m, porque para entonces puede que esto que siento haya pasado.
Galar sali del lugar y al pasar junto al muchacho cubierto por la red le arroj la substancia contenida en una pequea cpsula y la red comenz a disolverse.



IX


Un poco de energa prnica sirvi para reanimar a los que seguan sin sentido, y una vez hecho esto, Josh llev uno a uno de sus compaeros fuera del refugio usando su velocidad. La gurdia imperial no vio a los fugitivos al cruzarse con ellos.

Aunque Evita no tuvo la necesidad de usar el traje de Galar, lo conserv. Tal vez podra servir de algo.
-Y ahora a dnde irn? -pregunt Ashcat a los muchachos mientras se iban ocultando entre las calles.
-No lo sabemos todava -respondi Josh- pero ya encontraremos algn nuevo refugio. El Gran Espritu nos guiar como la primera vez.
-Esperen -dijo Ashcat-. Ustedes creen que si los ayudo a salir de este planeta podremos encontrar en verdad algo distinto a lo que ofrece el Imperio?
Evita y Josh se miraron uno al otro.
-Hay algo distinto, muy distinto all afuera -dijo Evita.
-Y podramos llegar con energa limitada? -pregunt Ashcat.
-No lo s -dijo Evita.
Todos miraban al piloto con cierta esperanza.
-Les debo la vida... supongo que slo por eso debera ayudarlos -comenz a decir Ashcat-. Pero dganme algo, tal vez suene tonto pero, habr flores a dnde vamos?
-No lo s -dijo Josh-, pero todo es posible.
Y as, Ashcat decidi que terminara robando una nave... despus de todo, tal vez este fuera el camino a su sueo, aunque bien podra ser que todo por lo que haba pasado lo hubiera vuelto loco o slo estuviera soando mientras se desangraba en ese callejn. Como fuera, una cosa era segura: Estaba comenzando algo.

LA ARMADURA DEL CORAZN
NIVAASA

I


Asura caminaba victorioso por un mundo desolado, acababa de destrur al ltimo Guerrero Kundalini y ahora el universo haba pasado por completo al lado negativo. Poda escuchar con claridad las explosiones de galaxias enteras, colapsadas por la prdida completa del equilibrio. El murmullo del Infinito, musical y puro, ahora era un alarido de terror y dolor. La decadencia lo devoraba todo y la obscuridad iba abrazando cada punto de cada mundo. El emperador se senta muy bien. El poder lata en sus venas y la claridad llenaba ahora su mente... un tipo de claridad obscura y perversa.
-Lo logr... Mostr quin es el ms poderoso ser en el universo. Derrot al Gran Espritu -dijo Asura para s mismo.

Entonces pudo ver sobre su cabeza la obscuridad de donde viene toda la maldad, una visin molesta, que hubiera podido volver loco a cualquier humano que se hubiera atrevido a mirarla directamente. Sinti cmo la obscuridad lo reclamaba y comenzaba a absorverlo, a reclamar lo que era suyo, a fundirlo en un lugar de pesadillas eternas y fro que se encontraba tan fuera de balance como el resto de la realidad.
Entonces, el emperador vi el final de todo. Una implosin. La nada....
La Nada.

Asura abri los ojos y sin inmutarse se levant de la cama. Los sueos de ese tipo lo haban perseguido desde el principio de su guerra contra la luz y la explicacin que les daba era que eran producto de esas mismas fuerzas que se le oponan, una especie de engao pattico tratando de detenerlo.



II


Entre Ashcat usando el traje mimtico de Galar, y Josh con su capa de poder y la velocidad que esta le daba, todos los fugitivos pudieron pasar sin ser vistos por la guardia de la base de transportes interestelares y abordar una de las naves de carga que estaban listas para despegar.

El piloto asignado a esa nave estaba bebiendo un poco antes de partir (bebida de piloto desalcoholizada, pues por saludable que fuera el alcohol segn el Imperio, haba situaciones en las que era mejor evitar sus efectos "relajantes" por el bien de una carga segura). Apur su vaso y lo dej sobre la barra del pequeo bar de la base. Camin tranquilo hacia el rea de despegue y al llegar hasta donde estaba la nave con su carga asignada vi cmo esta comenzaba a elevarse. Por un momento pens que se haba equivocado de seccin y que esa era otra nave, pero al ver su carga siendo expulsada reconoci los sellos y entendi que algo malo estaba pasando ah.

-Deshacindonos de la carga tendremos toda esa energa extra para nuestro viaje -dijo Ashcat a sus pasajeros-. Ahora agarrnse de donde puedan y hganlo con fuerza, porque las cosas se van a poner muy feas.

La nave se elev veloz y sali de la atmsfera terrestre en segundos. Ashcat procedi a eludir la basura espacial mientras la burocracia del planeta que los fugitivos dejaban le quitaba valiosos minutos a las acciones a tomar para detenerlos, pues aunque la situacin ameritaba una accin rpida que permitiera que varias naves patrulla persiguieran y detuvieran a los fugitivos, esto requera usar los equipos de comunicacin para anunciar el robo de la nave de carga, y como el equipo de la lnea directa con las fuerzas de vigilancia orbital estaba bajo reparacin, eso significaba que habra que cabiar la frecuencia de alguno de los otros equipos y esto requera, claro, de las autorizaciones indicadas... lo que por tratarse de una emergencia tomara entre 15 y 45 minutos.

-Parece que estamos de suerte -dijo Ashcat preguntndose por qu estaba haciendo semejantes locuras, y respondindose que si llegaba a donde fuera que se supone llegara con esos mineros fugitivos, lo pensara muy detenidamente-. Es extrao que para este momento no tengamos patrullas orbitales siguindonos. Alguno de ustedes ha usado sus poderes para ayudarnos? Si es as, sigan hacindolo.
-Supongo que es el Gran Espritu quien nos ayuda -dijo Evita mientras miraba la Tierra alejarse-. Por qu le llaman Planeta Azul a la Tierra?
-Es lo mismo que me he preguntado desde la primera vez que entregu una carga ah -dijo Ashcat sintindose ms relajado-. Creo que antes de que el Imperio conquistara este sistema solar se vea de ese color desde el espacio, o algo as... era cuando haba flores tambin.
-Ahora se ve gris -dijo Evita pensativa mientras Ashcat comenzaba a ajustar las coordenadas para un salto al hiperespacio que los llevara fuera del sistema solar sin tener demasiado riesgo de estrellarse con algo, saba que entre ms tiempo pasara, mayores seran las posibilidades de que las vas de viaje hiperespacial (las que solan mantenerse libres de basura espacial, trfico lento, asteroides y otros obstculos fsicos para evitar impactos) fueran bloqueadas para evitar que la nave de carga que acababan de robar saliera por ese medio.
-Espero que su Gran Espritu tenga idea de a dnde vamos -dijo Ashcat antes de dar el salto.



III


Desde el puente de uno de los cruceros de la GAU, Gelius, hijo del Guerrero Kundalini Uller, uno de muchos cados en la ltima defensa del sistema solar donde se peleara la peor batalla que recordara la GAU, miraba hacia la obscuridad del espacio esperando el evento que Katnatek le haba anunciado. Ahora Gelius haba crecido y recordaba en mucho a su padre, aunque su rostro era ms serio.
-Estamos seguros de que este es el lugar? -pregunt Rog mientras beba despreocupado algo de nctar sentado a lado de Gelius. Rog era un joven humano de cabello largo sujeto en una cola de caballo, negro igual que sus ojos, quien haba sido de los primeros miembros de las Brigadas Kundalini en la Tierra, luego de que l y su hermana Graciela fueran sacados de las calles por Jiva y Robby.
-S. Slo debemos esperar un poco ms -dijo el hombre de hielo.
-Ojal Graciela estuviera aqu -dijo Rog-, le encantara conocer al nuevo portador de la armadura.
-Freezy tampoco pudo venir, est combatiendo en Jaasgul al ejrcito metnalita -dijo Gelius sin mostrar ninguna emocin en especial.
-Dicen que Tiriax y Wila han estado dando muchos problemas en ese planeta. Ojal los nuestros puedan resistir-.
''Graciela est en la Estacin Lemuria y an as la extrao... No te preocupa cmo la estar pasando Freezy?
-Ella hered la fuerza de nuestro padre -dijo Gelius con tono cortante y Rog decidi no alargar ms la conversacin. Desde la muerte de Uller y el pacto de unin de su abuelo con el Imperio, Gelius se haba vuelto muy serio y siempre pareca estar enojado, pero todos saban que en el fondo segua siendo una buena persona.
Pasaron varias horas ms y todo el tiempo Gelius permaneci de pie mirando el espacio obscuro y vaco, hacia el punto exacto en el que, de pronto, una nave de carga del Imperio sali del hiperespacio.



IV


-Bueno, nuestra energa se terminar con este ltimo salto... espero que lleguemos a algn lado -dijo Ashcat sintindose nervioso al momento de activar el salto hiperespacial por sptima vez, pero creyendo todava en los extraos chicos que lo acompaaban. Todava no entenda por qu haca todo eso, pero el ver a esos humanos hacer milagros, uno detrs de otro, le haba inspirado algo de fe... aunque no supiera que se trataba de eso.

La nave entr al hiperespacio, y al salir, se encontr con un enorme crucero espacial con el smbolo de la GAU.

Josh y Evita se miraron con sendas sonrisas al ver la enorme nave, pues saban que ese era el lugar al que deban llegar.
-No lo puedo creer -dijo Ashcat con todo el nerviosismo que haba sentido hasta el momento, roto, y comenz a rer de manera incontrolable, con una curiosa mezcla de felicidad, sorpresa y esperanza que nunca antes haba sentido.

-Es una nave del Imperio! -exclam Rog.
-S -dijo Gelius sin mostrar mucha emocin.
-Alguien dispare los caones contra esa cosa! -orden Rog.
-Alto! -grit Gelius-. Que nadie dispare. No sientes lo que hay dentro de esa nave, Rog? Es una energa muy grande, llena de esperanza -y por un momento los ojos de Gelius brillaron y su semblante se suaviz.
Rog comenz a sentir entonces la energa y entendi que esa nave del Imperio era lo que esperaban.

La nave de carga imperial entr al crucero. Sus escotillas se abrieron y los fugitivos comenzaron a bajar, mirando todos con ojos sorprendidos cuanto los rodeaba. Detrs de ellos baj Ashcat con las manos en alto.
-Vengo con ellos -explic el piloto-. Mi uniforme dice que soy trabajador del Imperio pero...
-Est bien -dijo Rog tocando el hombro de Ashcat-. No tienes por qu explicar nada.
Ashcat baj los brazos con un suspiro de alivio.
Mientras, varios tripulantes del crucero atendan a los recin llegados, los felicitaban por su escape y les daban la bienvenida.
Gelius, por su parte, caminaba entre los recin llegados, y al llegar frente a Josh se detuvo e hizo una especie de reverencia.
-Durante mucho tiempo habamos esperado la llegada del nuevo portador de la armadura, me alegra que al fin haya llegado -dijo el hombre de hielo tratando de sonar corts.
-Lo siento -dijo Josh-, pero yo no soy quien tiene esa armadura.
-Ella es la de la armadura, Gelius -dijo Rog sealando el kalp en la cintura de Evita.
-Hola -salud la nia.
Gelius mir a la pequea y al kalp, preguntndose cmo alguien tan frgil poda... entonces control esos pensamientos y se acerc a Evita.
-Bienvenida -dijo el plutoniano repitiendo su reverencia, aunque Evita no capt el respeto que el hombre de hielo quera expresarle y slo se limit a sonrer.

Por su parte, Ashcat se preguntaba de qu armadura hablaban mientras se quitaba su chamarra con el smbolo del Imperio, pues aunque se le haba recibido bien, tema que algn despistado le disparara si vea a un supuesto enemigo a bordo.



V


Galar estaba en un cuarto del hotel que se haba construdo donde alguna vez estuvo su casa. Estaba recostado en la cama y miraba al techo mientras recordaba su vida en familia.

Ahora ya no recordaba ningn rostro, ni el de su padre, ni el de su madre, ni el de ninguno de sus hermanos o hermanas, slo haba siluetas que tomaban rostros prestados de la imaginacin y que parecan danzar entre neblina.

Pero a esa familia que durante tanto tiempo haba extraado, ahora se una alguien ms, con una imagen ms ntida en el recuerdo: Otra hermana. Pero esta ms alegre de como recordaba a las otras, con menos miedo en la mirada, ms libre... El nico detalle era que esta hermana no era en verdad su hermana.
-Esa nia me hizo algo -murmur para s mismo el mercenario y cazarecompensas.

Entonces el techo de la habitacin desapareci y en su lugar poda verse un cielo de color azul siendo atravezado por una parvada de aves de colores claros. Galar sinti sobre su pecho algo, y al mirar vi la cabeza de la muchacha a la que se haba acercado lleno de nervios. Ella dorma, y a unos pasos, la hermana de Galar lea un libro de poemas en voz alta, lanzando miradas pcaras en direccin de la pareja.
Galar cerr los ojos y apret los prpados.
-Todo es tan familiar... Pero no es posible... -dijo, y al abrir los ojos estaba de vuelta en su cuarto de hotel.
Se levant de la cama y se di cuenta de que senta un inmenso vaco en su interior. Sinti el impulso de llorar pero lo reprimi.
-No deb dejarla ir... -se dijo-. Ella sabe qu es todo esto... ella es esa hermana aunque ahora tenga otro rostro. Antes de que la Tierra fuera tomada por el Imperio... mucho antes... fuimos familia -entonces se di cuenta de que esas ltimas palabras no haban sido suyas y apret los puos lleno de confusin-. Esa nia jug con mi mente para que la dejara escapar... por eso me siento as. Nada de lo que veo es verdad. Todas mis hermanas estn muertas, el cielo no es azul, no existe la paz y yo no soy ya un adolescente idiota que se sienta a escuchar rimas ridculas. Todo es una ilusin.

Pero pese a su labor de autoconvencimiento, Galar segua recordando a su hermana y a la joven que lo acompaaba, y no dejaba de sentir nostalgia al saber, en alguna parte profunda y sensible, que todo haba sido real alguna vez.



VI


El planeta Nivaasa organiz una gran fiesta de bienvenida para la portadora de la armadura. Evita senta algo muy raro con todo esto, pues no estaba acostumbrada a ser tratada de una forma tan amable ni a ser vista como alguien importante. De hecho, no se explicaba por qu era que crean que ella era importante slo por llevar esa armadura. La importancia de una persona no est en lo que tiene, sino en lo que es.

Katnatek le haba explicado su papel, le haba dicho que habra de enfrentarse a Asura y de luchar por devolver el equilibrio por medio del uso del poder de la luz. Le haba advertido que la tarea era infinitamente importante y que requerira mucho valor y sacrificio, pero que ella estara preparada para todo eso. Pero en ningn momento le haba dicho que con la armadura iban tantos honores.

Josh y los otros jvenes mineros disfrutaban cuanto podan de toda la alegra que ahora los rodeaba. Sentan la libertad y la gozaban con cada una de sus clulas. En ese momento todos eran tan dichosos que no se acordaban del pasado, del presente, ni se preocupaban por el futuro. Slo disfrutaban entre las mesas cubiertas de comida puestas en el exterior de la base Dhairya, de la msica que tocaban varios gnomulones, de la conversacin amable de los habitantes y hasta de las ropas nuevas que se les haban proporcionado a todos.

Ashcat, por su parte, hablaba con Rog sobre su deseo por ver flores mientras beba algo de nctar de frutas (aunque el decir "algo de" sera minimizar su proeza, pues en esa fiesta, l slo bebi lo que normalmente hubiera bastado para una docena de personas sedientas, y es que Ashcat nunca haba probado algo tan refrescante y delicioso). Rog le prometi al piloto rojo mostrarle un campo de flores al siguiente da, y luego hablaron sobre los "poderes sobrenaturales" de los mineros fugitivos, lo que vali una larga explicacin por parte de Rog sobre lo que haca posibles esos "milagros".
-No se est divirtiendo? -pregunt Gelius a la distrada Evita.
-Perdn?
-Me parece que no disfruta tanto como sus compaeros de la celebracin en su honor.
-Est bien, pero no estoy acostumbrada a estas cosas -sonri Evita.
-Supongo que en la Tierra no celebran de esta forma... Todo lo que el Imperio toca pierde la alegra -dijo pensativo el plutoniano.
-Oye... El Imperio te toc?

La pregunta sorprendi a Gelius, y por un momento no supo qu responder.
-Por qu piensa eso? -dijo al cabo, sintindose incmodo.
-Siento tu tristeza. Desde que despert a la Serpiente Kundalini siento y veo muchas cosas.
Gelius volvi a callar.
-El Imperio ha estado tocando muchas cosas desde que el portador de la tercera armadura muri -continu Evita.
-Parece que Katnatek le ha explicado bastantes cosas -dijo Gelius desvindose con toda intencin del tema.
-Algunas... pero otras slo aparecen en mi mente. Es algo muy curioso. Como si me acordara de cosas que no haba visto. Hay cosas que dan miedo, otras que son hermosas. Aparecen en mi mente todo el tiempo. El emperador Zacek es una de esas cosas. S muchas de las cosas que hizo, pues las he visto, y s que deber pasar por pruebas que l super antes de m. Y entre todo esto, aparecen cada una de las tres armaduras anteriores, los dos sables de poder, los viajes en el tiempo, los otros Guerreros Kundalini... Hay tantas cosas que apenas puedo ver el presente -sonri Evita.
-Los otros Guerreros Kundalini? -pregunt Gelius intrigado.
-Aj. Ahora conozco a cada uno de ellos -dijo Evita mientras Gelius notaba su mirada con apariencia perdida pero llena de brillo-. Muchos ahora ya no estn en este plano, como tu padre, pero tambin a ellos los conozco y s todo lo que hicieron y hubieran hecho de no haber cado.
Gelius se incomod todava ms ante la mencin de su padre.
-Debo irme ahora -dijo el hombre de hielo.
-Perdname si dije algo que no deba -se disculp la nia.
-No... No dijo nada malo. Nos vemos.

Gelius se alej y se perdi entre la multitud festejante. Evita senta la tristeza del plutoniano, y senta tambin todos los conflictos en cada uno de los otros Guerreros Kundalini extendidos por todo el universo. Saba que tena mucho trabajo por delante aunque ignorara an la forma de realizarlo, pues si los Guerreros Kundalini estaban en desbalance, el universo deba estar an peor de como se pensaba.



VII


En Metnal, en el centro ritual de Asura, el Amo de las Tinieblas volva a manifestarse. Haca tiempo, esto slo hubiera podido ser posible en el Templo de la Zona de la Obscuridad, pero ya no ms. Desde la derrota del emperador Zacek, la energa negativa haba aumentado de tal manera que ahora el Amo de las Tinieblas poda manifestarse en cualquier parte de Metnal y en muchos otros lugares de gran carga negativa.
-Asura -dijo la criatura formada con fuego negro-, la energa del nuevo portador de la armadura ya puede sentirse con toda facilidad. Ahora se encuentra en el planeta aliado a la GAU, Nivaasa, la percibes?
-S -dijo Asura-. Puedo sentir su energa positiva, pero hay algo diferente ahora en comparacin con el estpido Zacek. Es una energa ms... fuerte.
-Muestra de la desesperacin del Gran Espritu y los Inmortales. Presagio de que la victoria final se acerca. La energa de este nuevo guerrero puede ser mucha, pero an es inexperto y torpe. Enva ahora a Ninjitsu, y para respaldar su misin, un par de destructores y algunos Gladiadores Cibernticos, que destruyan el planeta si es necesario! Si este nuevo guerrero muere en su primer enfrentamiento con la maldad, la esperanza morir definitivamente en los corazones de los Kundalini.
-No quedar nada de ese planeta -sonri Asura-. Interrumpir la felicidad pasajera de esos idiotas Kundalini y volver a acabar con su defensor.
-No te confes demasiado, Asura. Golpea firme y con fuerza. Ataca para matar. No te des el lujo de la tortura en tu tctica, est claro?
-Muy claro.



VIII


En el palacio Aalaya, en el planeta Nivaasa, Lis-Ek se encontraba sentada en su jardn cuando la energa que haba estado sintiendo desde haca un par de das pareci aumentar, aunque la verdad era que la fuente de dicha energa estaba ahora muy cerca.

La emperatriz se levant y dirigi la mirada a la puerta que daba del interior del palacio hacia el jardn, al momento que por ella cruzaban varias personas con uniformes de Guerreros Kundalini.
-Emperatriz Lis-Ek -hizo una reverencia Gelius que fue ms o menos imitada por Rog, Josh, Evita, Cord y Bala-Ek (esta ltima, por cierto, hija del Guerrero Kundalini llamado Kim, mismo que se distingui por su labor para salvar a muchos de los miembros de las Brigadas Kundalini, entre ellos Rog y su hermana Graciela, tras la derrota en la Tierra. Ella, como su padre, tena inconfundibles rasgos mayas). Tambin los acompaaba Ashcat, pero este estaba maravillado viendo flores ms hermosas que las que haba visto el da anterior acompaado de Rog; y sintindose vivir en un sueo, apenas poda poner atencin a las formalidades.
Lis-Ek dirigi la mirada de inmediato hacia el kalp en la cintura de Evita y luego cerr los ojos en una mueca de pesar.
-Disculpa que hayamos llegado sin aviso, Lis -dijo Cord-, pero todos estuvimos de acuerdo en presentarte a quien porta la armadura de...
-No necesito la explicacin, Cord -interrumpi Lis-Ek con voz triste-. He visto y he sentido lo suficiente. Me d gusto por ustedes que hayan encontrado a esta nia, pero no s si puedo decir nada ms que resulte agradable. Perdnenme.
-Esta nia es la esperanza encarnada -dijo Bala-Ek.
-Como lo fue Zacek -agreg Lis-. Pero t lo dijiste, Bala, es una nia. Una nia que no sabe la prueba que se le ha impuesto, no sabe realmente el poder al que le har frente y no tiene la experiencia que se necesita.
-El emperador Zacek tambin era un nio cuando recibi la primera armadura -dijo entonces Evita, mirando fijamente a los ojos de Lis-. Adems, la prueba no se me impuso, eleg seguirla pues Katnatek me di la opcin de quedarme en Mer, conozco a lo que enfrentar pues viv rodeada de maldad hasta hace poco y aunque no tengo experiencia propia, tengo muchos fragmentos de la experiencia de otros Guerreros Kundalini.

Lis-Ek se limit a desviar la mirada.
-Bueno, los felicito por encontrar a su nueva defensora -dijo avanzando ya al interior del palacio.
-Lis! -la llam Cord.
-Djala -dijo Gelius-. Entiendo su dolor y su temor a revivir el pasado. Es mejor si le damos ms tiempo.
-Ella estuvo casada con el emperador Zacek... -observ Josh de forma espontnea.
-S. De ah su dolor, pues no soport perderlo cuando la Tierra fue tomada por el Imperio, segn me cont mi padre -dijo Bala-Ek, quien gracias a la energa Vril pareca una nia de unos ocho aos, pero en realidad contaba ya con casi 60.
-Se esperara que ella hubiera estado preparada para afrontar ciertas responsabilidades en caso de una eventualidad tan trgica como la muerte del emperador -dijo Gelius-, pues ella saba que la posibilidad exista ya que el defensor combate directamente a las fuentes de obscuridad ms fuertes.
-Eso parece injusto -dijo Josh-. Cmo prepararse para perder a alguien que se ama?
-Nunca perdemos realmente a los que amamos -dijo Bala-Ek.
-De cualquier forma he dicho que entiendo su dolor -dijo Gelius-. Es slo que por mucho dolor que suframos debemos evitar darle la espalda a nuestras responsabilidades.
-Responsabilidades -repiti Josh pensativo.
-No se pongan tan serios, chavos -dijo Rog-. Quedamos en darle tiempo a la emperatriz Lis y eso haremos, no debemos discutir ms sobre eso. Y Josh -dijo piniendo la mano en gesto amistoso sobre el hombro del chico-, las responsabilidades son ms sencillas de afrontar cuando la responsabilidad es para con nuestro corazn -sonri-. As que t tranquilo. No puedes darle la espalda a tu corazn porque lo llevas enfrente -le toc el pecho.

Evita guard silencio, aunque no dej de sentir algo de pena por el desbalance de los Guerreros Kundalini, esta vez puesto en evidencia por Lis. Y por otro lado, le alegraba ver que haba guerreros como Rog. Una conciencia ms profunda estaba formndose rpidamente en ella.



IX


Horas sin descanso revisando las bases de datos de la red de computadoras del Imperio en una computadora porttil haba rendido algunos frutos para Galar. Saba que no se le buscaba por haber contribudo al escape de los mineros, lo que significaba que Hurock haba preferido mantener las cosas a nivel personal, y tambin se haba enterado del robo de una nave de carga y de su exitoso escape de las patrullas orbitales ese mismo da.

Ahora la deduccin era simple: Si esa extraa nia y sus amigos eran en verdad un grupo de diablicos Guerreros Kundalini, como deca el Imperio, entonces buscaran refugio con la GAU, y tomando en cuenta el incidente de la nave de carga, el hecho de que no se les hubiera encontrado an y por supuesto la intuicin, significaba que las probabilidades de dar con ellos entre las filas de la Gran Alianza Universal se multiplicaban.

Por supuesto, era riesgoso infiltrarse en la GAU, pero era eso o alguna de dos opciones que no le agradaban del todo. La primera, seguir soportando las continuas visiones, recuerdos e ideas extraas que se iban volviendo ms frecuentes y extraas; la segunda, someterse a una ciruga mnemotcnica que bien podra costarle varios de los recuerdos que le eran de utilidad, sin mencionar el riesgo de caer en malas manos y terminar como zombie de trabajos varios en alguna subasta clandestina. Haba adems una tercera razn que Galar no quera aceptar del todo, y era que quera volver a ver a esa nia, pues de una manera que no entenda, le haba gustado el sentimiento de reencontrarse con una hermana perdida, an cuando no era realmente su hermana.
As, Galar baj del transbordador espacial de pasajeros en el planeta Zondax y comenz a caminar sin rumbo, esperando llegar hasta alguien que le diera informacin sobre la GAU a cambio de dinero y sin hacer preguntas de ms. Despus de todo, Zondax era de esos planetas que se distinguan por sus redes de informacin clandestina.

LA ARMADURA DEL CORAZN
PRIMERA BATALLA

I


Dos destructores metnalitas se acercaban a velocidad mxima hacia la rbita de Nivaasa, a bordo de uno de ellos, el cientfico Garkoz le daba instrucciones a los 12 Gladiadores Cibernticos ms fuertes con los que contaba el Imperio. Bratro, el ms distinguido de los robots, tena en su rcord la destruccin de tres transbordadores de la GAU, dos Transformables, 124 naves de asalto y haba participado en la conquista de 9 planetas. No obstante, el comandante de los Gladiadores Cibernticos era Insensible, nombre que serva de adjetivo para su personalidad fra, distante y cruel.

Insensible haba sido casi el primer Gladiador Ciberntico creado con un mdulo cerebral siguiendo el modelo rescatado en Selene durante la guerra en la Tierra. Por supuesto, Unicornio segua siendo el primer Gladiador Ciberntico con mdulo cerebral, pero eso haba sido slo cuestin de reprogramarlo, Insensible era el primero con el que se haba logrado emular la tecnologa secreta de los Zuyua, slo que por esto mismo, al no haber todava mucha familiaridad con el procedimiento de construccin de los mdulos, muchas sensaciones haban quedado fuera del alcance de Insensible, lo que desafortunadamente le impeda el gozo de la destruccin, la crueldad y la brutalidad del que gozaban los modelos posteriores a l y por supuesto Unicornio.

Hablando de Unicornio, al principio hubo algunas fallas durante el procedimiento de reprogramacin, el robot volva una y otra vez a su patrn de personalidad primaria. Pasaron aos antes de que se lograra que el mdulo aceptara cambiar por completo ese patrn, pero al final vali la pena. Unicornio se convirti en smbolo de la derrota de la GAU.

Otro Gladiador Ciberntico notable entre el grupo era Glaytork-Z, aunque el robot prefera ser llamado Glaytork a secas, como el Gladiador Ciberntico en cuyo diseo se bas Garkoz para crearlo. Su principal caracterstica era el haber acabado, apenas el ao pasado, con Titn, lder ancestral de los Transformables de la GAU. La noche de la muerte de Titn, Unicornio y l celebraron en grande junto con la tripulacin del mismo destructor en el que les haba tocado viajar esta vez, cosa que consideraban era presagio de buena suerte en su misin.

Al llegar a Nivaasa, los Gladiadores Cibernticos se dividiran en tres grupos:
Bratro, Discordia, Bakemono y Reflecto atacaran la base orbital Charma que vigilaba la rbita de Nivaasa y tena una importancia tctica notoria en la defensa de ese sistema solar.
Insensible, Glaytork-Z, Cacofona y Adharma atacaran la base Dhairya en Nivaasa, centro principal de la GAU en ese planeta.
Unicornio, Herrumbe, Marte y Himsa repartiran destruccin por todo el mundo tratando de llamar la atencin de todas las fuerzas de defensa que se pudieran para as influr en el ataque a Dhairya de manera favorable al plan.

Todo parecera un intento de conquista del planeta, pero segn entendan, su misin terminara en cuanto el nuevo portador de la armadura de KarmaTrn fuera aniquilado.



II


-Clare -susurr Galar mirando los proyectiles cruzar el cielo desde su trinchera, en su mano cubierta de sangre propia y ajena sujetaba un camafeo con el retrato de su amada. Haca apenas unos meses desde que se atreviera a decirle lo que senta, y ahora la guerra los separaba. Slo esperaba que ella y su hermana estuvieran bien, pues eran las dos personas ms importantes del mundo para l.
-Preprense! -se escuch un grito del general del batalln 26 del ejrcito ingls.

Galar guard el camafeo en un bolsillo cerca de su corazn, prepar la bayoneta y esper la siguiente orden, fue entonces cuando se di cuenta de que otra vez no era l. Esa no era su guerra y el amor que senta por la tal Clare era una ilusin. Trat de salir de la visin, pero no lo logr.
-Ahora! -orden el general, y Galar salt de la trinchera y comenz a disparar mientras corra de frente hacia la lnea enemiga. La guerra era algo familiar para l, pero para el otro Galar, el que miraba haca un momento el retrato del camafeo, la experiencia era algo terrible. Sinti a su otro yo bloquearse hasta sentir que todo era un sueo. Disparaba y peleaba como un autmata, ya ni siquiera por sobrevivir, sino por puro y simple reflejo.

Entonces Galar sinti que el control era suyo, y comenz a combatir con esas armas primitivas que sin embargo le eran muy familiares en ese momento. Los veteranos ingleses de 1917 recordaran esa forma de pelear y le diran a la tal Clare que su amado haba luchado dndolo todo. Pero luego de un rato, Galar volvi a quedar como simple pasajero de ese cuerpo, pues su otro yo estaba reaccionando.
-Djame pelear a m, yo lo hago mejor! -pens Galar mientras se diriga hacia un mortero. Entonces sinti una extraa debilidad y cay de bruces. Pas un momento antes de que pudiera reaccionar para ver que haba perdido una pierna a causa de una explosin de la que no supo la causa. Sinti que la vida se le iba y llev la mano hasta el camafeo dentro de su bolsillo.
-Perdn... -dijo el Galar agonizante.
-Puedes detener la hemorragia, imbcil! -grit el otro Galar-. Djame a m! Puedes aguantar hasta que llegue la ayuda!
-...no voy a poder volver a verte. Pero te amar desde donde est... para siempre.
-No puedes darte por vencido!

Hubo un chispazo dentro de una obscuridad que se iba cerrando y de pronto todo fue luz, entonces Galar volvi a la baera en la que se encontraba en algn lugar del planeta Zondax, tena la respiracin muy agitada y senta que haba estado muerto. Revis sus piernas y se moj el rostro.
-Voy a encontrar a esa nia... lo juro -dijo mientras comenzaba a secarse con una toalla. Cada vez se convenca ms de que no quera esas visiones.



III


Atardeca en la base Dhairya cuando las alarmas comenzaron a sonar. Se trataba de una alerta de nivel 5, lo que significaba que se trataba de un ataque a gran escala contra la base. De inmediato los pilotos comenzaron el contraataque, y junto con ellos, los Transformables de la base: Fnix, Rha, Magneto, Olmec, Solar, Acuarius y los Androbots.

-Se informa que la base orbital Charma est tambin bajo ataque y que dos destructores metnalitas coordinan la ofensiva -anunci un miembro del rea de comunicaciones en Dhairya.
-El resto del planeta est siendo atacado por cientos de cazas del Imperio y se informa que no slo hay Gladiadores Cibernticos atacando en Charma y Dhairya, sino que otros cuatro se desplazan de forma errtica por el hemisferio norte destruyendo cuanto encuentran -dijo otro encargado de comunicaciones.
-Parece que Metnal quiere conquistar Nivaasa con un ataque relmpago -observ Bantar-. Comunquense con la base Dhee, que enven a Toltec, Halcn, Pazkuash, Cutz y Estelaris contra los Gladiadores Cibernticos en el norte.
-Ya lo hiceron. Pero dejaron a Cutz como reserva en la base por si el ataque llega hasta ellos.
-Bien -dijo Bantar-. Y la base Charma cmo se las est arreglando?
-Los Ciberbots, Vidar y Arvakur, Liada y Quetzalcotl han salido a la defensa mientras se prepara el rayo desmaterializador.
-Desde Tamlab se comunica que los Gladiadores Cibernticos en desarrollo requieren unos ajustos y no podrn ser enviados ahora, tendremos que resistir con los que tenemos.
-Que el Gran Espritu gue nuestra batalla -dijo Bantar.

IV


Sin contar el escape de la mina, para Josh y Evita esta sera la primera batalla. Cord y Rog los acompaaban, y apenas haban cruzado el portal de la base Dhairya, comenzaron a pelear contra las naves enemigas usando energa prnica y habilidades especiales del poder kundalini.

-Tengan cuidado y no se distraigan -dijo Cord-. El Imperio se distingue por no jugar limpio.
-Tenemos experiencia con eso -dijo Josh mientras derribaba una nave al cegar a su piloto con una descarga de energa prnica.
Mientras, para Evita todo pareca estarse moviendo muy despacio y a la vez rpido. Una parte de ella combata contra las naves enemigas mientras otra estaba mirando unas horas en el futuro.
-Un ninja rojo... -susurr, y luego de eso comenz a recitar las palabras de poder-: Om mani padm hum, la' yume' num t'ox muk' il in tial!
Una poderosa vibracin se dej sentir en todo el planeta y Evita comenz a cambiar de forma y a crecer.
-Fantstico! -dijo Cord, al igual que otros que vieron en ese momento la transformacin. Rog se qued con la boca abierta, otra vez, igual que otros tantos que presenciaron el cambio.
-Qu es eso? -pregunt Cacofona, un robot de 26 metros de alto, muy similar al diseo del desaparecido Sonarium, en cuyos planos se bas su construccin, al ver a la distancia a KarmaTrn.
-No lo s, pero quiero divertirme con l -dijo Adharma, un robot de 27 metros con apariencia femenina y colores rojo y negro, sin armamento aparente a la vista-. Sigan jugando con los Transformables en lo que regreso.
-No tan rpido! -dijo Acuarius ponindose frente a Adharma.
-Bromeas, pequeito? -dijo Adharma con tono burln mirando al Transformable de menos de la mitad de su tamao.

Un golpe mand a Acuarius directo al suelo y Glaytork, de 23 metros y como ya se dijo basado en los planos del primer robot de ese nombre, comandante de su grupo durante ese ataque, mir a Adharma.
-Adelante, muchacha, divirtete -dijo-. Yo me encargo de esta molestia. Bratro nunca me perdonara si dejo que su novia se aburra.
En un momento, Adharma lleg frente a KarmaTrn sin fijarse en nada de lo que pisaba, rboles, construcciones, vehculos o personas.
-Hola! Eres el robot ms alto por aqu, verdad? -dijo la Gladiadora Ciberntica.
-Por qu causan tanta destruccin? -pregunt KarmaTrn.
-rdenes, diversin, porque as nos programaron... quin sabe? Te importa?
-S.
-Lstima -dijo Adharma y de sus ojos dispar un rayo.

Evita apenas esquiv el rayo, pero slo para encontrarse con una patada bien acertada de su antagonista que la dej de rodillas en el suelo.
-Qu desilusin -dijo Adharma-. Es verdad que el tamao nunca importa, segn parece. Hasta los ms grandes son slo unos malditos imbciles.
Evita se qued agachada mientras una de las manos de Adharma se transformaba en una especie de cuchillo de energa.
-No puedo decir que fue un placer conocerte -dijo la Gladiadora al momento de lanzar su ataque final, pero justo entonces Evita se movi con una asombrosa velocidad, tom ambos brazos de su enemiga y con otro movimiento los arranc para luego derribarla y destrozarla con un solo puetazo.
-Adharma! -grit Glaytork al ver esto y solt a Magneto de un agarre que amenazaba con destrurlo.
-Ests bien? -pregunt Acuarius.
-Ms bien estoy de suerte -brome Magneto y un segundo despus ambos Tansformables volvan al ataque, ahora en contra de Insensible.
Mientras, Evita buscaba algo entre los restos de Adharma.
-Ahora te enfrentars a m! -gru Glaytork blandiendo su hacha.
Evita se incorpor con lo que buscaba en la mano.
-Ella est bien, Glaytork -dijo la nia-. Trat de no destrur su mdulo cerebral, mira -y le mostr la caja donde se encontraba toda la informacin que haca a Adharma quien era.
-Me conoces?
-No personalmente, pero alguna vez fuiste derrotado por el emperador Zacek.
-Te equivocas, ese fue el Glaytork prototipo... una prueba fallida antes de que el cientfico Garkoz lograra comprender la construccin de los mdulos cerebrales -KarmaTrn not que Glaytork dudaba en atacar.
-Escucha, Glaytork -dijo la nia-, no quiero hacerle dao a tu compaera, pero tampoco quiero que ustedes sigan destruyndolo todo, as que volver a enfrentarte en cuanto deje este mdulo cerebral en un lugar seguro, est bien? -y tras esto le di la espalda al Gladiador Ciberntico y avanz hacia la base.

Glaytork conserv sus dudas por un momento ms, pero al cabo sujet bien su hacha y un momento despus la lanz con fuerza y gran precisin contra KarmaTrn.



V


-Son muy fuertes... -dijo Liada dolindose por la avera causada en su brazo por Bakemono.
-Mas no por eso nos abatirn, pues es nuestra misin de honor defender esta estacin -dijo Vidar con determinacin.
-Osea, pues, que vamos a seguirle hasta que los malos escapen -agreg Arvakur.
-Al ataque, valeroso corcel! Que nuestra fuerza sea una! -grit Vidar.
-Siempre de azotado, cuate -dijo Arvakur lanzndose contra los enemigos una vez ms.
-Reflecto, t, Bakemono y Discordia sigan apoyando nuestras naves, yo me encargar de esos Transformables -dijo Bratro, un coloso de 36 metros de alto, completamente negro a excepcin de sus siete ojos rojos, tres de ellos en la espalda, y con un vago parecido con la armadura negra del emperador Asura.
-No hay problema -respondi Discordia, de 15 metros, ms parecida a una especie de fantasma gris llevando una sbana desgarrada, que a un robot.
Con velocidad impresionante, Bratro lanz una descarga de energa rojo sangre que Arvakur y Vidar apenas pudieron esquivar, mientras, los Ciberbots comenzaban a unirse para formar al Atlante y as poder hacerle frente a los enemigos.
Quetzalcotl, por su parte, ayudaba a las naves de la GAU cuando tuvo que dar una vuelta forzada para evitar chocar contra Bakemono, un monstruo de 17 metros, con cuatro brazos armados con garras, tres tentculos en su abdomen, con una cabeza parecida a la de un dragn chino y cuatro alas como de murcilago.
-Todos ustedes, viejos Transformables, son taaaaan pequeos -dijo Bakemono al momento que sus tentculos envolvan a Quetzalcotl-. Pero el problema no es el tamao, sino la fragilidad -y con un gruido comenz a presionar al Transformable cada vez con ms fuerza.

Mientras, Liada haba formado varias imgenes de s misma alrededor de Bratro con la intencin de confundirlo, pero el ms mortal de los Gladiadores Cibernticos lanz una descarga de energa en forma de esfera al rededor suyo y Liada fue alcanzada y lanzada por la fuerza de la descarga hasta ser atrapada por el Atlante.
-Enemigo ser muy fuerte -dijo el Atlante.
-Justo lo que yo dije antes -dijo Liada visiblemente daada.
-Vidar y Arvakur llevarse a Liada a base. Enemigo muy poderoso para ustedes y Liada averiada.
-No me gusta nada de esto -dijo Vidar-. Llevaremos a Liada a la base y regresaremos a seguir ayudando.

Liada mont en Arvakur y el tro se alej con direccin a la base orbital.
-Siempre he admirado la nobleza de los Transformables -dijo Bratro-. Nunca dejan al cado, atienden al herido, se sacrifican de ser necesario... es algo fantstico. Pero desafortunadamente, la realidad no es lugar para semejantes muestras de virtud... -continu mientras sus siete ojos resplandecan llenos de ira-. De hecho, ustedes son tan desagradables para la realidad, Transformables y miembros de la GAU en general, que voy a tener que seguir destruyndolos hasta que ya no quede ninguno.
-T haber matado a Investbot y Radegast.
-Y no me siento orgulloso de ello, eran fantsticamente dbiles. Mi compaero Glaytork-Z, en cambio, tuvo el honor de acabar con Titn, un verdadero guerrero hasta dnde lo conoc. T me dars una buena batalla para figurar como guerrero, o slo sers uno ms en mi lista? -dijo Bratro en tono burln.
-Aburrirme con tu pltica! -grit el Atlante al momento de disparar una descarga megasonicalumnicaparalizadora.
-La combinacin de todos los pequeos que se unen para formarte -observ Bratro tras eludir la descarga sin mucho esfuerzo-, s que destruste a varios Gladiadores Cibernticos premodulares con eso, pero para tu desgracia, los modelos posteriores somos ms giles -y al decir esto comenz a girar a gran velocidad mientras sus ojos disparaban poderosas descargas en todas direcciones.
-Maldita sea! -gru Bakemono al ser alcanzado por una de las descargas de Bratro forzndolo a soltar a Quetzalcotl-. Bratro est en un frenes de combate otra vez!
-El muy imbcil nos arruina la diversin con eso -critic Discordia.
-Y sers t quien se lo diga? -pregunt Bratro.
-Ya no lloren, que para eso siempre se me incluye en el equipo en el que nuestro querido Bratro va -dijo Reflecto, con apenas 10 metros de alto en comparacin a sus compaeros, ms parecido a un modelo para dibujo (esos muequitos tipo maniqu multiposicionales) de color plateado. Entonces, alrededor de l y sus compaeros, se form un cubo de energa plateada que en el que se repelan todas las descargas de Bratro, cosa buena para los Gladiadores Cibernticos protegidos en su interior, pues cada vez las descargas eran ms en cantidad y poder.



VI


Himsa, de 13 metros, con dos sierras en la cabeza y una en cada mano, y el torso conformado por un rectngulo y orugas de tanque en cada pie, estaba pisoteando una villa mientras su otros compaeros causaban ms desastres antes de seguir su camino, cuando un rayo casi lo toca.
-Qu demonios...? -dijo Himsa encontrndose con Halcn volando sobre l.
-Parece que la diversin mayor ha llegado -dijo Marte, de 22 metros, parecido a un gladiador romano con todo y espada y escudo.
-Que excelente noticia -dijo Unicornio, ahora de colores rojo, gris y negro, y con un taladro ms grande, aunque bsicamente conservando las mismas caractersticas estructurales de antes.
-No saben lo que les espera -alarde Herrumbe, con 10 metros de alto, una cabeza de media esfera sobre un torso cbico y dos conos en vez de manos, quien por cierto era el Gladiador Ciberntico de modelo ms reciente.

La batalla comenz.
-Nos volvemos a encontrar, Unicornio -dijo Estelaris de frente a su antiguo compaero.
-Y tal vez sea la ltima vez -respondi el antiguo Transformable al momento de comenzar a lanzar sus mazos contra Estelaris.
-Esta vez no volver a tratar de convencerte de lo que alguna vez fuiste -dijo el Transformable esquivando el ataque.
-Perfecto, as no me dormirs de aburrimiento como casi lo haces la ltima vez.
Mientras, Marte y Pazkuash peleaban con sus respectivas armas.
-Eres muy hbil para ser un Transformable -dijo Marte.
-T tambin... para ser un Gladiador Ciberntico -respondi Pazkuash.
En el cielo, Halcn sobrevolaba mientras no dejaba de dispararle a Himsa y a Herrumbe.
-El infeliz no se est quieto -se quej Himsa mientras con sus sierras trataba de atinarle a Halcn.
-En cuanto logre tenerlo en el blanco se arrepentir -dijo Herrumbe.
-Un momento! -reaccion Himsa-. No nos tocaba de a un enemigo para cada uno?
Y en ese momento, Toltec derrib a Himsa con un poderoso golpe.
-Adis, "sierritas" -dijo Halcn disparando una descarga de mxima potencia contra el enemigo derribado, reducindolo a fragmentos en un momento.



VII


Un enorme muro de hielo se interpuso entre KarmaTrn y el hacha de Glaytork. Gelius haba actuado a tiempo.
-No podrn contra nosotros! -grit el plutoniano mientras Evita le daba el mdulo cerebral de Adharma a Olmec para que lo llevara a la base y regresaba a la pelea.
-Por qu hiciste eso? -pregunt KarmaTrn al Gladiador Ciberntico.
-Por qu crees? -dijo Glaytork atacando una vez ms.

Evita eludi los hachazos una y otra vez, respondiendo a su vez algunos ataques pero sin mucho xito.
-Es imposible que me derrotes -dijo Glaytork derribando a KarmaTrn de una patada.
-Desafortunadamente no es as -murmur Evita al momento que detena el hacha de Glaytork con las palmas y la quebraba en pedazos.
-Ese Guerrero Estelar es endiabladamente bueno -dijo Cacofona mientras sus descargas snicas apenas repelan un ataque de Estelaris.
-T crees? -dijo Insensible, de 23 metros, color blanco, de construccin casi completamente humanoide y con dos turbinas en la espalda, sin mostrar ninguna emocin.

Mientras, KarmaTrn haba derribado a Glaytork al destrur una de sus piernas de un solo golpe.
-No puede ser! -grit el robot al caer.
-Pero es -dijo Gelius al momento de cubrir al Gladiador con una gruesa capa de hielo.
Tras esto, KarmaTrn fue a apoyar a los Transformables contra los Gladiadores Cibernticos.
-Se nos autoriza la retirada, Cacofona -dijo Insensible.
-Ahora? -se sorprendi el robot.
-S. Dicen en el destructor que ese guerrero es demasiado fuerte para nosotros y por lo que he visto lo creo -explic Insensible en un tono de voz montono y luego se elev para alejarse de la batalla.
-Esprame! -exclam Cacofona siguindolo.



VIII


En el espacio, Quetzalcotl y el Atlante estaban gravemente averiados tras el ataque de Bratro, y a su alrededor flotaban los restos de numerosas naves de ambos ejrcitos destrudos por ese mismo ataque.

Entonces Lis-Ek abri los ojos en el momento en que un sirviente entraba a su habitacin.
-Mi seora! Nivaasa est siendo atacada por el Imperio! -dijo el sirviente sin ocultar su miedo.
Lis no respondi. Se qued en la cama mirando cmo sus manos se cerraban en las sbanas.
-Seora ma, tenemos que escapar y refugiarnos! -insisti el sirviente.
-En Dhairya pronto va a anochecer y en Charma las defensas han sido casi aniquiladas por completo -dijo Lis como en trance.
-Mi seora?
-Que todos los habitantes del palacio se pongan seguros -respondi Lis al fin, sin poner ningn tono obvio en sus palabras.
-Y qu preparativos hacemos para usted?
-Ninguno... me quedo.
-Pero el enemigo puede atacar el palacio!
-Por eso es que quiero que ustedes se pongan a salvo -dijo Lis levantndose de la cama.
-Pero...! -la rplica del sirviente fue cortada por una mirada de Lis-. Ser entonces como usted quiera -dijo el sirviente dejando sola a su seora.

Lis camin despacio por toda la habitacin, frunciendo el ceo y con la mirada preocupada, hasta que finalmente se detuvo frente a la caja con los brazaletes de poder.
-Por qu tengo qu hacer esto? -dijo como si hablara con los objetos dorados dentro de la caja-. Por qu no puedo quedarme tranquila por lo que me resta de vida y olvidarme de la guerra?
-No lo s, Lis -dijo Evita sentada en la cama.
-Cmo es que ests aqu, nia? -pregunt Lis sorprendida-. Se supone que ests peleando en Dhairya.
-No s cmo, pero tambin estoy all -respondi la nia-. Debe ser otra de esas cosas que puedo hacer desde que despert a Kundalini o algo que me ense alguno de los otros Guerreros Kundalini, ya sabes, con los que tengo contacto, entre ellos Zacek.

Al or esto, Lis comenz a llorar.
-No llores, Lis. Sabes que l est en un buen lugar ahora -dijo Evita mirando a la emperatriz.
-Por qu me dej? -dijo Lis.
-l nunca te ha dejado, Lis. T lo dejaste a l. Cerraste tu corazn y el ya no pudo despedirse de t desde el otro lado.
-Jams le cerrara mi corazn a l.
-Tampoco hiciste eso... te lo cerraste a t misma.

Lis guard silencio mientras las lgrimas seguan corriendo.
-Tengo qu irme, Lis -dijo Evita.
-Espera... puedes hablar con Zacek?
-S, igual que t, Lis. Si es que recuerdas cmo hacerlo -sonri la nia y al siguiente momento desapareci.
La emperatriz sigui llorando por un largo rato. Haba una feroz lucha pelendose... dentro de ella.



IX


Estelaris hizo un buen trabajo peleando contra Unicornio hasta que sus garras se oxidaron a gran velocidad al ser alcanzadas por el lquido que Herrumbe lanzaba por sus conos, pero pronto Halcn tom su lugar y Toltec distrajo a Herrumbe, y as la pelea volvi a ser uno a uno.

Pazkuash y Marte seguan peleando, aunque Pazkuash haba logrado ya romper el escudo de Marte.
-Creo que esta batalla va a ser algo que podr contarle a todos cuando regrese a la base, eres el mejor combatiente que he tenido -dijo Marte-. Dime tu nombre para que no sea olvidado una vez que te destruya.
-Soy Pazkuash, y no creo que sea necesario que se recuerde mi nombre porque seguir aqu para decirlo.
-Mi nombre es Marte, y digas lo que digas, tengo confianza en que esta pelea culminar en mi victoria.
-Ya basta de platicar ustedes dos! -dijo Estelaris en voz alta desde una moderada distancia-. Me recuerdan a Jiva y Robby cuando peleaban!
-A quin? -pregunt Marte a medio bloqueo del ataque de Pazkuash.
-A dos viejos amigos, uno de ellos perdido hace aos en la Tierra -respondi Pazkuash.
-As que combatiste en ese planeta, eh?
-S. Y no es uno de mis recuerdos preferidos.
-Entiendo porqu. Muchos de los tuyos fueron destrudos entonces, si mi base de datos no miente.
-S, entonces eramos ms de cuarenta Guerreros Estelares -eludi Pazkuash un espadazo-, hoy quedamos menos de treinta y eso contando a Unicornio.
-S que muchos de ustedes fueron destrudos en la Tierra y reconstrudos con los mdulos que se rescataron -dijo Marte pateando de lleno a Pazkuash.
-S, de hecho entonces slo quedamos como una docena ms o menos completos -se levant Pazkuash a tiempo para bloquear con su lanza otro espadazo-. Fue un gran esfuerzo el salvar cuantos mdulos pudimos, pero desafortunadamente se perdieron bastantes.
-Entonces t eres de los que no fueron destrudos, eh? -se cubri Marte apenas a tiempo para evitar ser atravezado, pero la lanza logr causarle un raspn en un brazo-. Excelente movimiento.
-Gracias. S, dej la Tierra con todas mis piezas.
-As que estoy ante un sobreviviente supremo -lanz Marte una descarga con su espada que Pazkuash eludi para luego derribar al contrincante golpendolo en las piernas con el costado de su lanza.
-Nunca lo haba visto as -dijo Pazkuash al momento de lanzar otro ataque que fue eludido al momento que Marte se reincorporaba.
Y mientras el combate-charla continuaba, Estelaris no poda evitar el sentir que se le haba ignorado por completo.

Mientras, en Aalaya, los pasillos solitarios del palacio resonaron con la pronunciacin de viejas palabras de gran poder.
-SAMBHAVI SHAKTI!
Lis haba vencido en su primera batalla.

LA ARMADURA DEL CORAZN
LA ARMADURA DEL CORAZN

I


El arma principal de la base orbital Charma era un can desintegrador de diseo reciente, un cientfico de carcter mercenario trabaj en su desarrollo para el Imperio, pero despus de algunos problemas de tipo romntico con una colaboradora del proyecto, el descorazonado cientfico desert y vendi los planos a la GAU. Despus se le encontr ahogado en una tina, aunque se presumi que la verdadera causa de su muerte haban sido los huecos hechos con lser en su cuerpo por las mismas personas que pusieron una nota cerca de su cuerpo dejando en claro que nadie traicionaba impunemente al Imperio.

Ahora el desintegrador de la base Charma estaba listo luego de algunos ajustes rpidos y uno de los destructores del Imperio estaba en la mira. Haca todava algunos aos, la GAU no se hubiera permitido el uso de armas tan potentes, pero la tecnologa blica del Imperio de Asura ahora no dejaba muchas opciones.

El botn de disparo fue activado y una descarga color azul metlico sali de la punta del can, mismo que en realidad no se vea tan imponente como se podra imaginar quien escuchara de lo que era capaz. De hecho, apenas destacaba entre los otros caones de mucha menor potencia y generadores de los escudos de energa de la base.
-Reflecto! -grit Bratro al ver la descarga.
En un momento, Reflecto se coloc frente al rayo y lo intercept con una especie de escudo de energa. Por un segundo pareci que el robot no podra controlar semejante cantidad de energa, pero al fin, devolvi la descarga justo al lugar de dnde haba salido.
Al contacto con la energa desintegradora, la base orbital comenz a brillar y a volverse polvo color anaranjado. En el interior, sus habitantes vean con horror cmo todo se volva inestable, y el miedo de la muerte en el vaco espacial comenzaba a evidenciarse en gritos y ataques de pnico.
-Y ese era el importante punto de defensa del que habl Garkoz? -pregunt Discordia con gran desdn.
-Bien dicho, Dis... Era -dijo Bratro-. Cmo te sientes, Reflecto?
-Forc mi capacidad reflectora al mximo... necesitar pasar por el taller si no quiero estallar la prxima vez que active mis escudos -respondi el robot plateado-. Fuera de eso me siento orgulloso, esa base desintegrada se ver muy bien en mi registro.
-Un momento -dijo Bakemono-. No notan algo raro? La base ha vuelto a su color original y ha dejado de convertirse en polvo espacial.
-Es cierto -observ Discordia-. Esto es muy raro.
-No es raro, sino imposible... no hay forma en la que el efecto de un rayo desintegrador, y menos uno de ese tipo, pueda ser reversible -dijo Bratro.
-Siempre hay una forma -dijo una pequea figura que volaba entre los escombros de la batalla.
Los Gladiadores voltearon hacia la pequea al momento que esta aumentaba su tamao hasta alcanzar unos 25 metros de altura.
-Ahora me pueden ver mejor -dijo la Molcula-. Pero no ser por mucho tiempo.
-Atquenla! -orden Bratro, y de inmediato, Bakemono y Discordia la rodearon.
-Hace mucho tiempo, esta situacin habra sido difcil... no tena una gran experiencia con mi poder y hubiera hecho cosas tontas como esto -dijo Molcula y se transform en una gran serpiente que reparti sendos coletazos para Bakemono y Discordia-. Pero han pasado muchas cosas desde entonces -sigui la herona mientras volva a su forma original-, y ahora ya no desperdicio mi poder en juegos -y entonces un globo blanco se form a su alrededor y al alcanzar a Discordia las molculas de esta se esparcieron por el espacio.
Bakemono apenas alcanz a alejarse para no correr la misma suerte que su compaera.
-Desintegr a Discordia! -exclam Reflecto asustado.
-Pude verlo -dijo Bratro sin mostrar gran emocin.
-Quin sigue? -dijo la Molcula mirando a los tres Gladiadores restantes.
-Son unos poderes interesantes los que posees, supongo que es poco lo que podramos hacer en tu contra, correcto? -dijo Bratro al identificar en su base de datos a la herona, retirada desde la batalla en la Tierra, segn los datos.
-Supones bien -respondi Molcula.
-Pero como puedes darte cuenta, hay aqu dos Transformables bastante averiados -dijo el robot negro, quien al consultar su base de datos supo de lo mucho que los Transformables le importaban a los Guerreros Kundalini y sus allegados, y sin agregar otra cosa comenz a girar disparando como haca un momento.
-Bratro, no ahora! -grit Reflecto sin ningn resultado.
Molcula apenas alcanz a proteger a Quetzalcotl y al Atlante con escudos que disiparon la energa del ataque especial de Bratro, pero mientras lo haca, varias descargas lograron herirla.
Por su parte, desesperado, Reflecto trat de eludir los disparos de Bratro, pero conforme los rayos se hacan ms rpidos y cuantiosos, se le fue haciendo ms y ms difcil, hasta que al fin varios disparos lo alcanzaron de lleno dejndolo completamente incapacitado. Bakemono logr cubrirse con moderado xito, pues aunque logr protegerse lo bastante como para no ser puesto fuera de combate o destrudo, se qued sin ninguno de sus tentculos y garras, y una vez que terminaron las terribles descargas, us sus alas para alejarse lo ms rpido que pudo sin ver antes qu haba pasado con el enemigo.
-Y as termina la vida de alguien con curiosas capacidades -se burl Bratro al ver a la Molcula flotando inerte, y luego comenz a rer a carcajadas.
-Sabes qu? -dijo de pronto la Molcula parando en seco las carcajadas del robot-. Mi cuerpo, como es lgico, est constitudo por molculas, y como puedo controlar las molculas a voluntad y usar mi energa para acelerar la curacin en cuerpos vivos, combino ambas habilidades y adivina qu tengo... Inmunidad a tus ataques -sonri de una forma extraa, pues no era la sonrisa dulce de haca aos, cuando combata a lado de Zacek.
-No es posible... -dijo Bratro incrdulo ante lo que vea y oa.
-Eso pens yo cuando supe que estaban atacando Nivaasa, qu casualidad, verdad? -y entonces la Molcula se transform en energa plsmica y se lanz contra Bratro.




II


-As que esa cosa era KarmaTrn -dijo Cacofona incrdula.
-Efectivamente -repondi Insensible mientras cruzaban el espacio.
-Pero la imagen en mi base de datos es muy distinta... sola verse ms tosco, no crees?
-El anlisis estructural parece corresponder a una constitucin ms frgil que la del anterior guerrero con ese nombre, posiblemente se trate de un nio o de una mujer.
-Y si es ms frgil, cmo es que derrot con tanta facilidad a Glaytork-Z y Adharma?
-Consulta tu base de datos y vers que aparentemente este nuevo guerrero tiene una mayor capacidad... no me explico an porqu ni cmo... pero eso ser cosa que el emperador Asura deber analizar, no nosotros.
Los Gladiadores Cibernticos continuaron su vuelo hasta que Insensible se detuvo en seco entre los restos de muchas naves destrudas.
-Alto -orden sin que siquiera pareciera una orden.
-Qu pasa? -pregunt Cacofona.
-Mira. A las 11 en punto, 50.13 kilmetros, Bratro combate con la Molcula.
-La Molcula?
-Segn los datos, ella haba dejado de apoyar a la GAU cuando muri el primer KarmaTrn, pero parece que decidi volver a la lucha cuando atacamos su nuevo refugio. Su traje no ha cambiado nada.
-Es una gigante -observ Cacofona.
-Puede alterar su forma y la de otras cosas, pero segn observaciones de Garkoz, nunca us todo su potencial en batalla. Ser presa fcil para Bratro.
-Pero me preocupa no ver a Bakemono ni a Discordia... y mira, Reflecto est muy mal.
-Tal vez por eso los otros dos decidieron alejarse. Un ataque frentico de Bratro no es algo agradable si no se cuenta con la proteccin de alguien como Reflecto, lo que me extraa es que no se hayan llevado al compaero averiado para que lo repararan.
-Yo puedo ir por l, parece que Bratro est tomndose su tiempo antes de atacar con todo -se ofreci Cacofona.
-Hazlo, pero usa mxima velocidad para disminur riesgos y abandona a Reflecto si notas que Bratro va a usar su ataque distintivo.
-Bien. Voy y regreso -dijo Cacofona lanzndose a toda velocidad hacia el lugar del encuentro entre la Molcula y Bratro.
En ese momento, Insensible vi cmo la molcula se converta en algo ms y sus medidores de energa identificaron de inmediato la constitucin plsmica. Aceler su vuelo hacia los destructores esperando llegar a tiempo para salvarse, aunque esto era ms un reflejo de autopreservacin programada y no que de alguna forma en verdad le importara si era destrudo o no, como pareca ocurrira con sus compaeros. Ya despus podra vengarlos si el Imperio lo ordenaba.
Cacofona tambin vi el cambio en la Molcula y por un momento dud en seguir adelante. Pudo ver cmo el orgulloso Bratro disparaba, atacaba con piernas y brazos, y trataba de eludir a su vez los ataques de su adversaria, pero cada que el orgulloso Gladiador ciberntico acertaba un golpe, los resultados eran los mismos que cuando la Molcula acertaba los propios, el metal se derreta al contacto. Adems los disparos de Bratro no afectaban a su oponente, y cada disparo era por tanto slo una prdida de tiempo.
Para cuando Cacofona lleg hasta Reflecto, Bratro no era mas que un montn de metal fundido del que alcanz a escuchar una sola frase:
-Si hubiera sabido que hoy terminara as, hubiera atacado con el doble de rabia -y tras esta ltima frase, la Molcula redujo los restos a metal lquido que en segundos se solidific, ya sin ninguna forma reconocible, en el fro vaco espacial.
La Molcula vi a Cacofona recogiendo a Reflecto y con velocidad asombrosa se puso frente a ellos. Cacofona sinti miedo pero se prepar para atacar con todo lo que poda.
-Mejor no sigan peleando -dijo la emperatriz herona y sin ms vol con rumbo a los destructores.
Cacofona se qued con Reflecto entre las manos sin saber qu hacer mientras los refuerzos comenzaban a despegar desde los destructores del Imperio y de la base Charma para una nueva batalla.




III


Al llegar la noche a Dhairya, la batalla pareca estarse poniendo de lado de la GAU. Los pilotos de la Alianza y los Guerreros Kundalini de la base parecan bastante ms fuertes que los pilotos del Imperio que continuaban obstinadamente con el ataque que ya estaba perdido.

La ayuda de KarmaTrn haba sido invaluable al ahuyentar a los Gladiadores Cibernticos, y el nimo ascenda con cada nave del Imperio derribada. De hecho, en la base todava se preguntaban porqu los pilotos restantes del enemigo no se haban retirado.
-Esto est resultando ya muy fcil -dijo Josh.
-Evita levant la esperanza de todos ya dos veces, una al llegar y la otra al derrotar de esa forma a dos Gladiadores Cibernticos -dijo Cord mientras su shuriken daaba otra nave enemiga-. A ella le debemos la prxima victoria. Ni el emperador Zacek combati nunca como lo hace ella.
-Me parece extrao -dijo Josh pensativo-. Ella no era as hasta que despert a Kundalini... sola ser ms bien dbil y miedosa. Adems nunca entren para el combate.
-Tal vez sean sus dones especiales, cada defensor los tiene.
-Es posible -dijo Josh-.
''Mira, Cord! -seal de pronto a varios compaeros que estaban siendo abatidos por tres figuras vestidas de negro-. Parece que ahora habr accin real para los que no podemos volar -dijo antes de lanzarse como una rfaga contra los ninjas negros sin escuchar la advertencia de Cord al reconocer a los enemigos.
-Son muy hbiles -dijo Bala-Ek al ser derribada por uno de los ninjas negros.
-No tanto como yo -dijo Josh apareciendo ante ella con una amplia sonrisa-. Ahora van a saber lo que es moverse rpido -y dicho esto desapareci y uno de los ninjas cay al suelo pero slo para levantarse de un salto.
-No te confes, Josh! -grit Bala-Ek mientras los ninjas negros se concentraban en el enemigo que estaba golpendolos a velocidad asombrosa.
Josh comenz a rer mientras jugaba con los ninjas. Golpeaba a uno, luego a otro y despus al tercero para repetir la misma serie de golpes una y otra vez. No advirti que los ninjas fueron formando un tringulo y que ahora l estaba cercado por los tres. Entonces, cada ninja lanz un ataque que Josh pudo evitar, pero no sin cierto titubeo que le permiti ser visto por los Guerreros de la Obscuridad, y un segundo despus, Josh haba cado herido por un shuriken.
-No puede ser! -exclam el muchacho dolindose.
-Te dije que no te confiaras! -dijo Bala-Ek ponindose frente a l para protegerlo de otro ataque-. Slo hay una manera de derrotarlos -y dicho esto, lanz descargas de energa prnica tratando de acertar en el abdomen de los enemigos.

Los Guerreros de la Obscuridad eludieron el ataque, pues tenan experiencia en eso, entonces una orden lleg hasta sus mentes: -Ya basta de jugar, despedacen a KarmaTrn y olvdense de los dems.

En ese mismo instante, los Guerreros de la Obscuridad se volvieron uno y sus uniformes negros se tornaron en uno rojo, a la vez que su tamao se multiplicaba hasta formar a un gigante.
-Vamonos! -ayud Bala-Ek a Josh a levantarse-. Debemos curarte esa herida.




IV


El movimiento dentro de los hangares de la base Dhairya pareca no tener fin. Pilotos abordaban y descendan de naves que salan y entraban de la batalla, haba mangueras metlicas y cables que se conectaban a las naves de modelos ms comunes antes de despegar, mdicos con botiquines especiales que atendan a los pilotos que volvan heridos, mecnicos que revisaban de inmediato las naves daadas, encargados que revisaban que todo estuviera en su sitio y ayudaban a coordinarse al resto del personal, y hasta una jovencita de piel anaranjada que le daba un beso de bienvenida a todos los pilotos que regresaban con bien y uno de despedida a los que apenas salan a combatir. Las pilotos miraban a esta chica con cierta gracia y pensaban en lo poco que necesitaban los hombres para sentirse ms motivados, aunque la verdad, algunas hubieran gustado de un chico que tambin repartiera besos para ellas.
-En serio puedo hacerlo! -dijo Ashcat con determinacin a uno de los encargados de los hangares.
-Entiendo que su entrenamiento fue como piloto de naves de carga, no como piloto de combate -dijo el encargado-. Adems, nunca podr comparar una nave comn y corriente con una nave tipo TAO.
-No quiero una nave TAO! Con una nave comn de combate como esa me conformo -dijo sealando una nave que en ese momento sala-. Si he podido atravezar entre basura orbital sin sufrir nunca un rasguo en mis naves asignadas, por qu no eludir disparos enemigos mientras derribo algunas naves? -dijo Ashcat tratando de sonar sensato.
-Muy bien, hagamos un trato -suspir con enfado el encargado-. Usted consgase su propia nave y podr salir al combate. Espero que le guste la opcin porque es la nica que le voy a dar -y dicho esto fue a atender sus responsabilidades.
Sin embargo, Ashcat no se desilusion por esto.
-Muy bien, entonces ser con mi propia nave -dijo para s mismo-. No voy a dejar que el Imperio deje sin flores este planeta tambin -y entonces corri hacia el hangar donde su nave robada de carga haba sido puesta al llegar a Nivaasa.

-Qu hace? -pregunt un mecnico al ver a Ashcat abordando la nave.
-Quiero salir a combatir, me aburre ver a otros volando all afuera mientras yo estoy aqu.
-Pero esta nave no sirve para la batalla! -seal el mecnico.
-Tiene un par de caones de potencia media y un escudo posicional, s que no es lo mejor de lo mejor, pero tengo confianza en que servir de algo.
-Puede que s, pero esta nave no ha recargado sus bateras al 100% y adems tiene las insignias del Imperio, lo que la convierte en una nave de apoyo que puede resultar en alguna confusin trgica para usted.
-Es verdad -se detuco Ashcat pensativo-. Pero seguramente ser la nica nave de carga Imperial en la batalla. Me hara el favor de informar que voy en esta nave como aliado para que se le pida a los otros pilotos que no me derriben? Yo lo har desde mi comunicador, pero necesito que usted confirme esto.
-Pero esto no tiene setido!

Ashcat ya no escuch el reclamo del mecnico, o al menos lo ignor bastante bien. Abord la nave y activ todos los controles, preparndose para salir a la batalla.




V


-Ninjitsu -dijo Evita al reconocer al gigante que se ergua desafiante frente a ella.
Sin prembulos de ningn tipo el ninja atac de inmediato usando su sable, pero cada intento de corte fue eludido sin dificultad. Ahora KarmaTrn pareca moverse an ms rpido que durante su combate con los Gladiadores Cibernticos.
-Asura, s que me escuchas -dijo Evita sin dejar de eludir al ninja-. S que opinas que todo aquello de lo que alguna vez te habl el emperador Zacek es algo absurdo, pero es mi deber darte la opcin, retira a tu guerrero ahora y dejemos que el equilibrio vuelva al universo poco a poco, pues el Gran Espritu ya no permitir esto que ests haciendo.

El ninja continu atacando y Evita eludiendo shurikens de energa obscura y sablazos, esperando una respuesta que no lleg.
-Asura -dijo despus de un rato-, slo quiero decirte que en serio me apena esto, pues al parecer ignoras muchas cosas que segn entiendo ni yo debera saber an... pero si es tu decisin, que as sea.
Asura ri desde Metnal al escuchar esto, pero su risa se detuvo en el mismo instante en que vi cmo KarmaTrn detena con una mano la espada de Ninjitsu mientras con la otra emita una enorme descarga de energa prnica directo al abdomen del ninja, dejndolo derrotado, un segundo despus, otra descarga cubri al guerrero y por un momento pareci que haba desaparecido para siempre, hasta que Asura pudo ver cmo tres dbiles sombras escapaban.
-Es imposible -dijo el emperador del mal.
-Asura -dijo Evita victoriosa mientras rompa el sable de Ninjitsu-, t y yo somos materia pero tambin espritu. T has corrompido el espritu a travs de la materia, pero el Gran Espritu ha determinado que ahora el espritu se purifique a s mismo y por este camino a la materia. Haremos de esto una guerra eterna, un camino hacia la destruccin... o una oportunidad de equilibrio?
-Te destruir como lo hice con tu predecesor -dijo Asura lleno de rabia en su palacio y dej de ver el lugar de la derrota.
Un minuto despus de que Asura dejara de observar a Evita, esta volvi a ser slo una nia y se desplom inconsciente ante el asombro de todos.




VI


-Hora de retirarnos -dijo Unicornio a sus compaeros.
-Es una lstima -dijo Marte-. Pero espero que volvamos a enfrentarnos, guerrero Pazkuash.
-Deja de platicar, Marte! -gru Unicornio.

Luego los Gladiadores Cibernticos se dieron a la fuga mientras Halcn los persegua, llegando casi hasta el espacio antes de regresar con sus compaeros.
-Extraa retirada -coment Toltec.
-Reportemos lo ocurrido a la base y volvamos -dijo Estelaris.
-Qued algo del cado? -pregunt Pazkuash mientras Toltec revisaba los escombros.
-Parece que el mdulo cerebral no resisti -dijo Toltec.
-Lstima -se lament Halcn-, pero no hubo otra opcin.

Mientras, una nave de carga con el smbolo del Imperio sala de Nivaasa para colaborar en la batalla que se peleaba en el espacio.
-Una nave de carga imperial? -se sorprendieron tanto en Charma como en los destructores cuando el reporte lleg.
-Parece que escapa del planeta -observaron en uno de los destructores.
-Dhairya nos pide que no ataquemos esa nave -comunicaron a sus pilotos los encargados de la base Charma.
Y dentro de la nave de carga, Ashcat se preguntaba en qu momento sera atacado por el enemigo, pero como nadie pareca interesarse en l, continu hacia los destructores, pensando que ah el contaataque de los pilotos de Charma debera estar en su apogeo... aunque pensndolo framente, tal vez esa no era la razn ms lgica, pero ya estaba acostumbrndose a actuar de esa forma.




VII


Insensible pudo ver a la Molcula acercarse a toda velocidad y apenas tuvo tiempo para activar su camuflage. Le pareca demasiada la velocidad de la herona, e igualmente le pareca exagerado su nivel de poder, por no mencionar lo extrao que era que se dirigiera con tanta prisa hacia los destructores, acabando en su camino con cuanta nave enemiga se le atravezaba.

-Insensible a Destructor 7 -se comunic el Gladiador Ciberntico-, la Molcula se acerca a ustedes, sus habilidades no corresponden con los archivos, parece tener mucho ms poder ahora. Ella sola destruy a Bratro y no s a cuntos Gladiadores ms, as que tomen precauciones.

La advertencia de Insensible fue recibida en el Destructor 7 y retransmitida al Destructor 4, pero un mensaje ms importante transmitido por el mismo emperador Asura tena ahora la prioridad. Asura haba ordenado disparar los caones principales de los destructores a potencia mxima contra Nivaasa, no importaba si los destructores gastaban toda su energa o explotaban, quera ese planeta destrudo junto con todos sus habitantes. Por supuesto la posibilidad de estallar era intimidante para ambas tripulaciones, pero el riesgo a eso era mejor que el riesgo de acabar en manos de un torturador metnalita por desobeder una orden tan importante, as que de inmediato se procedi a preparar los caones.

Y mientras los preparativos se llevaban a cabo, una nave de emergencia sali a toda velocidad de uno de los destructores, en su interior iba Garkoz, pues no era intencin del imperio poner en riesgo a su cientfico ms destacado en el arte de crear armas de guerra.

-Destructor 7 a nave de carga, me copia? -escuch Ashcat en su comunicador.
-Escucho -dijo el piloto rojo.
-Tiene 3 segundos para rectificar su rumbo, est en el medio de la lnea de ataque, cambio y fuera.

Ashcat not entonces que las naves del imperio comenzaban a despejar el rea entre Nivaasa y los Destructores, y record entonces algunas historias recientes sobre los destructores metnalitas y los planetas que se le oponan con mucha fuerza al Imperio. De inmediato cambi sus coordenadas por reflejo, pero luego reaccion y devolvi las coordenadas anteriores y activ los propulsores estelares para lograr una velocidad mxima hacia los destructores. No saba qu iba a hacer, pero de alguna forma deba evitar lo que se estaba planeando en contra de Nivaasa.

Tal vez estando lo bastante cerca, una descarga de sus dbiles caones acertara en el punto exacto para volar uno de los destructores al menos, no poda esperar menos ahora que estaba de lado de esos milagrosos y llenos de sorpresas Guerreros Kundalini... Aunque la molesta voz de la lgica no parara de decirle que ms bien volaba a potencia mxima hacia su funeral.

Los caones de ambos destructores se sincronizaron y con un ltimo deseo de suerte mutua entre los tripulantes de ambas naves, dos enormes descargas de unieron en una an ms grande de color rojo que hizo vibrar ambos destructores al grado de parecer que se iban a partir en cualquier momento.

Ashcat apenas alcanz a activar los visores de su casco para evitar quedarse ciego, pero con todo y esto la descarga lo deslumbr.

La Molcula, bastante ms cerca de los destructores, tambin se deslumbr, pero no antes de activar su poder a tiempo para interceptar la descarga. Una gran esfera roja se form alrededor de la herona, toda la energa del ataque se concentr en ese punto sin que una sola chispa pudiera pasar de ah. Un esfuerzo ms y la Molcula podra desviar la descarga al espacio abierto, donde no daara a nadie ms... esa era la forma correcta de accin para una Guerrera Kundalini. Pero esas naves eran destructores del Imperio, como aquellos que haban atacado la Tierra. Esas naves haban tratado de devastar su nuevo hogar con esa energa que ahora la rodeaba.

Una sonrisa cruel se form en el rostro de la Molcula mientras recuperaba la vista y tras esto, un esfuerzo ms le bast para devolver la descarga al punto de donde haba salido. El Destructor 7 se vaporiz de inmediato, mientras que el Destructor 4 sufri graves daos y la tripulacin se encontr lidiando con una alerta roja de nivel 5.

La Molcula sinti algo de culpa por lo que acababa de hacer, sinti que haba estado mal y casi se arrepinti de lo que haba hecho, pero not entonces que quedaba uno de los destructores y la ira volvi a nublar su cabeza. En esos destructores no slo vea peligro para Nivaasa, sino que vea al mismo Asura riendo tras la muerte de Zacek. Entonces sigui su camino hacia el destructor restante, aunque ahora iba muchsimo mas despacio que al principio.
-Lis, por favor... -la llam Evita volando a su lado.
-Cmo haces estas cosas? Zacek no sola aparecer de la nada ni salir al vaco espacial sin su armadura -dijo la emperatriz.
-Lis, no debes entregarte a la furia. Ya ests muy dbil y lo sabes, si continas sola vas a morir -dijo Evita con tono suplicante.
-Estn pagando lo que le hicieron a Zacek, es su karma y es justo -respondi la Molcula mientras su tamao volva a la normalidad.
-Limpia tu enojo hacia ellos, Lis. Muchas veces ayudaste a Zacek a reencontrar su centro, ahora l quiere que reencuentres el tuyo.
Lis detuvo su vuelo y mir a la nia flotando a su lado. Not que de alguna forma Evita se vea ms hermosa ahora que la primera vez... pero no se trataba de una belleza meramente fsica.
-Esto lo estoy haciendo por l -dijo la emperatriz-. Estoy peleando otra vez como en los viejos tiempos... ya no quiero seguir negando lo que soy... quiero demostrarle que todava puedo pelear por lo que es correcto.
-Pero sabes que este no es el camino.
-Evit que destruyeran el planeta, no es eso suficiente? -dijo la Molcula reprimiendo el llanto, pues senta que ltimamente haba llorado demasiado y ya no quera seguir hacindolo.
-El Silencio es suficiente... jams el rencor ni la ira.
-Quiero morir como l, peleando por lo que es correcto.
-l no quera morir, Lis. Si mueres ya no puedes continuar peleando por lo correcto. Tu poder ahora es mucho, si mueres estars convirtiendo esa ventaja en una prdida para todos.
Lis mir el destructor restante y luego mir a Evita.
-El destructor est muy daado... sera fcil destrurlo ahora.
-No tienes energa, Lis, primero deberas ir a Mer, recuerdas el camino?
-S... pero no s si quiero volver ah...
-Entonces tu otra opcin es volver a Nivaasa en lo que decides si volver o no a Mer.
Lis mir cmo la batalla entre naves Imperiales y de la GAU se reanudaba y luego le di otro vistazo al destructor.
-Hay muchas naves enemigas en el camino de vuelta a Nivaasa, y no puedo volar rpido ahora -sonri con tristeza-, as que supongo que de cualquier manera estoy muerta.
-No si puedes aumentar tu tamao por un momento -dijo Evita y un segundo despus desapareci.

Lis dud en gastar la poca energa que le quedaba en esa accin, pero al cabo lo hizo y aument su tamao varias veces, sintiendo cmo el cambio apenas duraba unos segundos antes de volver a su tamao normal ms dbil que nunca. Su vista comenz a nublarse y sinti que perda el sentido.

Ashcat, que un minuto antes sinti que haba llegado su fin, al recuperar la vista no pudo reprimir una expresin de sorpresa al ver que slo haba un destructor y no dos, y que este pareca bastante daado. Tampoco pudo evitar sorprenderse al ver aparecer una gigante que le pareci bastante familiar pese a su mscara, para luego comenzar a reducir su tamao.

El piloto no supo bien qu estaba haciendo, pero en vista de que la mujer que haba visto no pareca estar muy bien (cosa que achac al hecho de no traer ningn equipo visible de supervivencia espacial) y que las naves enemigas estaban regresando al rea que haban despejado, decidi que no estara de ms acercarse a ver si la dama en cuestin estaba bien.




VIII


-Los sistemas han logrado estabilizarse, pero todava tenemos fuego en los sectores 27 al 70 y huecos estructurales detectados en los sectores 14, 19 y 75 -se anunci a bordo del Destructor 4.
-El Destructor 7 qued destrudo por completo.
-La mayora de nuestras unidades de combate han comenzado la retirada, slo algunas continan en batalla para protegernos mientras arreglamos la situacin.
-Maldicin, la energa est al 2%! Ese disparo nos ha dejado varados aqu!
-Las bateras de auto recarga 1, 3 y 5 estn daadas. Tardaremos horas en obtener la energa necesaria para escapar a una velocidad respetable.
-Varias naves enemigas estn saliendo de la rbita de Nivaasa y de la base Charma y vienen hacia ac!
-La nave de carga imperial est recogiendo a la Molcula.
-A quin?
-La guerrera de la que nos advirti Insensible. La responsable de todo esto.
-Demonios! Vuelen esa maldita nave de carga con todo y ese monstruo!
-No hay energa mas que para un disparo y eso sera suficiente para forzar demasiado las bateras de autorecarga que an funcionan.
-Tengo a Insensible en el comunicador, podemos enviarlo a l.
-Hganlo!
-Hay comunicacin con la nave de carga. Dice que tiene rdenes del emperador para recoger a la Molcula.
-Qu estupidez es esa?

Todava con el traje de paseo espacial puesto tras salir a recoger a la Molcula, Ashcat trat de encontrar una excusa para sus acciones ante la amenaza de ser atacado por un Gladiador Ciberntico en cuestin de segundos.

Desafortunadamente, Ashcat no se distingua por ser el mejor mentiroso del universo, de hecho, no llegaba ni a la posicin de buen mentiroso. Con sus habilidades de subterfugio poda engaar a nios de varias razas y a varios encargados de operaciones de transporte, pero esta era la primera vez que tena que mentirle a las fuerzas militares del Imperio... y al parecer su: "Son rdenes del emperador Asura que recoja a esta mujer", no era lo ms coherente que hubiera podido ocurrrsele.
-Muy bien -lleg la respuesta desde el destructor-, queremos corroborar lo que dice, as que si es tan amable denos ahora su clave imperial especial de identificacin de misin.
-Eeeem... yo... no puedo hacer eso -respondi Ashcat-, esta es una misin secreta.
-Como quiera, entonces en este momento veremos su nave estallar -respondieron a su vez en el destructor y Ashcat pudo ver aparecer frente a su nave robada de carga la monumental figura de Insensible, aunque an este no llegaba al grado de monumentalidad extrema del destructor.
-Un momento! -exclam Ashcat-. Tengo la clave...
Insensible se detuvo a unos metros de la nave.
-Bien, escucho.

Ashcat hubiera comenzado a sudar si los de su raza alguna vez lo hicieran, pero en vez de eso sus ojos se pusieron azules. Poda embestir al Gladiador con la nave o dispararle con sus caones, pero a lo mucho le causara un raspn, tambin poda intentar entrar al hiperespacio, pero adems de que la energa de la nave no haba sido restaurada por completo, haba tantos fragmentos de naves por todos lados, que el salto podra resultar en un rpido impacto con algn fragmento lo bastante grande.

Con los ojos cada vez ms azules, Ashcat us su ltima opcin, vindose muerto por segunda vez en menos de media hora.
-398769USHA93-1 -dijo al borde de un colapso nervioso.

-Esto es increble! -se escuch dentro del destructor-. Es un cdigo imperial de primera clase!
-Un qu?!
-Por los infiernos! Le mandamos un Gladiador Ciberntico a un cdigo imperial uno!

Insensible di media vuelta y se dirigi hacia la nave imperial, no le importaba no haber destrudo la nave de carga con la Molcula dentro, pero hubiera preferido recibir la orden de ataque para vengar a sus compaeros... ya habra otra oportunidad.
-Disclpenos por favor, puede proceder con su misin, seor -dijeron desde el destructor, y Ashcat se qued jadeante como si hubiera ralizado un gran esfuerzo. No recordaba ya de dnde haba sacado ese nmero, pero le achacaba todo a los poderes kundalini de los que le haba hablado Rog, tal vez la joven a la que haba recogido tena poderes an estando inconsciente.

-La nave de carga va de vuelta hacia Nivaasa -dijeron dentro del destructor.
-Qu?
-No se meta nadie en eso, dejen que se marche tranquilamente, ya bastantes problemas tenemos ahora para sobrevivir como para buscarnos ms con un cdigo imperial de primera clase.




IX


Mer pareca ms tranquilo que de costumbre, si es que alguien puede concebir tal imagen, incluso se senta una vibracin especial en cada rincn, ms especial que de costumbre tambin. Y en la cima ms alta de Mer, un destello abri la roca, no violentamente como relmpago, sino como si la roca hubiera decidido abrirse al pedrselo el breve destello, y de esta abertura naci un manantial.

Dentro del templo sagrado, Evita estaba sentada sobre un cojn redondo, y frente a ella estaba Katnatek con sus ropas flotantes y su mirada blanca.
-Por qu puedo hacer todo esto? -pregunt la nia tratando de parecer casual fingiendo algo de distraccin, no poda ocultar que pese al tiempo que pas en las minas y todo lo que ltimamente haba vivido, segua siendo una nia.
-Puedes hacerlo porque eres supraconsciente -respondi Katnatek.
Evita mir el techo de la caverna, aunque en realidad su mirada iba ms all de las estalactitas.
-Yo no saba pelear -dijo dirigiendo su mirada a Katnatek-. Era dbil y miedosa. Por qu me siento ahora... distinta?
-Porque has dejado que te toque lo que es -respondi Katnatek.
-Y por qu escucho las voces de todos los Guerreros Kundalini, y estoy en ms de un lugar a la vez? No son cosas que controle ni que entienda por completo. He aparecido frente a decenas de Guerreros Kundalini en varias partes del universo, y lo he hecho en un mismo momento... pero lo ms curioso, es que siempre s qu decir. Como si yo fuera ms de una persona.
-Y eso te molesta?
-No! -dijo Evita sin pensarlo-. Al contrario, me hace sentir bien, pues s que con eso cumplo mi misin. Pero me pone a pensar... Por qu el emperador Zacek nunca pudo hacer todo esto? Si hubiera podido hacerlo, su lucha hubiera sido ms fcil.
-El tiempo no haba llegado. Entonces el negativismo aumentaba en los corazones y eso debilitaba a Zacek.
-Pero el Imperio tiene hoy ms poder que nunca y el negativismo sigue en los corazones y las mentes... cmo es que el tiempo para algo distinto lleg?
-Tu armadura es la cuarta, Evita -explic Katnatek-. Corresponde al corazn.
''Entre mayor es el negativismo en el universo, mayor es el poder que el Gran Espritu le da a quienes enfrentarn la obscuridad, ese es el caso de las armaduras. Las primeras tres, portadas por Zacek a lo largo de milenios, correspondan a un nivel menor que esta, pero cada una represent un paso en la evolucin del defensor que la portaba. As, para llegar a portar la armadura del corazn, era necesario no slo que el mal aumentara ms, sino que el portador alcanzara el nivel evolutivo requerido. T tienes el nivel que Zacek hubiera alcanzado algn da, por eso tu poder es mayor.
-Pero no he luchado ni sufrido tanto como l lo hizo... slo s cmo hacer las cosas... incluso conozco el camino directo a Svargaloka y la solucin a cada una de las pruebas que ah se imponen para hacerse merecedor del sable de los inmortales. Zacek tuvo que luchar por todo eso, nada se le facilit como a m.
-El camino que l avanz como defensor, t lo has avanzado antes tambin, Evita. Pero no lo recuerdas.
-Cmo?
-Otras dimensiones tienen otros guerreros que las defienden, a veces, al ser vencido el mal y recuperarse el equilibrio en una de ellas, los guerreros deciden usar su habilidad en otros lugares, en otras dimensiones menos afortunadas.
-Pero no se supone que slo quienes viven en una dimensin pueden hacerse cargo de su destino?
-Por eso los guerreros de otras dimensiones sacrifican sus memorias para poder convertirse en habitantes de la dimensin a la que viajan. El Gran Espritu se los permite en algunos casos. Es uno de los sacrificios ms grandes para un Guerrero Kundalini. Pero eso no significa que el camino vaya a ser siempre fcil. Zacek avanz el camino que t avanzaste en otro lugar, pero ahora tienes otra senda frente a t.
-Ya lo s... Zacek luch por derrotar a Asura, pero mi lucha principal es derrotar el desequilibrio en los corazones de muchos, an de Guerreros Kundalini. Por eso es que fsicamente Asura y sus fuerzas parecen dbiles ahora, porque la lucha real est en los espritus ahora ms que nunca.

Y tras esta charla, Evita fue a despertar una vez ms a la Serpiente Kundalini.

Y el manantial comenz a formar rpidamente un ro.

LA ARMADURA DEL CORAZN
ADIS

I


-Me preocupa que ni Evita ni la emperatriz Lis hayan despertado an -coment Bantar a Gelius mientras ambos se dirigan al saln de reuniones tcticas de Dhairya.
-Afortunadamente las dos estn bien, al menos fsicamente -dijo el plutoniano.
-La emperatriz hizo cosas increbles esta vez. Nunca pens que la fuerza de un Guerrero Kundalini llegara a tanto... ella sola evit la destruccin de Charma y de Nivaasa.
-Hay un gran cambio llevndose a cabo en estos das, creo que la emperatriz ha comenzado a ser tocada por este.
La puerta de la sala de reuniones se abri, dentro, varios personajes de la GAU estaban esperando, varios Guerreros Kundalini entre ellos; muchos de los presentes haban llegado ese mismo da a travs de los teletransportadores, pues la reunin era de emergencia tras el ataque sorpresa del Imperio.
Lo que ms llamaba la atencin en la sala de reuniones, misma que estaba ricamente amueblada con una curiosa combinacin de estilos y con un holoproyector al centro, era la presencia de una enorme figura, de unos 15 metros de alto, que tena cierta semejanza con una armadura medieval con un can en un brazo, una enorme y extraa espada en la espalda, y una curiosa antena sobre el yelmo.
-Por el Gran Espritu! -exclam Bantar con una sonrisa al ver la curiosa figura.



II


-Mer... -dijo Lis viendo el lugar sagrado desde el espacio.

Evita se limit a mirar a la emperatriz, esperando la decisin que slo ella podra tomar.
-El camino todava es muy claro -dijo Lis con una sonrisa cargada de nostalgia.

Las dos viajeras llegaron hasta la entrada del monte sagrado y Evita dej que Lis se adelantara un poco, la emperatriz caminaba indecisa, mirando con tmida expresin los detalles que nunca se haban borrado de su mente y encontrando unos ms en el proceso como siempre, pues no importa cuntas veces se viaje a Mer, siempre se encontrarn cosas distintas ah an cuando nada cambie.

Al fin, las viajeras llegaron hasta el portal que iba directamente al interior del templo, y ah Lis se detuvo y volte hacia Evita.
-Ests segura de que l no...?
-Katnatek jams rechazara a un guerrero que ha vuelto de la obscuridad, adems, l es un guardin, no un juez. An Asura podra volver aqu si lo quisiera, aunque entonces la energa del lugar mostrara cunta maldad guarda su corazn -dijo Evita.
-Tienes razn -dijo Lis-. Pero la forma en la que combat no fue la correcta y siento que...
-No temas, Lis -dijo Evita con voz suave-. Actuaste guiada por el negativismo, pues estabas herida y dejaste que el dolor se conviertiera en tu gua; pero ahora ests buscando de nuevo la luz y estoy segura de que puedes encontrarla.
-La luz... -repiti Lis-. Algn da te contar de cuando Asura trat de convertirme en su aliada, tentndome con distintas cosas unos aos despus de lo ocurrido en la Tierra... entonces pens que la ira que senta hacia l me haba protegido de caer -baj la mirada-. Me equivoqu, segn parece -suspir y luego entr al templo.
-Bienvenida, Lis -la salud Katnatek al momento de cruzar el portal.
-Gracias -dijo la emperatriz-. Haca mucho tiempo que no nos encontrbamos.
-Pero ahora has regresado -dijo el guardin.

Tras esto, Lis pidi permiso de entrar a elevar a Kundalini y Katnatek y Evita esperaron su regreso.

Haba pasado mucho tiempo desde la ltima vez, y haba muchas cosas en el corazn y la mente de Lis que hicieron que el ascenso de Kundalini resultara an ms difcil que la primera. Cada nivel se mostraba mucho ms complicado que el anterior, y en cada chakra, Lis tena que limpiar todo aquello que la haba mantenido alejada de Mer por todo ese tiempo, aquello que la atormentaba, incluso aquello que la haca odiar al Imperio. Hubo un momento en el que incluso tuvo que olvidarse de cada recuerdo que guardaba del emperador Zacek, desde las miradas y las caricias hasta el clido sentimiento de dulzura que tena cada que estaban juntos.

Todo guerrero debe superar todo lo que hay en l para lograr despertar a Kundalini sin ser fulminado en el intento. Miedos, rencores, orgullo, odios, envidias, deseos, pero adems de esto, debe limpiarse tambin de sus creencias, sus ideales, sus relaciones. En otras palabras, despertar a Kundalini es el sacrificar todo lo que uno es para descubrir lo que simplemente ES. Una vez que se ha logrado esto, la energa de la verdad permanecer en el guerrero an despus de que haya vuelto a su lugar en la tercera dimensin con todo y sus creencias, ideales y relaciones. La faceta negativa del guerrero se habr purificado bastante, y la faceta positiva, en cambio, habr encontrado ms fuerza. El porqu de esto no puede explicarse del todo, pero hay una aproximacin: Al sacrificarse lo positivo y lo negativo, lo positivo tiende a renacer, pues su naturaleza es creacin, mientras que lo negativo es incapaz de esto, pues su naturaleza tiende a la destruccin. Positivo y negativo tienen que recurrir a su escencia para determinar lo que ser de ellos tras el sacrificio.



III


-Y por ltimo -dijo Guburitz, representante del planeta Tamlab- reforzaremos las defensas en Charma y Nivaasa con los nuevos Transformables.
-Todo el plan propuesto me parece excelente -dijo Bantar-. Y no deja de sorprenderme que los nuevos Transformables estn listos.
-Hubiera sido excelente que el Imperio atacara un par de das despus -dijo un joven con lentes y con un cinturn lleno de curiosas heramientas, llamado Eniar-. Bueno, porque el ataque imperial haya sido bueno, pero entonces los nuevos Guerreros Estelares hubieran podido mostrar sus capacidades en batalla contra los Gladiadores Cibernticos.
-Todava me llama la atencin cmo alguien tan joven pudo coordinar la construccin de nuevos Transformables -dijo Gelius.
-No fue tan difcil -sonri Eniar tratando de parecer modesto-. Todo el crdito debe ser para el Profesor Dath, pues gracias a sus planos, anotaciones y archivos tan bien organizados, fue sencillo partir desde dnde l se qued en el desarrollo de la tecnologa necesaria para la construccin de los Guerreros Estelares.
-Eso y mucha suerte -dijo entonces el robot con apariencia de armadura-. Deben saber que Eniar es bastante distrado y segn he sabido, muchas veces estuvo a punto de fundir mis circuitos y los de varios de mis hermanos antes de terminarnos.
-Silencio, Lancelot! -se sonroj el cientfico.
-Y con cuntos nuevos Guerreros Estelares contamos? -pregunt la gobernadora Siedra del planeta Fitshtal.
-Por ahora, adems de Lancelot, hay otros 15 listos en Tamlab y 5 ms en desarrollo -dijo Eniar.
-Son bastantes! -exclam Bantar admirado.
-Tengo la ayuda de un excelente equipo -dijo Eniar.
-Y mucha suerte -insisti Lancelot causando varias sonrisas entre los presentes y un Eniar sonrojado por segunda vez en menos de un minuto.
-Y con respecto a los Gladiadores Cibernticos capturados? Podremos reprogramarlos o algo as? -pregunt Gelius.
-Bueno -dijo Eniar-, estamos hablando de cambiar por la fuerza el patrn de conducta programado en sus mdulos cerebrales, lo que sera el equivalente a emplear tcnicas de ciruga mnemotcnica en un ser orgnico para transformar su comportamiento, y esto, claro, sera una accin poco tica, si tomamos en cuenta la capacidad de libre albedro que proporciona un mdulo cerebral.
-Eso es verdad, yo mismo ped que no se reprogramara a esos robots -dijo Bantar.
-Pero, entonces qu se propone al respecto? -pregunt Rax, a quien se le vea bastante envejecido, aunque no se le notaba que su brazo derecho, perdido en la batalla en Selene durante la toma de la Tierra, era mecnico.
-Bueno, como los tripulantes del destructor capturado, Discordia, Glaytork, Reflecto y Cacofona son ahora prisioneros de la GAU, as que se les mantendr en cautiverio -dijo Eniar.
-Y qu pas con los otros Gladiadores Cibernticos? -pregunt Guburitz.
-Segn los tripulantes del destructor, escaparon todos juntos al ver que todo estaba perdido -dijo Bantar.
-Y cmo es que los dems no los siguieron? -pregunt Siedra.
-Discordia, Glaytork y Reflecto no estaban en condiciones de moverse por s mismos -explic Bantar-. Y Reflecto se entreg al verse abandonado por los dems.
-Qu extrao! -dijo Guburitz impresionado-. Un Gladiador Ciberntico entregndose al enemigo!
-Parece que lo hizo por el bien de Reflecto -dijo Eniar.
-Muestras de nobleza en un robot del Imperio? -dijo Rax.
-Qu sigue? Asura firmando un tratado de paz? -secund Siedra.
-Mi teora es que al tener capacidad de libre albedro, estos robots se forman sus propios valores alternos a aquellos con los que se les program en un principio -explic Eniar-. Al ser robots de combate, es natural que algunos aprendan ciertos cdigos de guerra entre guerreros, como el no dejar al compaero herido, ya que este bien puede salvarnos la vida un da.
-El estilo imperial sera ms parecido a un disparo en la frente del compaero -dijo Siedra-. Pero parece que estamos viviendo una poca de sorpresas.



IV


Al fin Lis-Ek sali del cuarto de la Serpiente Kundalini, se le vea mucho ms tranquila que antes, aunque en su expresin se notaba el esfuerzo que acababa de hacer.
-Lo lograste -le sonri Evita.
-S -dijo la emperatriz-. Gracias.
-Ahora yo debo volver a Nivaasa -dijo la nia-, pero t debes quedarte aqu un poco, pues hay algo que debes hacer.
-De qu se trata? -se extra Lis.
-Ya lo vers -sonri Evita-. Es algo importante.

Luego de esto, Evita sali de Mer y se encamin a la velocidad del pensamiento de vuelta a Nivaasa.
-Esa nia es muy especial -coment Lis-. Hay algo en ella que se siente... brillante.
-Es lo que debe sentirse en cada guerrero -dijo Katnatek.
-Ya no volver a olvidarlo. Jams otra vez.



V


-Es increble lo que ese nuevo guerrero le hizo a Ninjitsu -dijo el Amo de las Tinieblas-. Los Guerreros de la Obscuridad estn tan dbiles que una sola descarga prnica de alguno de los malditos Guerreros Kundalini hubiera sido suficiente para eliminarlos para siempre.
-Este KarmaTrn goza de gran poder -gru Asura-. Ni siquiera se esfuerza mientras pelea, slo acta como si tuviera la seguridad de la victoria desde el principio.
-Es un enemigo muy peligroso, su energa no se compara a la de Zacek, y para colmo, la Molcula tambin parece gozar ahora de un poder muy superior al que le conocamos. En verdad el Gran Espritu parece estar muy desesperado.
-Pero es imposible que pueda contra nosotros. Tenemos el negativismo de nuestra parte, y KarmaTrn siempre ha tenido ese mismo negativismo como debilidad.
-As es. Pero an as me siento intranquilo por esta derrota, sin mencionar que la esperanza que este maldito guerrero ha trado parece estar contagiando hasta a los kundalini que no lo conocen, y ahora incluso la resistencia en Jaasgul se ha incrementado y las tropas de la Alianza del Mal han comenzado a perder batallas muy seguido.
-Sabemos la debilidad de KarmaTrn, debe haber una forma de utilizarla.
-Debemos repetir lo sucedido con Zacek.
-Pero cmo?
-Puede ser ms sencillo de lo que crees, hijo mo. Escucha. Atraeremos al enemigo a una zona negativa y ah lo combatiremos con todas las ventajas a nuestro favor, igual que con Zacek. Adems, recuerda que ahora puedo aparecer donde haya el negativismo suficiente, as que no estars solo.
-Pero cmo lograremos que caiga en la trampa? -pregunt Asura.
-Enva el destructor ms poderoso que tengas al sistema Urmuz y destruye uno de sus tres pequeos planetas, eso deber atraer a la GAU, que ha estado interesada en firmar una alianza con ese sistema insignificante desde hace aos -explic el Amo de las Tinieblas-. Seguramente KarmaTrn ir tambin. Crea una distraccin y ataca la luna de Esmoz, el planeta ms pequeo, con todos tus recursos, y cuando KarmaTrn aparezca llvalo al lado obscuro de esa luna; en ese lugar es muy sencillo crear puertas dimensionales, encrgate de que Garkoz abra un portal hacia una dimensin de gran negatividad y haz que el enemigo lo atravieze. Entonces cierren el portal y entre t y yo acabaremos con este nuevo defensor en un parpadeo.
-Har todo lo que pueda para lograr nuestro cometido -dijo Asura, y de inmediato sali para prepararlo todo.



VI


Bala-Ek y Cord le mostraban la base a Eniar y a Lancelot, y caminaban tranquilos por el rea de entrenamiento charlando descuidados cuando Lancelot los detuvo de pronto.
-Cuidado -dijo el robot poniendo las manos frente al grupo.
-Qu sucede, Lancelot? -pregunt Eniar.
-Un objeto se est moviendo a una gran velocidad en esta rea, pero no alcanzo a determinar de qu se trata -respondi el robot.

En ese momento, Josh apareci frente al grupo.
-Josh! -dijo Bala-Ek-. Qu haces aqu?
-Hola. Slo estoy entrenando un poco -respondi el muchacho-.
''La velocidad que me da esta capa se supone es una ventaja, pero de tres encuentros que he tenido desde que la traigo puesta, en dos he sido derribado como si mi poder no significara nada.

Bala-Ek not cmo Josh cerraba los puos al decir esto.
-Deberas estar descansando -dijo la muchacha-. Fuiste herido la ltima vez.
-Ya me he curado con mi energa prnica -dijo Josh-. Adems, parece que nunca se sabe cundo atacar el Imperio, as que entre ms rpido me sienta seguro del control que tengo sobre mi poder ser mejor. Parece que una gran velocidad no significa necesariamente unos grandes reflejos, as que debo empearme para arreglar eso.
-Tiene sentido -intervino Eniar-. No obstante, el entrenamiento solitario puede resultar ms difcil de lo normal, y aunque es posible obtener algunos resultados de este, nunca se compararn, al menos en principio, con el resultado del tutelaje de alguien con ms experiencia.
-Puesto ms sencillo, necesitas un maestro segn la opinin de Eniar -dijo Lancelot.
-Katnatek me ensea lo necesario, creo -dijo Josh algo pensativo.
-Quin? -pregunt Eniar.
-Es una larga historia -dijo Cord-. Pero confa en que lo que Josh dice es verdad.
-Josh, eh? Mucho gusto, yo soy Eniar y este Guerrero Estelar que nos acompaa es Lancelot.
-El gusto es mo -dijo Josh.
-No creas, compaero -dijo Lancelot-. Eniar suele pasar su vida en el taller, as que el conocer a cualquier persona nueva debe resultarle gustoso.
-Lancelot! -se quej Eniar.

Cord y Bala-Ek intercambiaron miradas mientras ambos resistan las ganas de rer. En el rato que llevaban con Eniar y Lancelot, se haba hecho obvio que el robot senta algn tipo de placer poniendo en evidencia a Eniar cada que poda.



VII


Entre la investigacin sobre la GAU y la nave que haba comprado, Galar haba gastado gran parte de sus ahorros en slo cuestin de das, pero pensaba que valdra la pena si lograba encontrar a esa nia que le haba revuelto la mente.
Haba escuchado sobre el ataque a Nivaasa haca un par de das en tiempo comn, y la derrota del Imperio haba causado tantos rumores que ahora se hablaba de una gran concentracin de Guerreros Kundalini en ese planeta, as que pens que si en Nivaasa no encontraba a la responsable de su estado, al menos, si era verdad aunque fuera slo la mitad de esos rumores sobre los Guerreros Kundalini en ese planeta, podra encontrar a otro que a cambio de algo de dinero aceptara quitarle las visiones; claro que esto era tan riesgoso como la opcin de retirar esas visiones y memorias con una ciruga mnemotcnica, pero la verdad era que entre ms tiempo pasaba, ms confundido se senta el mercenario y cazarecompensas. Pero otra cosa era cierta, y era que tal vez an despus de deshacerse de las visiones continuara buscando a la nia... era una urgencia interior que creca a un nivel ms profudo que los recuerdos y la confusin que traan.

Nivaasa ya casi estaba a la vista cuando un mensaje lleg al comunicador de la nave de Galar.
-Esta es la patrulla militar de la base Charma, por favor identfquese.
-Soy un viajero que desea descansar en Nivaasa, necesito algn permiso especial para hacerlo?
-Disculpe los inconvenientes, pero estamos bajo alerta amarilla, as que antes de continuar su camino deber dejar que su nave y persona sean inspeccionadas.
-Bien, adelante -dijo Galar, y en ese momento dos pequeas naves patrulla desactivaron su camuflage y se acercaron a la nave extranjera. Galar saba que al menos debera haber otras tres naves patrulla ocultas y una de ellas, tratndose de patrullaje militar, deba contar con caones de un poder considerable.
Una de las patrullas se conect a la nave de Galar y dos personajes vestidos con trajes de la polica militar (una de tantas policas militares de las existentes en el universo) abordaron la nave. Al humano le sorprendi ver que uno de los policas, cuyo traje y casco eran especiales para asegurar la comodidad de quienes trataran con su portador, era un caloryziano.
-Disculpe mi comentario, pero es curioso ver a un miembro de una raza aliada al Imperio como polica militar aliado de la GAU -dijo Galar mientras los policas revisaban la nave con sensores manuales especiales.
-Es familiar con las alianzas que tiene el Imperio? -pregunt el caloryziano en respuesta mientras terminaba su revisin.
-Lo necesario para saber en quin confiar -sonri Galar.
-No se preocupe, mientras no quebrante la ley puede confiar en m. Conozco lo que hace el Imperio y aunque toda mi raza lo apoye, yo ya jams caer de nuevo en ese error -mientras el caloryziano deca esto, su compaero, aparentemente un humano hasta que alguien se fijaba en su tercer ojo justo en la frente, revisaba con su sensor el cuerpo de Galar.
-De nuevo?
-Es una larga historia.
-Todo en orden -dijo el oficial al terminar de revisar a Galar.
-Significa que puedo entrar a Nivaasa? -pregunt el humano.
-As es -dijo el caloryziano-. Slo recuerde la alerta amarilla y obedezca las indicaciones pertinentes una vez que llegue. Que el Gran Espritu lo acompae.
-S... el Gran Espritu -dijo Galar mientras intentaba controlar las visiones que comenzaban a llegarle, esta vez de una fiesta de verano entre rboles con flores rosadas en el jardn de un palacio de estilo oriental.

Los oficiales dejaron la nave y activaron de vuelta su camuflaje mientras Galar continuaba con rumbo a Nivaasa. El reporte de la patrulla militar hablara de una nave de viaje mediana de velocidad alta, sin armas, substancias prohibidas ni puertas secretas de ningn tipo a bordo y con un solo tripulante. Galar agradecera que las revisiones se hicieran siempre slo en el interior y no en el exterior de la nave. Nadie supo de un pequeo compartimento cerca de una de las turbinas (en apariencia parte del espacio ocupado por los transformadores de energa) donde el equipo especial del mercenario apenas encontr espacio para ser ocultado.



VIII


-Dicen que la emperatriz todava est inconsciente -dijo Josh de pie a la orilla de un arroyuelo dentro de la base Dhairya.
-Ella est bien, se encuentra en Mer -respondi Evita mientras se mojaba los pies en el arroyo.
-T estabas con ella?
-S.
-Mmm.
-Por qu no te quitas las botas y metes los pies al agua? Est riqusima -sonri la nia mientras chapoteaba un poco.
-No, gracias -dijo Josh algo pensativo.
-Te sientes bien?
-S -sonri Josh apurado-, no hay problema. Lo ves? Estoy sonriendo.
-Puedes confiar en m, Josh. Somos amigos y hemos hecho muchas cosas juntos, como despertar a Kundalini, escapar de las minas y todo eso, no necesitamos tener secretos.
-Est bien, est bien... -dijo Josh con un suspiro-. Es slo que no imagin que las cosas seran as.
-Cmo?
-T sabes, as... luchando y todo eso. Imaginaba que cuando enfrentramos a los malos los derrotaramos con gran facilidad en la primera pelea y luego de eso ya no tendramos qu volver a preocuparnos.
-Slo hemos peleado tres veces, una en las minas, otra en el refugio en la Tierra y la tercera durante el ataque del Imperio. Y adems lo hemos hecho bien.
-De esas tres veces, yo he sido derribado en dos, y t... bueno, no me gust cmo te derrumbaste la ltima vez, pareca que estabas muy bien y en el siguiente instante estabas inconsciente en el suelo. Puede ser que me preocupe de ms, pero no tengo un buen presentimiento de todo esto.
-Todo ser segn lo previsto por el Gran Espritu, Josh. No te preocupes y sigue lo que te seale el corazn, no la mente.
-Esas palabras se parecen a las de mi madre... Te extraara mucho si te pasara lo que a ella.
En ese momento Cord lleg apurado hasta el arroyo.
-Evita, Josh! -los llam el gnomuln.
-Qu pasa? -pregunt Josh.
-Asura est atacando los planetas del sistema Urmuz, ya uno de sus destructores ha devastado uno de los pequeos planetas y ahora la batalla se desarrolla en la luna de Esmoz. La GAU quiere mandar apoyo al lugar, al lado obscuro de esa luna que es dnde todava no ha habido ataques por parte del Imperio, pero las naves tardarn horas en llegar y por eso se enviarn primero algunos Transformables y Guerreros Kundalini voluntarios usando los teletransportadores. Bantar quiere saber si ustedes pueden ser de los primeros en llegar al lugar para ver por el bien de sus habitantes -explic Cord.
-Suena peligroso -murmur Josh sintindose inseguro.
-Dile que yo ir, Cord -dijo Evita.
-Y t, Josh? -pregunt el gnomuln.
-Creo que tambin ir -dijo el muchacho, preguntndose si sera normal que el Imperio atacara tan seguido y sintiendo un nerviosismo que no haba notado antes.



IX


Lis paseaba por Mer, todava esperaba lo que debera hacer segn dijo Evita, pero pasaba el tiempo y nada ocurra. No recordaba haber estado tanto tiempo en Mer antes, pero de alguna forma senta que su estancia en el lugar le estaba haciendo bien. Se senta ms tranquila que antes y su ira pareca disminur, haba hablado otra vez con Katnatek y de alguna manera senta que volva a ser parte de algo. Los largos aos que haba pasado sintindose triste y negando lo que era, ahora le parecan muy lejanos, aunque estaba consciente de que no haca ni una semana de todo eso.

Se elev hasta la cima del pico ms alto de Mer y not el manantial y el arroyo que se haban formado, as que descendi para verlos ms de cerca. Toc el agua, que era muy fresca, y se remoj la cara, luego tom algo de esa misma agua entre sus manos y mir el reflejo de s misma. Recordaba la ltima vez que se haba mirado en un espejo y sinti que esa imagen que vea ahora no era la suya, pues se vea ms fresca, ms alegre... como con menos sombras.

Dej caer el agua de vuelta al arroyo y sonri alegre, sintindose nia de nuevo, con el deseo de jugar y rer y cantar sin preocuparse por nada ms. Comenz a tararear una cancin y de pronto record que esa misma tonada se la haba enseado Zacek.

La emperatriz se qued en silencio, recordando, cerr los ojos por un momento y dej salir una lgrima.
-Perdname por no haberte dejado ir en tanto tiempo -dijo al fin abriendo los ojos mientras manos conocidas sujetaban las suyas.
-Est bien, no hubiera podido dejarte mientras estabas tan triste -sonri Zacek.
-Me doli mucho lo que pas. Saba que cuando te encontrara sera para despedirnos y por eso no quera que llegara el momento.
Zacek la abraz y la bes en el cabello.
-Pero las despedidas tambin son ilusiones -dijo el emperador-. T y yo jams estaremos separados, no importa lo que pase.
-Zacek -se aferr Lis al emperador-. Quisiera que pudiramos quedarnos as para siempre.
El emperador cerr los ojos y respondi a la fuerza del abrazo de su amada sin decir nada, y as permanecieron hasta que Lis lo fue soltando muy lentamente, sintiendo una nueva forma de dolor al dejar ir a quien ms haba querido en su vida, aunque sabiendo que eso era lo mejor que poda hacer, pues estaba liberando a ambos de cadenas que nunca debieron ser.
-Gracias, Lis -dijo Zacek, y tras esto, ambos conversaron un poco antes de que el emperador tuviera que irse otra vez.

Ahora Lis saba lo que tena que hacer de importancia en Mer, aunque ya lo haba hecho. Haba superado su ltima prueba antes de volver a encontrarse y era momento de volver a Nivaasa.

Pero antes de volver a su cuerpo fsico, Katnatek detuvo a la emperatriz un momento ms. Era hora de otorgarle unos nuevos brazaletes de poder.

LA ARMADURA DEL CORAZN
HACIA LA BATALLA

I


La luna de Esmoz, al igual de los otros planetas del pequeo sistema Urmuz, era un lugar de costumbres sencillas, casi completamente alejado de lo blico y con una tecnologa medianamente desarrollada.

El Honorable Ejrcito Real de Esmoz estaba armado con pistolas lser, pero estas pistolas eran lo ms sofisticado que posean para ataque y defensa en tierra, el resto del equipo de un soldado de Esmoz estaba constitudo por lanzas y cuchillos. La artillera gozaba de caones de los que todava tenan que cargarse con pesadas balas esfricas, era un sueo muy lejano el usar caones de protones o incluso armamento nuclear. Y para la defensa area y espacial, Esmoz contaba con 25 pequeas naves de combate que deban bastar para toda la luna.

En cuanto a la tecnologa, se contaba con comunicadores interestelares, un par de teletransportadores y computadoras militares, pero todo esto haba sido adquirido de otras culturas ms avanzadas, ya que la ms reciente inovacin tecnolgica en Esmoz haba sido la lectora de video en cinta magntica o videocasetera.

El ataque del Imperio haba llegado de sorpresa, la aparicin del enorme destructor y la devastacin del ms pequeo planeta del sistema sin razn aparente, haba bajado la moral de los habitantes de Esmoz. En efecto, incluso los miembros del ejrcito estaban muriendo de miedo, al menos antes de morir por disparo o explosin.

El lado visible de Esmoz estaba siendo devastado, y 7 de las 25 naves de la luna ya haban sido derribadas. Sencillamente no exista defensa para repeler el ataque, y por tanto, la lucha hasta el momento haba reportado miles de muertes, de las cuales slo una corresponda a un soldado del Imperio, mismo que en un frenez blico sinti que adquira la habilidad de un piloto legendario y comenz a repartir destruccin y muerte mientras haca piruetas areas... hasta que perdi el control y se estrell.

El lado obscuro de Esmoz, por otro lado, todava no haba sido atacado, y por tal razn, la GAU haba decidido preparar la defensa desde ah.
-Sigo con este presentimiento -dijo Josh apenas haba aparecido en el palacio de Betuk, donde uno de los dos teletransportadores se encontraba.
-Todo saldr bien -dijo Evita, mientras ms Guerreros Kundalini continuaban apareciendo.
-Gracias a los dioses que han acudido en nuestro auxilio -dijo entonces la reina Uayam, gobernadora de Esmoz.
-Saben qu es lo que busca ganar el Imperio con este ataque? -pregunt Rog.
-No -respondi la reina, quien se vea demacrada, tal vez por efecto de la tensin bajo la que se encontraba-. Slo llegaron y comenzaron a atacar con toda la saa de la que son capaces... qu es lo que nuestros pequeos planetas le hicieron al emperador Asura para que nos trate as?
-Y han recibido comunicacin de Casmioz e Irioz? -pregunt Bala-Ek, refirindose a los otros planetas del sistema Urmuz.
-Irioz es an ms dbil que Esmoz, el Imperio ha llevado el destructor hasta su rbita y temen que en cualquier momento los ataquen como a Casmioz, de donde hasta ahora no hemos recibido ms comunicaciones desde el ataque. Parece que no hay sobrevivientes en ese planeta -dijo la reina con gran angustia reflejada en su rostro-. Si hubiramos sabido que esto iba a pasar, no hubiramos rechazado unirnos a la GAU todo este tiempo, es por eso que agradezco de todo corazn que acudieran en nuestra ayuda pese a todo.
-No hay nada qu agradecer -dijo Bala-Ek-. Es nuestro deber ayudar a cuantos podamos, sobre todo en contra de Asura.
-Gracias -dijo la reina tomando las manos de Bala-Ek, momento en que Josh not que las manos de los esmozianos tenan seis dedos.



II


Apenas iba a entrar a Nivaasa, cuando Galar vi un par de transbordadores de la GAU dejando el planeta y un momento despus, entrando al hiperespacio. Entonces tuvo un presentimiento que no le gust.
-As que las cosas se van a poner ms difciles -se dijo a s mismo aunque sin saber por qu. Slo palabras que parecan haber nacido del mismo lugar que las visiones y los recuerdos.
La nave descendi en el claro de un bosque y un momento despus Galar sali y sac su equipo del compartimento donde lo llevaba. Luego de esto, el cazarecompensas comenz a caminar hacia el poblado ms cercano sealado en su mapa virtual. Las imgenes de otra bsqueda similar aparecieron en su mente, en una selva, con un mapa incompleto en una mano y una brjula en la otra. En las ltimas horas, las imgenes y recuerdos ya no slo repetan lo ocurrido a un Galar distinto, sino a varios, entre ellos incluso mujeres, y todos en distintos tiempos, con distintas culturas, en varios lugares.
-Basta -dijo Galar presionndose las sienes.

Las imgenes desaparecieron, pero no los recuerdos. Ahora saba que haba viajado durante muchos das en esa selva, que varios de los miembros de su expedicin haban muerto y que l mismo casi los haba acompaado en su infortunio, pero que al fin haba logrado volver a la civilizacin para encontrarse con el aprecio de muchos debido a su valor... y con la noticia de que su prometida, la que lo haba inspirado a completar su expedicin y le haba dado fuerza para sanar, se haba desposado con un industrial.
-Si al menos alguno de esos infelices patticos tuviera un final feliz -gruo para s mismo y luego sigui su camino.



III


Haca un par de horas el Imperio haba comenzado a atacar el lado obscuro de Esmoz, por lo que ahora los enviados de la GAU estaban combatiendo a las naves de Asura con toda su fuerza. La buena noticia era que las naves de la GAU ya estaban cerca y listas para apoyar la batalla en la luna, pero todava tenan que pasar por el permetro guardado por los imperiales en el espacio.

Magneto, Lancelot y los Androbots haban sido los nicos Transformables enviados por el teletransportador, pero estaban haciendo un excelente trabajo en contra de las naves imperiales. En el espacio, slo Acuarius y Solar combatan. La baja cantidad de Guerreros Estelares apoyando la defensa del sistema se deba principalmente a que los restantes deban permanecer en Nivaasa para protegerlo de cualquier posible y mal intencionado plan imperial.
-Por el Gran Espritu! -dijo Josh-. Miren toda la destruccin que estn causando las naves del Imperio!
-Dicen que en el otro lado de la luna las cosas estn peores -dijo Bala-Ek-. Pero al menos aqu hemos logrado proteger a muchos inocentes.

Un disparo vol en pedazos una de las construcciones de forma trapezoidal distintivas de Esmoz y los fragmentos casi hieren a un hombre que estaba cerca, pero Josh logr ponerlo a salvo cuando pareca ya tarde.
-Por favor -dijo el hombre aferrndose al brazo de Josh como si ni siquiera se hubiera dado cuenta de lo que acababa de pasar-, le suplico que me ayude a encontrar a mi familia. Cuando comenz el ataque hubo una explosin y ya no pude encontrarlos. Por favor, aydeme.
Josh se qued paralizado sin saber qu hacer.
-Josh? -lo llam Bala-Ek.
-Mi familia es todo lo que tengo, por favor, usted que tiene tanto poder seguro podr ayudarme, se lo ruego -insista el hombre cubierto de sangre, de la cul no se saba cunta era de l y cunta de otros que haban cado cerca de l.
-Venga conmigo -dijo Bala-Ek tomando al hombre del brazo-. Lo llevar a un refugio, puede ser que ah est su familia, y si no, es probable que est en alguno de los otros refugios. Vamos.
-En serio? Ellos estarn ah? -dijo el hombre con voz trmula.
-Es probable -respondi la muchacha-. Josh, no te descuides, en un momento regreso -le dijo a su compaero.

Pero Josh no escuch nada de eso, pues con el slo hecho de pensar en la familia del hombre, supo que la verdad era que l no haba perdido de vista a los suyos, sino que los haba visto explotar frente a sus ojos. Esa sangre que lo cubra era lo que quedaba de sus seres queridos. Ahora senta el dolor de ese hombre y la forma en la que su mente se haba quebrado por el shock. Estaba acostumbrado a la muerte, pues en las minas la haba visto muchas veces, pero nunca la haba sentido como esta vez, ni siquiera cuando perdi a su madre. Entonces el dolor haba sido mucho, pero nada comparado a lo que senta ese pobre esmoziano, o tal vez era que no lo recordaba.

Durante el tiempo que Josh se qued tratando de recuperarse, tuvo suerte de no ser alcanzado por un disparo del enemigo. Luego volvi a estar con todos sus sentidos activos y record lo que estaba pasando ah. Apret los dientes y le pidi al Gran Espritu fuerza para afrontar el horror de la guerra y habilidad para defender a los dbiles, y tras esto, sinti una nueva energa llenndolo. Mir al cielo y di un salto para comenzar a pelear en el aire mientras en su capa se formaba un dibujo similar a un par de alas muy estilizadas.

Algo haba cambiado en Josh, y no se trataba slo de su capa.



IV


A bordo del destructor metnalita, unos minuciosos clculos de ltimo momento eran terminados por Garkoz ante la mirada atenta de Asura.
-Todo est listo, gran Asura -dijo el cientfico-. Tenemos localizada la posicin de KarmaTrn para poder monitorearlo, y los clculos para abrir la puerta interdimensional estn listos, slo esperamos su orden.
-Muy bien -sonri Asura con crueldad-. Espera diez minutos y abre el portal, en cuanto KarmaTrn y yo crucemos, cirralo, ya sabes que no necesitars preocuparte por m. Entendido?
-S, seor, se har como usted mande.
Asura di media vuelta y sali de la sala de computadoras, un momento despus, el destructor completo comenz a vibrar y toda la tripulacin sinti un escalofro.

Evita, portando la armadura pero sin haber incrementado su tamao, luchaba en el aire contra las naves enemigas, entonces sinti la vibracin obscura y comenz a volar lejos de todo el movimiento.
-A dnde va Karma? -pregunt Rog.
-A combatir la fuente de energa negativa que acaba de sentirse, creo -dijo Cord.
Rog se concentr y al fin pudo sentir, despus de todos los dems Guerreros Kundalini en Esmoz, el peligro que se acercaba.
-Tenemos qu hacer algo para ayudarla! -dijo.
-Pero no podemos dejar la batalla, muchos inocentes dependen de nosotros -dijo Cord antes de saltar para eludir una descarga enemiga.
-Hey! Han visto a Josh? -pregunt Bala-Ek desde cierta distancia.
-No, pens que estaba contigo -respondi Rog.
-As era, pero nos separamos un momento y desapareci.
-Que el Gran Espritu no permita que sea herido -dijo Cord.

En el cielo del lado visible de Esmoz, naves y naves caan sin razn aparente, lo que estaba volviendo locos a los pilotos imperiales.
-Qu demonios pasa? -se preguntaban.

Entonces fue cuando algunos pudieron ver por un momento a un humano vestido con ropajes usados por los Guerreros Kundalini y una capa que flotaba con el viento, el extrao estaba volando a una gran altura y algo lo haba hecho dirigir su vista hacia el espacio.
-Obscuridad -murmur, y un momento despus desapareci de nuevo.



V


Lis despert en una habitacin en Dhairya, su rostro se vea tranquilo y el dejo de tristeza haba desaparecido. Senta que Zacek, o al menos una parte importante de l, estaba con ella. Mir sus muecas ahora portando un nuevo par de brazaletes dorados y se levant de la cama.

Al salir de la habitacin not mucha tranquilidad en la base y se dirigi entonces a buscar a alguien que pudiera decirle qu pasaba. Se encontr con un piloto que la puso al tanto de la situacin en Esmoz y de inmediato se apur hacia el cuarto de los teletransportadores.
-Emperatriz! -se sorprendi Bantar al verla entrar-. Veo que se ha recuperado -dijo sin dejar de notar un mechn blanco en el cabello rojo de Lis.
Lis sonri.
-Es verdad lo que sucede en el sistema Urmuz? -pregunt a continuacin.
-S, parece que el Imperio ha decidido cambiar su estrategia y lanzar ataques sorpresa a cada momento, pero no entiendo por qu primero atacaron Nivaasa y ahora un sistema planetario completamente indefenso -dijo Bantar pensativo.
-Quiero ir a ayudar -dijo Lis.
-No est dbil luego de la batalla en el espacio?
-No, de hecho me siento con ms energa que nunca. Adems, no puedo dejar a los dems peleando solos -y apenas haba dicho esto, Lis tuvo un fuerte presentimiento-.
''Asura... -dijo mientras sus ojos dejaban notar una clara expresin de alarma.
-Est bien todo? -se preocup Bantar.
-Rpido! -dijo Lis apurada-. Evita est en peligro! Debo teletransportarme pronto!

Mientras los ltimos preparativos para iniciar la teletransportacin se ajustaban, Lis pronunci las palabras de poder mientras juntaba sus nuevos brazaletes sobre la cabeza: -Sambhavi Shakti!
-Por el Gran Espritu! -exclam Gelius al entrar en la habitacin en ese mismo momento con el ltimo reporte de la situacin en Jaasgul, donde la misma Wila haba sido hecha prisionera por un grupo comandado por Zaboot y las tropas de la Alianza del Mal estaban retirndose poco a poco. Aunque Gelius reconoca a la emperatriz, desconoca por completo su indumentaria de Molcula, misma que se vea como una cruza entre armadura de batalla y armadura de fantasa para concurso de belleza, de ah su sorpresa.
-Todo listo -anunci un operador de la sala de teletransportadores, y un momento despus la Molcula se desvaneca para reaparecer en la luna de Esmoz.
-Vi lo que vi? -pregunt Gelius a Bantar.
-Su nuevo traje o el mechn blanco en su cabello? -dijo Bantar.
-El traje.
-S... un modelo, emmm, interesante.
-S que no suelo decir estas cosas y que en momentos as detalles como este no importan mucho, pero me temo que tal vez la emperatriz sienta algo de fro -dijo Gelius con absoluta seriedad.



VI


Galar lleg al poblado de Aacharaa, un lugar con casas en forma de semiesfera cubiertas de hierba y flores.
-Bienvenido -lo salud un granjero al pasar, y de inmediato el cazarecompensas aprovech para preguntar sobre la ubicacin de algn Guerrero Kundalini. El granjero lo mir un poco extraado por un momento, detalle que Galar not y por el cual decidi hacer lo que haba estado haciendo hasta ese momento desde que empezara su bsqueda:
-Por supuesto no espero que la ayuda sea gratis -dijo al granjero mientras sacaba algo de dinero.
-Por favor, guarde eso -dijo el granjero, quien por cierto tena los tentculos que salan de su espalda, tatuados con curiosos smbolos que en ciertas culturas eran vistos como amuletos para diversas cosas-. No necesita pagarme por decirle dnde vive nuestra Guerrera Kundalini, todos estamos orgullosos de que una nativa de este pequeo poblado sea una de ellos, as que me honrar llevarlo a conocerla, es slo que me llam un poco la atencin su rostro.
-Mi rostro?
-Se ve apesadumbrado, si me disculpa la observacin -sonri el granjero haciendo que sus bigotes de morsa se arquearan un poco hacia arriba.
-Usted cree? -sonri Galar un poco forzado.
-S, lo creo -dijo el granjero-. Pero vamos, que a lo mejor usted tiene algo qu hacer y yo le estoy robando tiempo.
-No hay cuidado -dijo Galar sintiendo un poco de simpata por el gentil granjero.
En camino al hogar de la Guerrera Kundalini de Aacharaa, Galar not varios lugares quemados y un par de casas hechas aicos, pareca que algo haba pasado ah, tal vez el ataque del Imperio de haca unos das, slo que le extraaba que el poblado entero no estuviera devastado por completo, como sola ocurrir con un ataque imperial.
-Ah vive Vikaasa, nuestra guerrera -seal el granjero una de las casas deshechas.
-Ah? -pregunt sorprendido e incrdulo el mercenario.
-As es -sonri otra vez el granjero-, que tenga suerte -y se march.



VII


Josh apareci de pronto a lado de KarmaTrn, ambos volando a gran velocidad.
-Evita! -grit Josh.
-Josh! Puedes volar? -pregunt la nia de forma casual.
-No es momento para eso! Debemos irnos de aqu!
KarmaTrn no respondi.
-Evita! -insisti Josh a grito abierto-. Algo muy malo se acerca! Puedo sentirlo!
-Regresa y haz que la emperatriz Lis no me siga, Josh. Es muy importante -dijo KarmaTrn y a Josh le pareci ver una sonrisa en el rostro de la armadura.
-Pero Evita!
Entonces KarmaTrn detuvo su vuelo y Josh tambin.
-Qu pasa, Josh? -pregunt KarmaTrn.
-No debes ir a esa batalla... siento que si lo haces no volver a verte -dijo el muchacho.
Entonces la armadura desapareci y Evita se qued flotando a mitad del aire.
-No tengas miedo, Josh -dijo la nia.
-No es eso... es algo ms. S que va a pasar algo malo. Desde que Cord nos llam para venir aqu estoy sintindolo!
-Un mal presentimiento no siempre se vuelve realidad, no debes temer entonces. Ahora eres ms fuerte que antes, y con algo de tiempo llegars a ser todo un Guerrero Kundalini del que me sentir muy honrada de ser su amiga, y sabes por qu?, porque ya no habr ms temor en su corazn.
-Pero si te pasa algo, yo...
-Shhh... -sonri Evita poniendo la mano en los labios de Josh-. Si algo me pasa, debes prometerme que hars todo lo que puedas para que tu corazn est siempre limpio y que ayudars a otros a mantener los suyos as tambin.

Josh guard silencio, pues ahora senta un nudo en la graganta que pareca ir aumentado de tamao conforme la fuente de energa negativa que haba sentido se acercaba ms y ms.

Evita le di un beso en la mejilla a su amigo y susurr las palabras de poder para un momento despus verse cubierta por su armadura una vez ms, mir otra vez a Josh y sigui su vuelo.
-Evita... -dijo Josh sintiendo ganas de ir tras ella mientras la vea alejarse-. Que el Gran Espritu... -Josh no complet la frase, pues entonces el nudo en su garganta se apret ms y casi comenz a llorar. Se gir despacio y comenz a volar hacia el palacio de Betuk esperando encontrar a la emperatriz en el camino, basndose en lo que le haba pedido su amiga.



VIII


Galar entr a las ruinas de la casa con cuidado y tratando de no hacer mucho ruido.
-Hola -dijo modulando la voz al no ver a nadie por ah, y al no recibir respuesta se pregunt si el granjero le habra jugado una broma y, si era as, qu parte de su anatoma sera ms sensible a un buen puetazo como recompensa por su ingenio.

Galar mir que con todo y lo derrudo de la construccin, las cosas en el interior de la casa estaban sin dao, claro que no haba mucho que pudiera romperse en ese lugar, pues el amueblado completo estaba constitudo por una mesa y dos sillas de madera, un cojn redondo de buen tamao y un colchoncito a ras del suelo.

El mercenario camin entre los escombros por un momento, hasta que al fin acept la idea de que por alguna razn se le haba engaado.
-Estpido granjero -se dijo antes de encaminarse a la salida, y entonces not a alguien detrs de s y por reflejo rod por el suelo, y al terminar su maroma estaba apuintndole con su arma a quien lo haba sorprendido.

La persona detrs de Galar no pareci impresionarse en lo ms mnimo por esa demostracin de agilidad y rapidez de reflejos, y tampoco por el hecho de tener un lser apuntndole directamente a la cabeza. Se trataba de una mujer de apariencia joven (aunque Galar haba odo que entre los Guerreros Kundalini la edad aparente era algo muy engaoso), con cabello largo y brillante de color negro, los ojos cerrados y talla mediana.
-Menos mal que no rompiste nada -dijo la joven-. Acabo de arreglar la mesa hace apenas unas horas y hubiera sido algo descorts de tu parte si me hubieras obligado a tener qu volverlo a hacer -sonri.
Galar no dijo nada, slo continu apuntndole desconfiado a la extraa, preguntndose si sera ella a quien buscaba.
-Soy Vikaasa -respondi la joven, sin dejar de sonrer, a la pregunta que Galar no hizo-, y no tienes que apuntarme con esa arma, soy silenciosa pero no peligrosa.
Galar se incorpor mirando con desconfianza a la mujer y luego guard su arma muy despacio.
-Lo siento -dijo-. Estoy algo sensible desde hace un tiempo.
-Nervioso, sera ms adecuado -dijo Vikaasa-. Pero espero que ahora ests ms tranquilo. Te ofrecera algo de t de hierbas para ayudarte a sentirte ms relajado, pero desafortunadamente mi estufa vi su ltimo amanecer el da que atacaron esos enormes robots del Imperio.
-No hay problema, no he venido por t.
-Es una lstima -dijo Vikaasa mientras se sentaba en una de las sillas-. Si as hubiera sido, podras saborear el mejor t de todo Nivaasa.
-Dijiste que no tenas estufa para prepararlo -observ el mercenario.
-Y t dijiste que no habas venido por t, as que estamos a mano -sonri la joven-. Bueno, entonces dime, cmo te llamas y a qu has venido a mi humilde morada?
-Galar es mi nombre y he venido a ofrecerte un trato, considerando que en verdad seas una Guerrera Kundalini.
-Y si no lo fuera?
-Pero lo eres, no?
-Bueno, yo s lo que soy, la respuesta que te d podra variar infinitamente de esa verdad.
-Mira -dijo Galar sintindose algo intranquilo ante la conversacin que estaba teniendo y el hecho de que su anfitriona no abriera los ojos para nada-, una supuesta Guerrera Kundalini me hizo algo hace das y desde entonces mi mente funciona de forma extraa... he viajado y gastado mucho para llegar aqu y tengo la esperanza de que podamos llegar a un trato civilizado t y yo.
-Si hay esperanza la posibilidad se incrementa -dijo la joven.
-Te pagar muy bien si puedes quitarme lo que esa otra kundalini me hizo.
-Depende de qu te hizo, as que puedes explicarme si quieres.

Galar procedi entonces a contarle a su extraa anfitriona lo ocurrido en su encuentro con los mineros fugitivos y sobre las visiones y sentimientos que haban venido despus, aunque claro, no incluy detalles como la razn por la que l haba encontrado a los mineros o su profesin de mercenario y cazarecompensas.

Al terminar Galar su explicacin, Vikaasa sonri como antes y se levant de su silla para ir a sentarse en el cojn redondo.
-Ahora entiendo porqu quieres que deshaga lo que esa muchacha te hizo -dijo-. Aunque entiendo tambin que desde otra perspectiva, eso que tienes puede considerarse un don.
-Un don que me conduce hacia la locura?
-O hacia la revelacin de algo.
-La revelacin de una serie de vidas consecutivas en las que nunca logr unirme a las mujeres que am, a veces por traicin y a veces por muerte o situacin? Menos mal que no creo en toda esa basura, pues de otra forma me sentira infinitamente apenado por la debilidad y patetismo de mis pasadas existencias.
-Me hablaste de una hermana que reconocas como la misma en cada existencia, y de una mujer amada a la que tambin encontraste en varias encarnaciones. Tal vez todo esto tenga algo qu ver con ellas, no crees?
-No. Sencillamente me parece estpido que la kundalini que me hizo esto sea esa supuesta hermana perdida, pues es una gran casualidad que de todas las personas en el universo, fuera justamente ella esa hermana en el momento en el que necesitaba de mi ayuda para escapar de quienes la tenan atrapada.
-La casualidad es algo que no existe para el Gran Espritu -dijo Vikaasa.
-Mira, no he venido a convertirme, slo quiero que me quites esto, te pago y me voy -dijo Galar fastidiado.
-Est bien, te ayudar con tu problema pero slo si me haces antes un favor -dijo la joven.
-Un favor?
-Quiero que me ayudes a reconstrur mi casa y las de los vecinos que resultaron afectados, el da del ataque no estaba despierta todava cuando todo empez y apenas pude cubrir el poblado con una ilusin, pero no antes de perder algunas casas, y me siento algo culpable, as que entre ms rpido termine de reconstrurlo todo, ms rpido me sentir ms tranquila y podr ayudarte con mayor efectividad.
-No tengo experiencia construyendo casas -dijo el mercenario.
-No es tan difcil, hasta alguien ciego de nacimiento como yo puede hacerlo -sonri otra vez Vikaasa, y al escuchar lo de su ceguera, Galar sinti un escalofro en todo el cuerpo.



IX


La Molcula se desplazaba a velocidad asombrosa hacia el lugar que sus sentidos supraconscietes le indicaban, pero a velocidad todava ms sorprendente, Josh apareci a su lado y le pidi que se detuviera, reconocindola sin saber exactamente cmo, pues se vea muy distinta a como la recordaba desde la ltima vez.
-Qu pasa? -pregunt la Molcula.
-Evita me pidi que viniera con usted para pedirle que no la siga -respondi Josh.
-Zacek sola hacer eso, siempre peda que lo dejramos pelear solo, pero l nunca nos dejaba a nosotros -dijo la emperatriz-. Jams debemos dejar a nuestros amigos y compaeros -y se dispuso a seguir su camino.
-Espere! -la detuvo Josh-. Ella hablaba muy en serio, hay algo con una gran energa negativa y por alguna razn me pidi que no dejara que usted fuera con ella, pues correra un gran peligro...
-Gran peligro?
-Est bien, slo dijo que era importante que no fuera tras ella. Pero en su voz algo...
-Puede que ella sea quien se encuentre en peligro, Josh -lo interrumpi la Molcula-, y en ese caso tal vez nosotros haramos la diferencia a su favor.
-Pero ella me pidi que no lo hiciramos!
Lis mir a Josh por un momento y luego se hizo invisible para seguir su camino.
-Su alteza! -la llam Josh angustiado-. Por favor, no lo haga!
-S que t tambin quieres ir a ayudarla, Josh -pensaba Lis mientras se alejaba-, pero no te preocupes, yo la ayudar a volver con bien.

Mientras, en Casmioz varias naves de la GAU buscaban sobrevivientes entre las construcciones convertidas en roca fundida por las armas de los metnalitas.
-Dioses! -exclam Ashcat desde su nave de batalla recin asignada.
-Los detectores de vida no encuentran nada, parece que no hay sobrevivientes -comunic el comandante de la misin al resto de su escuadrn.
-Eso significa que volvemos al crucero? -pregunt otro de los pilotos.
-S. Desafortunadamente ahora est confirmado Casmioz es un planeta muerto -dijo el comandante.

Los pilotos salieron del pequeo planeta sintiendo una gran tristeza, pero tambin un mayor compromiso de lucha para evitar que el Imperio continuara haciendo cosas como esa.

Los fantasmas de Casmioz vieron las naves partir, desendoles suerte en su lucha contra quienes haban acabado con la vida de su mundo.

LA ARMADURA DEL CORAZN
PORTALES

I


KarmaTrn descendi a mitad de un desierto de arenas rojas, en ese punto de la Luna de Esmoz era de noche y el paisaje se vea desolado. Evita pudo sentir lo dbil que era la capa que separaba las dimensiones en ese lugar, se senta el latir de otras realidades.

La nia record sus das como minera y los das antes de eso, y aunque sus recuerdos de felicidad se reducan a unos fragmentos de su infancia lejana y a los pocos das desde su llegada a Nivaasa, senta una curiosa nostalgia que tal vez fuera causada por recuerdos an ms viejos y que no poda encontrar.

KarmaTrn se sent en la arena, y mientras segua recordando, una enorme figura negra baj desde el cielo muy cerca de ella.
-Ahora -recibi Garkoz la orden justo en su mente, un complicado sistema se activ en el destructor y una vibracin comenz a sentirse en todo el sistema de Urmuz.

-Qu sucede? -pregunt Bala-Ek al sentir ya no slo la energa negativa de Asura, sino tambin la extraa vibracin.
-Por el Gran Espritu! -se alarm Cord.

-Todas las naves abandonen la batalla -se escuch en cada unidad Imperial, y los pilotos comenzaron a retirarse ente el asombro de los habitantes de Esmoz.

En el desierto, la misma materia de la realidad comenz a rasgarse en varios puntos, en ese momento, Evita se puso de pie y mir a Asura en su armadura negra. El emperador estaba dicindole algo, alguna amenaza muy probablemente, pero la nia no lo escuchaba pues sus palabras, al igual que cada una de sus acciones, eran demasiado lentas.

El paisaje comenz a cambiar alrededor de KarmaTrn y Asura. Evita increment su tamao hasta igualar el del emperador del mal y di un pequeo paso a la izquierda para evitar el espadazo que su enemigo le lanzara.

Sin entender el por qu, ahora KarmaTrn saba exactamente lo que deba hacer y senta que Asura no estuviera dispuesto a dejar de pelear para hacer una tregua.


II


Galar se derrumb repentinamente mientras acarreaba algo de madera hacia la casa de Vikaasa, su vista se nubl y se sinti arrastrado por una fuerza invisible.
-Vikaasa! -grit el mercenario mientras intentaba resistirse, y en un momento la joven estuvo a su lado, aunque sin decir nada.

Todas las imgenes de existencias pasadas comenzaron a llenar la mente de Galar, pero a diferencia de otras veces, esta vez no se trataba de una sola, sino de todas al mismo tiempo y a gran velocidad.

Vikaasa tom las manos del mercenario.
-Lstima que faltara tan poco tiempo -dijo la joven-, en serio quera reconstrur esas casas. Bueno, si todo sale bien tendr tiempo de sobra, desame suerte, si?
-Que el Gran Espritu te acompae -dijo Katnatek, de pie a lado de Vikaasa.
La joven sonri y en el siguiente instante estaba dormitando con la cabeza sobre el pecho de Galar mientras escuchaba a la nueva portadora de la armadura leer algo de poesa.



III


Lis vi desde lo lejos cmo se abra un enorme portal y la energa negativa que manaba de este logr hacerla detenerse por un momento. Tal vez era su imaginacin, pero le pareci que el portal que se abra eran en realidad unas enormes fauces que amenazaban cerrarse de pronto.

La emperatriz sigui adelante, y entonces choc con algo que sus ojos no podan ver.
-Josh -dijo al sensibilizarse para sentir de qu se trataba, y entonces tanto ella como el chico volvieron a ser visibles-. Creo que subestim tus habilidades, ya has aprendido la invisibilidad y a sentir a otros seres.
-Emperatriz, no puedo dejar que siga adelante -dijo el joven con determinacin.
-No hay tiempo para esto, Josh. Siente la negatividad que hay aqu, todo causado por ese portal que se est formando. Sabes que Evita podra morir, no es verdad?
-No podemos saberlo.
-Por favor, Josh, djame ir a ayudarla. Creo que puedo ser de mucha utilidad ahora.
En ese momento el portal comenz a cerrarse.
-Por el Gran Espritu! -exclam la Molcula, y sin pensarlo convirti las molculas de aire alrededor de Josh en una jaula y apresur el vuelo.
-No! -grit Josh dentro de la jaula, y concentrando todo su poder en una sola descarga prnica, logr romper los barrotes-. Emperatriz!
Lis lleg hasta el lugar del encuentro entre KarmaTrn y Asura, y en ese mismo momento comenz a sentir cmo su energa comenzaba a decrecer.
-Asura! -grit la herona al momento que lanzaba una descarga desintegradora contra el emperador.
Con gran habilidad, el metnalita eludi el ataque dando un salto.
-La pequea Lis -dijo Asura preparndose para atacar, confiado en la ventaj total que tendra al cerrarse el portal.
-Evita, debemos salir de este lugar! -dijo la emperatriz y entonces apareci Josh.
-Josh, Lis, deben irse ahora! -dijo KarmaTrn-. No se preocupen por m.
-No vamos a dejarte! -grit Lis lanzando otras descargas contra Asura para mantenerlo ocupado.
-Deben hacerlo, Lis! Esta vez no es como sola ser con el emperador Zacek! Esto es muy serio! -dijo KarmaTrn con una potencia en su voz que hizo retroceder a Lis y a Josh, e incluso Asura sinti cierta intranquilidad sutil.
-No saldr nadie de aqu -dijo Asura y lanz furiosas descargas de energa negativa en contra de los Guerreros Kundalini.
-Basta, Asura! -orden KarmaTrn con ms potencia que la ltima vez, y entonces Asura dirigi toda su atencin hacia su nmesis.
-Vendr, emperatriz? -pregunt Josh mientras pocos metros quedaban ya del portal.
Lis mir a KarmaTrn una vez ms y apret un puo mientras responda afirmativamente. Tras esto, Josh tom a la emperatriz y en un fulgor ambos desaparecieron de la vista y alcanzaron a cruzar el portal un momento antes de que se cerrara por completo.
-Ahora estamos solos y tu energa no durar, Karmaimbcil, pues la negatividad nos rodea -dijo Asura preparando otra vez su espada.
-Gracias a t, Asura, la negatividad me ha rodeado desde que nac -dijo KarmaTrn-, y aprend a soportarla mientras trabaj en tus minas. Tal vez mi energa se terminar en este lugar, pero mucho despus de lo que t crees.
-Ni siquiera traes tu sable de poder para defenderte, cmo puedes hablar entonces con tanta seguridad? -dijo Asura lleno de odio.
-Una vez rompiste el sable de Zacek, Asura, y en ese momento se anunci tu futura victoria, luego Zacek obtuvo otro sable y se anunci nueva esperanza. Yo no traigo un sable, qu vas a romper, emperador?
En respuesta Asura atac, pero pareca imposible darle una sola vez a su contrincante, y entonces, en una ltima estocada, KarmaTrn eludi el ataque, tom el brazo del emperador y con un rpido movimiento lo hizo tirar su espada para luego derribarlo con una patada en pleno abdomen.
-Maldicin! -rugi Asura, levantndose con celeridad.
KarmaTrn tena la espada de Asura en las manos y la miraba de forma extraa.
-No puedes usar esa arma -dijo Asura burln mientras se acercaba caminando despacio hacia su enemigo.
-Y parece que tampoco romperla, pues el negativismo la ha hecho muy fuerte, a diferencia de la de tu sirviente Ninjitsu.
-Te ests dando cuenta de la realidad -dijo el emperador-, todava es tiempo de que te rindas para tener a cambio una muerte rpida.
-Por un momento pens que me ofreceras unirme a t como solas hacerlo con Zacek -dijo KarmaTrn-, pero parece que al menos aprendiste algunas cosas de l -y tras decir esto, levant la espada de Asura y con un solo movimiento la clav hasta el puo en la roca estril del lugar donde se encontraban-. Bueno, a menos que quieras unirte a la luz, Asura, vamos a tener un problema.
Asura trat de sacar su espada sin xito, y entonces mir a KarmaTrn con ms odio que nunca.
-Maldito! -grit lanzando rpidas descargas de energa negra contra su oponente, pero de nuevo sin acertar ni una sola vez.
-Asura, hijo -dijo entonces una voz que pareca no tener origen-. Este defensor es muy poderoso, pero ahora, yo te dar mi fuerza y acabaremos con l en un momento.
Entonces una figura formada de fuego entre negro y rojizo apareci por un momento para luego enrollarse en el cuerpo de Asura mientras iba penetrando en su armadura, inflamndola, retorcindola y hacindola cambiar a una forma ms temible.



IV


El tiempo retrocedi ms y ms, mostrando vidas ms antiguas desarrollndose hacia el pasado, cada una comenzando con la muerte y terminando con la concepcin. Entonces hubo una pausa justo antes (o despus, dependiendo del punto de vista), de la ltima (o primera) concepcin, y Galar se sinti sin forma en un vaco que no poda describir. Entonces fue recuperando su forma, muy despacio, aunque pronto not que esta forma brillaba de manera especial mientras flotaba en ese vaco que sin embargo no lo asustaba.
-Galar -dijo Vikaasa manifestndose frente al mercenario con una forma que tambin resplandeca, aunque con ms fuerza.
-Estoy muerto o as es cuando ests completamente loco? -pregunt Galar.
-Ni lo uno ni lo otro -dijo la joven.
-Te reconoc a lo largo de todas las visiones -dijo Galar-. As que eras la persona a la que am tantas veces. Interesante forma de entrar en mis alucinaciones. Ahora siento una mezcla de cario y aversin por las malas cosas que me hiciste pasar, como eso de casarte con otro mientras yo exploraba esa estpida selva, pero est bien, porque s que todo eso no es verdad, y slo quisiera que me dijeras si puedes curarme ahora que has visto todo el espectculo montado dentro de mi cabeza.
-Galar -dijo calmadamente la joven ciega-, no son alucinaciones. Todo lo que pas en esas visiones, ocurri realmente en el pasado. Siento haberte lastimado entonces, pero slo segua mi destino como t ahora sigues el tuyo...
-Claro, disculpa aceptada -dijo el mercenario sin creer nada-, pero no vas a hacerme creer que toda esa basura es verdad, as que cumplamos con el trato y aydame a deshacerme de las visiones y los recuerdos. S que no he terminado de ayudarte a reconstrur, pero te juro que en cuanto salga de aqu continuar hasta terminar, o es ms, contratar a los mejores arquitectos para que reconstruyan el poblado entero si lo deseas, pero por favor aydame a salir de esto.
-Intento ayudarte, Galar, pero para eso debes encontrar lo que hay ms all de tu pasado en esta dimensin. Yo ya no puedo acompaarte a partir de aqu, pero puedo explicarte algunas cosas si quieres escucharme.
-Slo explcame cmo volver a ser normal! -exclam el cazarecompensas desesperado.
-Esa respuesta tambin est del otro lado... depender de t.
-As que no me dejas otra opcin, eh?
-No la hay. He hecho lo posible para traerte hasta este punto y ah termina mi habilidad.
-Muy bien, ir "al otro lado" como quieres, pero puedes jurar que si esto es una trampa, de alguna forma recuperar los recuerdos suficientes para matarte.
Vikaasa no respondi.
-Bien, estoy listo -dijo Galar dirigindose al vaco que lo rodeaba, y entonces desapareci.



V


-La vibracin fue transmitida desde el destructor metnalita -reportaron los refuerzos de la GAU en el espacio a los Guerreros Kundalini en Esmoz.
-Identificaron la frecuencia? -pregunt Bala-Ek.
-Estamos intentando hacerlo, aunque parece que se trataba de un intento para crear un portal interdimensional de algn tipo.
-Era justamente eso -dijo la Molcula entrando en el cuarto de teletransportadores del palacio con Josh detrs de ella.
-Un portal? -pregunt Cord.
-S, un portal a una dimensin negativa, y ahora Evita est encerrada en ella, a solas con Asura -dijo la emperatriz-. Escuch que la vibracin que abri ese portal provino del destructor?
-S, parece que la tecnologa dimensional de esos tipos ha avanzado bastante -dijo Bala-Ek.
-Muy bien, entonces necesitamos a alguien familiarizado con la teora dimensional, que est listo para cuando hayamos tomado ese destructor -dijo Lis decidida.
-Tomar el destructor? -preguntaron los refuerzos en el espacio.
-No ser muy difcil -dijo la Molcula-, Josh y yo lo capturaremos, pero para tener mayor seguridad estn pendientes por si surge cualquier imprevisto. Vamos, Josh.
-Qu? A tomar por asalto un destructor? -pregunt el muchacho tan incrdulo como el resto de los que escuchaban esto.
-Con tu velocidad ni siquiera nos vern acercarnos, y una vez ah yo podr hacer que entremos y entre los dos neutralizaremos a los tripulantes. Creeme, he estado antes dentro de un destructor y s el tipo de tripulacin con la que cuentan, basada ms bien en la cantidad y nunca en la calidad -explic la emperatriz.
-Pero no s si podr salir al espacio exterior -confes Josh.
-No te preocupes, puedo usar mi poder para protegerte del vaco espacial, si eso te preocupa, pero debemos actuar pronto.
-Est bien -dijo Josh sin pensarlo ms.
-Lis, ests segura de esto? -pregunt Cord.
-No te preocupes, Cord, podemos hacerlo sin problemas. El Imperio ya no se enfrenta a lo que est acostumbrado -sonri Lis.
-Tal vez si furamos ms con ustedes -sugiri Bala-Ek.
-Podras llevar a alguien ms, Josh? -pregunt Cord.
-Bueno, la emperatriz es ligera -se sonrroj el muchacho-, supongo que podra llevar a otra persona.
-No se hable ms, yo ir con ustedes -dijo el gnomuln, y de inmediato el tro sali del palacio para dirigirse hacia el destructor metnalita.



VI


Galar se encontr nuevamente en un cuerpo que no era el suyo, slo que a diferencia de otras veces, este cuerpo no se senta como si fuera el suyo de cualquier forma, sin algo "apretado" si se puede usar ese adjetivo para este caso. Mir a su alrededor y vi que estaba en una cmara con paredes blancas y una iluminacin suave, con nada ms que un cojincillo sobre el que se encontraba sentado en posicin de loto. Se levant y sali por la puerta para encontrarse con un tipo calvo, con las orejas en punta, vestido con una tnica llena de smbolos, que lo observaba curioso.
-Hubo xito esta vez? -pregunt el hombre extrao, y Galar esper que la respuesta saliera de su boca por s sola como siempre, pero esta vez la persona que se supone era l no tuvo nada qu decir.
-Qu demonios pasa? -gru el mercenario acostumbrado a no ser odo durante sus visiones.
-Perdn? -se impresion el extrao al or esto.
-Puedes orme? -se extra Galar.
-S, claro... quin eres?
-T no lo sabes?
El hombre neg con la cabeza.
-No me haba pasado nada como esto en otras ocasiones -dijo Galar para s mismo-. Pero qu diablos... Mira, he venido a este lugar porque se supone que aqu est una respuesta que busco, as que espero puedas ayudarme.



V

Asura se vea ms terrible que nunca, su armadura ahora distinta, de forma monstruosa e irreal, resplandeca violentamente, y la energa negativa que lo llenaba hubiera sido suficiente para negativizar un planeta pequeo.
-Ahora somos uno, Asura -dijo el Amo de las Tinieblas.
-Ests muerto, KarmaTrn -dijo Asura con una voz profunda y temible.
-Soy una mujer, Asura -dijo KarmaTrn.
-Qu?
-Has estado hablndome como si fuera un hombre, pero no es as, soy una mujer, me llamo Evita y tengo 13 aos -dijo KarmaTrn.
El emperador solt una corta carcajada.
-Acba con ella -dijo el Amo de las Tinieblas y Asura obedeci arrojndose al ataque con giles golpes. Esta vez pareca que Evita estaba en desventaja, pero pese a todo lograba defenderse bien.
-La resistencia es intil, nia -dijo Asura, pero Evita no respondi, en vez de eso sigui peleando con toda su fuerza, pero cada golpe que bloqueaba, la lastimaba tanto como los golpes directos.
-Es el momento -pens Evita en el instante en que era derribada por el emperador.

En Metnal, Avlesha derram sin querer la copa de la que beba.
-Pasa algo? -pregunt Samaztia, nativa del planeta Gluarkz y al igual que Avlesha, aliada de Asura desde que este la liberara de la prisin de Kermnik.
-No te importa -repondi Avlesha y sali de la habitacin.
El jardn del palacio de Asura slo tena plantas que resultaban peligrosas para los visitantes; las que no eran venenosas se alimentaban de cualquier cosa que se les acercara, y haba algunas que incluso podan moverse para acechar a sus presas, pero si se saba por dnde caminar, en este caso por una camino protegido por campos de fuerza invisibles que protegan al visitante, se estaba seguro. Ahora Avlesha caminaba por ese camino, sintiendo algo muy raro dentro de ella. No supo de qu se trataba, y de haberse dado cuenta de que estaba presintiendo que alguien por el que senta algo que no quera aceptar desde haca aos estaba en peligro, tal vez hubiera preferido quitarse la vida antes de admitir sus sentimientos y todo lo que esto implicaba.



VI


Mihzu escuch con atencin la historia de Galar, y entonces supo de quin se trataba, pues el hecho era que lo esperaban desde haca tiempo l y su compaero Tahre, quien por cierto era el dueo del cuerpo en el que se encontraba el mercenario.
-Hace mucho tiempo -explic Mihzu-, tras derrotar al emperador del mal de esta dimensin y delvolver el balance, nuestra defensora sinti la obscuridad en otras dimensiones paralelas y quiso ir a ayudar en una de ellas an cuando saba que su memoria podra perderse para siempre. No slo la memoria que normalmente se nubla al pasar de una vida a otra, sino parte de su memoria espiritual, casi como volverse, de alguna forma, un alma nueva para poder convertirse en una habitante completa de la dimensin que la iba a adoptar-.
''As, la defensora pas por las ordalas requeridas para llevar a cabo su propsito y...
-Las qu? -pregunt Galar.
-Ordalas... las pruebas sagradas... -aclar Mihzu-.
''Pues bien -continu-, tras las pruebas la defensora dej de existir en esta dimensin para reaparecer en otra en la que haba visto caer a su defensor a manos del mal. Esto entristeci a muchos, pero a nadie ms que a su hermano, quien como ella, era uno de los nobles Guerreros de la Serpiente-.
''Pas algn tiempo ms, y un da, el caballero decidi ver cmo le iba a su hermana en la dimensin en la que se encontraba, o mejor dicho, ver cmo le iba a ir, su futuro, pues al usar las facultades de la Serpiente para revisar esa otra dimensin especficamente, siempre hay una desfase de tiempo y lo que se ve es lo que ocurre en el futuro lejano, lo que de cierta manera haba sido una ventaja pues le dara tiempo de prepararse a nuestra defensora en una lnea sucesiva de reencarnaciones, aunque por supuesto, ella seguro hubiera preferido estar ah a tiempo para ayudar al defensor activo-.
''Con exactitud no sabemos qu vio el caballero, pero segn sus palabras, nuestra defensora estaba en grave peligro, y la obscuridad que la rodeaba era tanta que el caballero apenas haba logrado apartar la visin sin volverse loco.
Las palabras de Mihzu estaban cargadas de una curiosa pasin nostlgica, pero para Galar, slo alargaban ms las cosas. Lo que fuera que tuviera que hacer para volver a la tranquilidad de una vida normal, esperaba le fuera dicho pronto, pero con todo y esto, trataba de parecer interesado en lo que su anfitrin le deca.
-Luego de esta experiencia -segua hablando Mihzu-, el caballero decidi ir l mismo a esa otra dimensin para ayudar a su hermana, y hubiera podido hacerlo como un visitante casual, sin necesidad de someterse al olvido por el que aquellos como la defensora pasan, pero segn dijo, deba "aclimatarse" a la obscuridad para poder entrar en el momento preciso y sin gran peligro al lugar donde haba visto a su hermana-.
''Hizo varios preparativos, visit al guardin del Templo en aquella dimensin y le habl de su misin para que lo ayudara una vez llegado el momento, al igual que a su hermana; y aunque parece que este no aprob del todo su mtodo, pues el exponerse a la obscuridad es muy peligroso, acept hacer lo correcto cuando se requiriese. Y por ltimo, antes de pasar por las ordal... err... las pruebas sagradas, el caballero pidi que siempre hubiera un canalizador preparado para recibirlo una vez llegado el momento, pues era parte de su plan el volver aqu de alguna manera para pasar por una de nuestras puertas dimensionales con rumbo a lo que el llam "la gran sombra" para sacar de ah a su hermana.
-Me parece un plan muy complicado -dijo Galar, aunque para l, ms que complicado, le resultaba casi inintelegible.
-S, pero nuestro Consejo de Ancianos lo analiz y lo consult con varios maestros del espritu, y al final se acept el plan.
-Me parece magnfico -dijo Galar sintindose un poco impaciente, pero todava tranquilo.
-En fin -continu Mihzu-. Desde entonces, se esper la orden del Consejo para colocar a los que desempearan el rol de canalizadores, hace 200 aos que la orden se di y desde entonces alguien espera en este lugar. Los canalizadores actuales somos Tahre y yo-.
''De vez en cuando contactbamos a alguien o a algo de aquella dimensin, pero nunca era la persona indicada, por eso he de disculparme por no saber que era usted cuando lleg. Pero ahora que est aqu, significa que es el momento de cumplir con su misin, as que le ayudar en todo lo que se me ha indicado. Por favor, acompeme.
-Un segundo -dijo Galar-. Eso significa que la persona a la que esperaban soy yo?
-As es, aunque es seguro que usted no recuerda quin es y probablemente todo esto le suene poco familiar.
Galar iba a decir algo ms, pero pens que entre ms pronto terminara todo, ms pronto estara curado, as que se qued callado e hizo una sea con la mano que hizo entender a Mihzu que estaba listo para ir con l.



VII


Las alarmas de alerta sonaban en todo el destructor metnalita, soldados, pilotos y tripulantes en general corran de un lado a otro, disparando ocasionalmente contra un muchacho que de pronto apareca de la nada para luego volver a desaparecer, una mujer en la que todos los disparos rebotaban, y un gnomuln que pareca encontrar diversin en perseguir soldados con un shuriken que se mova por s mismo.

Al entrar a la enorme nave, Josh haba revisado todo el complejo en un momento, as que ahora guiaba a la Molcula y a Cord hacia el puente, y luego de eso, buscaran rpidamente el lugar desde donde se controlaba la frecuencia que haba abierto el portal en Esmoz.
-Tienen que detener a esos intrusos! -gritaba desesperado el capitn de la nave, un quelonio, por el comunicador en cabina.
-Acaso no van a hacer nada? -gritaba a su vez el asustado Garkoz ah mismo al capitn.
-Seor! -grit tambin un no menos asustado zondaxita encargado de los sistemas de monitoreo interno-. Los invasores vienen hacia ac!
-Qu?! -exclamaron desesperados Garkoz y el capitn al unsono.
-Cierren de inmediato todas las compuertas de emergencia, maldicin! -orden el quelonio, y de inmediato una serie de pesadas puertas a prueba de explosiones comenzaron a cerrarse, la ms segura de ellas protegiendo precisamente el puente de la nave.
-Eso no va a detenerlos! -chill Garkoz-. Tenemos que escapar de aqu!
-Supe que la ltima vez escap del ataque en Nivaasa, Garkoz -dijo el capitn-. Parece que su valor es pobre, no?
-No diga estupideces! No sabe lo que esos monstruos pueden hacer!
-No harn nada. Las puertas son a prueba de todo -dijo el capitn algo ms tranquilo.
-Sabe lo importante que soy? -reclam Garkoz.
El capitn ignor al cientfico y se concentr en la situacin de las naves imperiales que volvan perseguidas por naves de la GAU al destructor en estado de alerta.
-No podemos esperar a que todas nuestras unidades regresen -dijo el quelonio-. Retirmonos ahora y ya que no necesitemos preocuparnos por las naves del enemigo nos encargaremos de los intrusos.
-S, seor -fue la respuesta general en el puente.
En ese momento, la puerta "a prueba de todo" del puente se convirti en agua y todos vieron con espanto a las tres figuras en el umbral.
-Hola -salud Cord con una sonrisa.
Garkoz se ocult detrs del capitn, quien ahora tena la mano justo en la pistola que tena en el cinturn.
-Yo no hara eso -dijo Cord sealando el arma, pero pese a la advertencia el quelonio desenfund slo para descubrir que en su mano ya no haba nada.
-Aqu est lo que buscas -dijo Josh con el arma en la mano y luego la dej caer.
En respuesta a esto, el capitn y todos los presentes levantaron las manos y se rindieron, todos excepto Garkoz, quien estaba ocupado tratando de ocultarse debajo de una silla, no es necesario mencionar que sin mucho xito.



VIII


-Este es el portal -dijo Mihzu sealando un arco de piedra blanca cubierta de smbolos extraos, algunos parecidos a los de la ropa de los canalizadores.
-Y ahora qu? -pregunt Galar.
-Debe cruzar por ah -fue la respuesta.
-Ah, s?
-S, pero antes debo darle algunas cosas -dijo Mihzu mientras abra un cofre colocado sobre un pilar justo a un lado del arco.
Galar cruz los brazos mientras esperaba.
-Tenga -dijo Mihzu dndole una diadema, una lanza y un sable.
-Gracias... -dijo el mercenario no muy convencido al ver las primitivas armas.
-Supongo que no recuerda qu son estos objetos, as que le dir rpidamente de qu se trata cada uno-.
''La lanza le perteneci a usted antes de marcharse a la otra dimensin, fue un regalo de los Inmortales. Segn sus propias palabras, cuando volviera era muy probable que no pudiera usar las facultades de esa arma, pero an as quiero que la lleve, pues se dice que con ella la negatividad se debilitaba alrededor suyo. Tal vez le sirva en ese lugar al que se dirige-.
''El sable le perteneci a la defensora. Otro obsequio de los Inmortales. Creo que tambin sera bueno que lo llevara-.
''Y la diadema es el nico objeto que dej estipulado deba drsele cuando volviera. En esta usted dej grabado el recuerdo del lugar a donde debe dirigirse, pues debe saber que al cruzar el portal es importante tener bien claro a dnde se quiere ir o de lo contrario podra terminar en otro lugar. En cuanto se ponga la diadema, se supone que el recuerdo vendr.
Galar no encontr mucha gracia en tener todava ms recuerdos que no eran suyos, pero despus de todo no poda perder nada, as que tom todos los objetos.
-Muy bien, entonces djame entender bien. Me pongo la diadema, cruzo ese arco de ah, y luego qu?
-Luego saca a su hermana de ese lugar en el que se encuentra. Se sabe que usted dijo que no habra problema en hacerlo, pues parece que un portal se abrir cuando est ah.
-Vaya... -dijo Galar sin mucha emocin-. Bueno, vamos a ver -y diciendo esto, se puso la diadema, muy parecida a la que usaban algunas princesas que haba visto durante sus viajes, y por un momento se cuestion sobre el buen gusto de esa persona que segn Mihzu haba sido l alguna vez.
Hubo muchos colores danzando de pronto frente a la vista de Galar. Torbellinos de luces reflejados mil veces en un efecto caleidoscpico, y entonces vino la imagen de una batalla entre dos gigantes, uno negro y otro rojo, negro y blanco. Supo que ese era el lugar al que deba ir, pero la sola vista del lugar lograba causarle escalofros. Era un lugar obscuro, como cubierto de una espesa neblina no natural, y todo daba la impresin de muerte y temor.
Galar se quit la diadema y se sinti mareado.
-Est bien? -pregunt Mihzu al ver lo plido que se haba puesto el mercenario.
-S -dijo Galar-. No hay problema. Ahora entiendo eso de que el ver ese lugar poda hacer que alguien se volviera loco, es todo -sonri sin gran nimo pero decidido a continuar. Volvi a ponerse la diadema dando un largo suspiro y cruz el arco.
-Qu pas? -pregunt Tahre del otro lado del arco, ya sin diadema, sable, ni lanza en sus manos.
-El hermano de nuestra defensora volvi -dijo Mihzu con seriedad.
-En serio? Y cmo fue?
-Como se esperaba. l no recuerda nada y su aura no es tan pura como cuando era un Guerrero de la Serpiente. Pude sentir su mente tambin; est muy confundido, pero hay algo dentro de l que lo gua hacia lo que debe hacer, y todava se siente el amor que tena por su hermana, segn dicen los manuscritos, aunque cubierto por una capa de inseguridad que, an mientras hablaba con l, pareca irse disolviendo con cada latido de su corazn.
-Sabes, Mihzu?
-S?
-Me hubiera conformado con una respuesta menos potica -sonri el canalizador, y luego de esto, l y su compaero comenzaron a pedirle al Gran Espritu que ayudara a cumplir su cometido al guerrero que por tanto tiempo haban esperado. Ellos saban que el sacrificio de ese guerrero haba sido tal vez el ms grande del que se hubiera escuchado jams, aun mayor que el de aquellos que, como la defensora, sacrificaban sus recuerdos, pues l haba dado ms que eso, y deseaban de corazn que no fuera en vano.



IX


El destructor ms poderoso del ejrcito metnalita haba sido tomado sin esfuerzo por tres Guerreros Kundalini solitarios. Nadie a bordo poda creerlo, de hecho, ni siquiera la GAU ni los otros Guerreros Kundalini podan creerlo.

Ahora, naves de la GAU abordaban la nave capturada y tomaban prisioneros a los soldados y pilotos de la misma, mientras que en el puente, el capitn y Garkoz eran atados por Josh con cuerdas formadas por la Molcula mientras Cord se comunicaba con Esmoz para ver si ya tenan a alguien capaz de manejar la mquina de Garkoz para reabrir el portal y sacar a Evita de la dimensin en la que ahora estaba atrapada.
-Una vez Zacek y Warp, un Guerrero Estelar muy querido para m, me rescataron de una dimensin negativa como en la que ahora est Evita -comentaba Lis-Ek-. En aquella ocasin el negativismo de la dimensin a la que Asura me llev no era tan grande, y aun as apenas tuvimos tiempo de salir gracias a la velocidad de Warp, antes de que nuestra energa se terminar por completo.
-Velocidad? -pregunt Josh-. Entonces eso significa que yo podra ir por ella y sacarla sin necesidad de esperar tanto?
-Podra ser, pero el problema es que necesitaras vibrar con la frecuencia adecuada tanto para llegar ah como para salir, sin mencionar que la negatividad es tanta que tal vez tu energa no alcanzara para volver. Warp era un robot y por eso poda calcular perfectamente la frecuencia indicada -explic Lis-. Y adems, necesitaras saber en principio a qu dimensin vas a ir.
-Vaya, parece que todava tengo que aprender muchas cosas ms -se lament Josh-. Pero cmo supo Warp a qu dimensin necesitaba ir?
-Zacek supo dnde me encontraba y aquietando su mente abri un portal, l fue quien dio conmigo. Warp se encarg del regreso a esta dimensin.
-Un equipo de cientficos familiarizados con la ciencia dimensional ya vienen para ac -anunci Cord-. Llegarn en unos minutos ms usando el teletransportador en Esmoz.
-Perfecto -dijo la Molcula, aunque a Josh el tiempo se le estaba haciendo muy largo, lo bastante como para tomar la calidad de eterno al momento de imaginarse esperar todava varios minutos ms sin contar el tiempo que le tomara a los cientficos abrir el portal.
-Aquiet su mente -pens Josh, y entonces procedi a aquietar la suya. Sus prpados se cerraron y el Silencio fue llenando su mente y abriendo su percepcin ms all de lo fsico. Y luego de vagar entre cientos de mundos a la velocidad del pensamiento, pudo ver a Evita al ser derribada por Asura y no pudo evitar un grito, que sin embargo no sali de su garganta, que rompi por completo su concentracin y lo devolvi al destructor.
-Qu te pasa? - pregunt la Molcula preocupada al ver su expresin.
-N... nada... -dijo el muchacho-. Pero ojal se apuren con esa mquina -y tras decir esto sali a uno de los pasillos del destructor y se sent en el suelo, atormentado por no haber logrado lo que Zacek hiciera para ayudar a Lis-Ek.
-No te sientas mal -le dijo Katnatek apareciendo frente a l.
-Son tan pocas las cosas que puedo hacer bien -dijo el muchacho-. Ni siquiera soy capaz de aquietar en serio mi mente... qu clase de Guerrero Kundalini soy?
-El Guerrero Kundalini no es aqul que es perfecto, sino el que sabe superar sus imperfecciones transmutndolas en virtudes.
-Y eso viene con el Silencio, verdad? -suspir Josh y se qued callado-.
''Tengo miedo -dijo luego de un rato.
-Temes por Evita, verdad?
-S... y no s si esto es algo bueno o algo malo.
-Por qu?
-Bueno... antes, cuando estbamos en las minas, la verdad no senta este miedo. Mis compaeros solan morir por enfermedades o porque un guardia se molestaba ms de lo normal, incluso mi amigo Takao muri, pero nunca sent temor porque ese momento llegara para ellos... era como si ya lo esperara. Claro que no me gustaba, y a veces me senta un poco triste despus, pero eso era todo-.
''En cambio, ahora temo por Evita... y no slo por ella, sino por todas las personas a las que conozco. No quiero que sufran y menos que mueran, y al temer por su bienestar siento cmo mi balance se rompe. Por eso mi confusin. Cmo considerarme un verdadero Guerrero Kundalini si no me preocupo por nadie?, y si lo hago, cmo se supone que he de cumplir como guerrero si el temor que siento hace que no pueda mantenerme en Silencio?
-Elimina tu temor, no tu amor o tu compasin -dijo Katnatek al terminar de escuchar a Josh-. No confundas lo que es.
-Entiendo... pero todava me preocupa Evita.
-Y si ella estuviera aqu ahora, contigo, estaras preocupado?
-No. Claro que no -dijo Josh algo sorprendido por la pregunta.
-Por qu no?
-Pues porque sabra que est segura.
-Deja entonces que ella est contigo ahora y deja de preocuparte.
-Pero... -entonces Josh volvi a guardar silencio y su mente silenciosa comenz a hacerlo comprender lo que Katnatek deca-.
''Gracias -sonri agradecido, y Katnatek se desvaneci.

LA ARMADURA DEL CORAZN
UNA NUEVA REALIDAD

I


Asura concentr el poder conjunto del Amo de las Tinieblas y el propio en una sola descarga de energa negra que sin piedad lanz directo al abdomen de KarmaTrn mientras esta se encontraba en el suelo. Pero antes de que la energa negativa tocara su objetivo, un resplandor apareci y con la misma velocidad se fue, llevndose con l toda la energa negativa que Asura haba liberado en aqul ataque.
-Asura -dijo KarmaTrn-, esta es mi energa -y en ese momento comenz a elevarse mientras un resplandor la rodeaba formando una esfera cuyo brillo fue deshaciendo la niebla eterna de ese obscuro planeta en el que se encontraba.
-Qu es esto? -pregunt el emperador del mal, pero ni el Amo de las Tinieblas pudo responderle, pues ahora estaba ocupado por el dolor que sus ojos haban sentido al ser quemados por el fulgor al igual que los de Asura.
La esfera continu creciendo, y mientras lo haca, la membrana que separaba esa de otras dimensiones comenz a desgarrarse en varios puntos sin motivo aparente.
Evita se encontr de pronto en un lugar repleto de luz, rodeada de presencias que no poda ver pero s sentir, cada una de ellas transmitindole ms energa y paz.
-As que es verdad -dijo la nia-. l enfrenta su nmesis y esa dimensin tiene una nueva oportunidad.
-Nueva y ltima -respondieron las presencias directamente en la mente de Evita-. Si al llegar el momento son necesarias las tres armaduras restantes, cada una incrementar el precio de la purificacin, y entonces las cosas no sern tan fciles como hasta ahora. Lo que pudo lograrse con suavidad, slo ser logrado con dolor y sacrificio hasta ahora no conocidos en esa dimensin.
-Y an as, la suavidad seguir siendo la llave y el Silencio la clave.
-Siempre lo sern, _______ -dijeron las voces, llamando a Evita por un nombre que era su nombre verdadero desde el principio de todo.
Evita se vi de nuevo en el interior de la esfera luminosa, ahora mucho ms grande que antes. A sus pies estaba Asura cubrindose los ojos, y los portales continuaban abrindose por todos lados.
Entonces, por uno de esos portales, Galar apareci y de inmediato not el resplandor, cosa muy diferente a lo que esperaba. Era la luz ms brillante que haba visto jams, sin embargo, no estaba deslumbrado. Luego mir a los dos gigantes, uno, del que pareca manar esa luminosidad, flotando suavemente, y el otro, obscuro, cubrindose los ojos y sin saber qu hacer.
-Amo de las Tinieblas -llam Asura, dentro de s mismo, al que consideraba su padre, pero no recibi respuesta-. Amo de las Tinieblas! -grit lleno de rabia y desesperacin, y slo ese grito pudo sacar a Galar de su embeleso.



II


Los cientficos de la GAU a bordo del destructor metnalita intentaban comprender el funcionamiento de la mquina que haba abierto el portal en Esmoz, pero aunque tenan idea de cmo hacerlo, no coincidan en la frecuencia empleada.
-Qu frecuencia usaste, malvado? -pregunt Cord a Garkoz.
-Jams voy a decirlo -respondi el cientfico.
-Tienes qu hacerlo! -dijo Josh casi gritando.
-No podrn obligarme -sonri Garkoz.
La Molcula se le acerc entonces y lo mir a los ojos.
-Quieres apostar alguna cosa, Garkoz? -le dijo con un tono que sno ligeramente amenazante, lo suficiente para poner muy nervioso al cientfico.
Garkoz trag saliva, y mientras lo haca, la Molcula toc una de sus mangas convirtindola en piedra.
-N-no te atreveras... Sabes que soy el nico que conoce la frecuencia exacta! -chill el cientfico.
-No necesito convertir en piedra al cientfico completo, slo sus brazos, piernas, y lo que se me ocurra en el proceso, exceptuando su cabeza, claro -sonri la Molcula con cierta malicia.
-No seras capaz... Los Guerreros Kundalini no hacen esas cosas... -dijo el cientfico con voz temblorosa.
-Ests hablando con la esposa de alguien a quien t ayudaste a matar, sin mencionar que esta se trata de la misma persona que convirti en polvo espacial a uno de los destructores imperiales. Debes saber que muy probablemente ya no siempre hago lo que dice el manual... quieres arriesgarte o cooperas cuando todava tienes una piel blanda? -dijo la Molcula mientras su dedo ndice acariciaba la mano de Garkoz.
-Basta! Les dir cul es la frecuencia! -dijo al fin el cientfico.
-Espero que sea la correcta, porque en el momento en que se abra ese portal y descubra que no es el que esperaba, voy a hacerte cosas que no se van a sentir cmodas.
Garkoz comenz a hablar y a hablar, revelando no slo la frecuencia exacta, sino mucho sobre el funcionamiento de su mquina.
Mientras, Cord y Josh miraban casi sin parpadear a la Molcula.
-Qu pasa, muchachos? -pregunt la emperatriz al notarlo.
-Hablaba en serio? -pregunt Josh a su vez.
-Lo de convertirlo en piedra y todo eso? Claro que fue en serio... -sonri Lis-. Al menos lo fue dentro de su mente temerosa y cobarde-.
''Un Guerrero Kundalini no tortura bajo ninguna circunstancia, Josh, pero el intimidar un poco al enemigo en un momento como este no se sale del todo de las reglas, aunque con ms tiempo, hubiera optado por un interrogatorio normal.
-Ufff. Por un momento cre que habas hablado en serio, Lis -dijo Cord aliviado, y los tres kundalini sonrieron en complicidad mientras miraban a Garkoz seguir dando explicaciones y cifras.



III


En un lugar sin tiempo ni espacio, Vikaasa pudo sentir algo que nunca haba sentido. Algo poderoso, indescriptible en su naturaleza. Puso su mente tranquila y esper.
-Por el Gran Espritu -murmur, mientras una puerta dimensional se abra frente a ella dejndola sentir lo que estaba ocurriendo.
-Vikaasa -dijo una nia muy delgada, en apariencia de unos 11 12 aos y con el cabello negro, entre rizado y lacio hasta la espalda, con unos brillantes ojos negros, o tal vez cafs obscuros. Tena una expresin tierna mezclada con una mirada algo triste pero llena de vitalidad que podran inspirar a cualquiera el deseo mezclado de cuidarla, de volverse ms fuerte y de tenerla por siempre a lado.
-S quin eres -dijo la muchacha ciega, sonriendo mientras tocaba el rostro de la nia-. Entonces todo ha salido bien? Estn ya de regreso?
-Hay algo que debo decirte, Vikaasa.
-De qu se trata?
-Es algo que voy a anunciarle a todos los Guerreros Kundalini del universo. Algo de lo que depende el equilibrio y que dir cul es el destino final de esta dimensin.
Vikaasa guard silencio.
-La batalla entre las dos fuerzas todava no se resuelve -continu la nia-. Pero ahora eso ya no depende de m, ni de Asura, ni siquiera de la batalla en s.
-Entonces de qu o de quin? -pregunt Vikaasa.
-De t, de quien escucha o escuchar el mensaje que viaja de muchas formas distintas. El corazn est en el centro de todo, a medio camino entre la evolucin y la involucin. En el corazn se decide el camino de la nobleza o de la maldad-.
''Qutate el miedo, el coraje, el rencor, la envidia, el deseo, el odio... qutate todo lo que sabes y sientes negativo, pues en t est una chispa del Todo. Ahora la maldad perder a su representante fsico, pero una parte de su representante espiritual vive dentro de cada ser pensante y ahora ser deber de cada Guerrero Kundalini eliminarla de s mismo y ayudar a los dems a hacer lo mismo -dijo la nia.
-Entendido -dijo Vikaasa sonriendo-. Por m puedes marcharte tranquila, defensora, pues te doy mi palabra de hacer todo lo que pueda y ms, para cumplir con esa misin.
Un momento despus, Evita desapareci junto con el portal del que haba salido y Vikaasa viaj de regreso a su cuerpo fsico. De una forma intuitiva ms que mental, deduca que Galar no regresara por el mismo lugar por donde se haba ido, as que no tena ms caso seguir esperndolo ah.



IV


-El portal est abierto! -avis uno de los cientficos de la GAU con la voz cargada con el tono de quien tiene ante s una victoria propia, y no bien haba terminado de hacerlo, cuando Cord, Josh y la Molcula ya haban salido del destructor con rumbo a Esmoz.
Rodeados por una burbuja de aspecto plstico formada por la Molcula, los tres guerreros flotaban en el espacio, y justo un momento antes de que Josh traspasara la barrera de la velocidad luz, se sorprendieron al ver flotando a mitad del vaco a una Evita sonriente que se les acerc y con un toque revent la burbuja.
-No se necesita nada de esto para sobrevivir en el espacio, Josh -dijo la nia-. Es como el sonido, se supone que en el espacio no hay tal, pero aun as, nosotros podemos hablar y ornos.
Josh se haba sentido asustado por un momento al reventarse la burbuja, pero ahora vea que su amiga tena razn y que no iba a morir, as que del susto pas a una inmensa alegra.
-Ests bien -dijo el muchacho abrazando a Evita-. Estaba muy preocupado por t.
-Nosotros tambin -dijo Cord-. Pero ahora has vuelto.
-Todava no -dijo Evita, y Lis not que esa Evita no era la nia que haba conocido en su jardn, sino aquella a la que haba visto en su cuarto, durante la batalla en Nivaasa y en Mer.
-Todava ests peleando -dijo la emperatriz-. Ests aqu y all al mismo tiempo.
-Qu? -dijo Josh sorprendido.
-Es cierto -dijo la nia apartndose de su amigo-. Slo he venido a pedirles que luchen con toda su fuerza en la nueva batalla.
-Nueva batalla? -se extra Cord.
-Asura no corromper a nadie ni a nada por bastante tiempo -dijo Evita-. Pero en ese lapso, cada Guerrero Kundalini habr de lograr que su corazn se vuelva completamente hacia la luz y ayudar a otros a hacer lo mismo.
-Derrotaste a Asura? -pregunt la Molcula incrdula.
-l regresar, Lis. De ustedes depende lo que encontrar al volver -dijo la nia.
-Y t? -pregunt Josh sintiendo otra vez el miedo que ms o menos haba controlado desde su charla con Katnatek.
-Estar bien -dijo la nia.
-No quiero que te vayas as... por favor -dijo el muchacho tomndola de la mano.
-No te sientas triste. Yo estar rodeada de luz y al igual que Asura volver cuando el momento llegue, pues de m depende el mantenerlo donde est ahora.
-Pero no es justo -dijo Josh con la voz quebrada y una lgrima deslizndose por su rostro.
-No dejes que la pena manche tu corazn. No quiero sentirme triste al saber que sufres por m... Deja que me marche con la promesa que antes no pudiste darme -dijo Evita con una voz suave que a Josh le pareci muy extraa, como si su amiga ya no fuera slo la nia que l conoca y quera.
-Ella tiene razn -dijo la Molcula-. No es bueno dejar que la pena te cambie, ni tratar de negar el destino de quienes amamos slo porque queremos retenerlos a nuestro lado... No dejes que pasen dcadas para darte cuenta de eso, Josh.
Josh solt la mano de Evita y se sec las lgrimas.
-Adis -dijo ella con voz suave.
-Que el Gran Espritu est siempre contigo -dijo Josh tratando de darle una sonrisa de despedida sin tener mucho xito.
-Nos encontraremos en sueos, Josh -dijo la nia-. No dejes que se te olviden al despertar -y entonces comenz a desvanecerse muy despacio, y al desaparecer por completo, Josh dej salir su llanto sin reprimirlo ms.
Lis lo abraz y dej que se desahogara mientras le deca con ternura: -El Gran Espritu te ha escuchado, ahora slo deja salir esas lgrimas.

Dentro del destructor metnalita, los cientficos haca unos instantes alegres miraban con alarma cmo el portal en Esmoz se cerraba de un golpe pese a que la frecuencia se haba mantenido igual todo ese tiempo. Cientficos y otros miembros de la GAU presentes en el lugar, se preguntaban si Cord, la Molcula y Josh haban logrado sacar a Evita de la dimensin alterna durante el poco tiempo que el portal permaneci abierto.



V


Mientras el festejo pasajero por haber abierto con xito el portal se contagiaba a quienes mantenan comunicacin con el destructor desde Esmoz y Nivaasa, Gelius sinti algo extrao y entonces se encontr mirando a Evita, de pie justo frente a l.

Confundido, el plutoniano comenz a hablar con ella, al igual que cada uno de los otros Guerreros Kundalini en esta dimensin, algunos viendo a la pequea en forma fsica justo frente a ellos, como era el caso de Gelius, otros en mundos astrales como Vikaasa, algunos ms en sueos.
Evita le di el mismo mensaje que a Vikaasa, Josh, Lis-Ek y Cord, a cada uno de los otros Guerreros Kundalini, y aun quienes no la conocan, al verla supieron de quin se trataba y sintieron que la misin que ahora se les encomendaba era la ms importante del universo, y curiosamente, tambin haba sido la primera aunque muchos la hubieran pospuesto u olvidado, distrados por mil cosas ms que consideraban eran sus obligaciones.
-Y qu pasar con usted? -pregunt Gelius al sentir que Evita iba a marcharse ya tras darle el mensaje.
-Yo estar bien -dijo la nia.
-Pero necesitamos al defensor que nos ayudar en la lucha contra la obscuridad!
Evita sonri y llev su mano al pecho del plutoniano.
-Esta es ahora la lucha -dijo-. La espada de Asura estar en la piedra por mucho tiempo, de ustedes depende si al salir de ah se encuentra sin filo o si se ha vuelto el instrumento que traer el dolor de vuelta a este universo.
Gelius adquiri una actitud solemne en ese momento y salud a la manera militar a la nia.
-Hubiera querido que se quedara ms tiempo... aunque no lo crea la voy a extraar y nunca olvidar lo que me dijo durante la fiesta en Nivaasa -dijo Gelius sintiendo una profunda tristeza, misma que sin embargo ocultaba muy bien.
-Pens que esas palabras te haban molestado. Me alegra que no-.
''Cuando llegue el momento, dale mis saludos a la reina Iceladia y perdona a tu abuelo -sonri Evita por segunda vez y entonces desapareci.
-Ests bien? -pregunt Bantar al plutoniano al verlo salir de un estado como de trance.
-Ahora podemos liberar a los planetas que estn bajo el dominio imperial -dijo el plutoniano.
-Qu?
-Sin Asura, los otros lderes de la Alianza del Mal estarn luchando por el poder y eso los dividir dndonos la ventaja.
Pasaran semanas antes de que Bantar y otros miembros de la GAU pudieran comprender esto. Ahora, su atencin se haba desviado al escuchar que el portal se haba cerrado de nuevo sin razn aparente.



VI


Alrededor de KarmaTrn las puertas dimensionales seguan abrindose y cerrndose, cada vez a mayor velocidad. Asura, tambalenose, trataba de encontrar alguna de esas puertas que se formaban y desaparecan en un momento, pero no alcanzaba ninguna y cada vez se senta ms y ms dbil. No entenda lo que estaba pasando, pues para ese momento, KarmaTrn ya deba estar sin energa. Si no hubiera estado tan nervioso habra sido capaz de sensibilizarse lo suficiente para notar que de cada portal que se abra y se cerraba, un poco de energa positiva emerga para fortalecer la esfera de luz alrededor de la defensora.

Mientras tanto, Galar no entenda qu deba hacer y slo segua de pie mirando a los dos gigantes. Su mirada se encontr con el smbolo en el abdomen de KarmaTrn, el Yin-Yang que resplandeca en un tono violeta, y al fijarse en el Yin y en el punto blanco dentro de este, imagin que la esfera alrededor del gigante que flotaba era ese punto de luz en medio de la obscuridad, para luego mirar a Asura e invertir la relacin, ahora el gigante negro era el punto obscuro dentro del Yang. Algo comenz a abrirse dentro de la mente del mercenario, pero entonces se vi interrumpido por la presencia de una nia (la cual no supo de dnde sali) parada frente a l mirndolo sorprendida.

Pas un momento antes de que Galar la reconociera, y al hacerlo sinti dos impulsos contradictorios. El deseo de abrazarla pues era su hermana, y el deseo de gritarle exigindole que lo devolviera a la normalidad. Pero antes de que optara por alguna de las dos opciones record "su misin" de sacar de ah a la nia.
-Tenemos qu salir de a...
-Qu haces aqu? -lo interrumpi Evita.
-Es la pregunta que yo me hago tambin, pero se supone que tengo que sacarte de aqu para que luego me quites todas esas molestas visiones que tengo desde que nos encontramos la ltima vez. As que vmonos.
-No puedo quitarte las visiones, pues son parte natural de t. Adems no deberas estar aqu, es muy peligroso.
-Maldita seas -dijo Asura llamando la atencin de Galar y Evita-. Maldita seas! -grit.
-Te voy a sacar de aqu aunque sea por la fuerza -dijo Galar-, as que o vienes por las buenas o...
-Yo no puedo salir de aqu -volvi a interrumpirlo Evita-, debo quedarme en el centro de la prisin que est formndose para que la energa sea bien canalizada.
Entonces, en un rpido movimiento, la lanza que Galar llevaba en una mano apunt al pecho de la nia y la hoja del sable que portaba en la otra roz el delgado cuello.
-No voy a insistir ms! Vienes o vienes y eso es todo -dijo el mercenario, pero tan pronto dijo esto, sinti que el sable le quemaba la mano y dando un corto grito lo dej caer al suelo, justo a los pies de Evita-. Demonios! Volviste a usar tus poderes!
Evita no respondi. Hizo a un lado la lanza para inclinarse a levantar el sable y comenz a mirarlo.
-Mira, no quiero lastimarte, slo quie...
-Este es el sable de los Inmortales -dijo la nia con los ojos brillando por las memorias perdidas que se le insinuaban una vez ms-. Recuerdo algunas cosas al verlo... es el mismo que se me confi cuando luchaba contra la obscuridad en esa otra dimensin-.
''Pero por qu lo tienes t? Cmo? -mir al mercenario.
-Me lo di el tipo que me mand a este lugar. Se supone que puede sernos de ayuda para salir de aqu -dijo Galar dolindose por la quemadura en su mano-. Igual que esto -mostr la lanza.

Evita se vi entonces leyendo un libro de poesas bajo un rbol, frente a ella, su hermano y la novia de este la escuchaban en silencio. Luego hubo una especie de salto en el tiempo, una carta del ejrcito ingls anunciaba el deceso de su hermano, pero mientras lea la carta, l estaba ah, mirndola con una lanza en la mano.
-Esto es lo que t ves? -pregunt Evita mientras miraba el pasado y el presente al mismo tiempo.
Galar no entendi a qu se refera la pequea, de hecho estaba distrado viendo a Asura, quien se mova furioso y lanzaba de vez en vez algn grito amenazante.
Evita segua en el pasado. Visitaba todas las otras vidas que haba tenido, y cada vez le era ms claro lo que significaba la presencia del cazarecompensas en esa dimensin paralela. Estuvo celebrando con l bajo los cerezos, saludando al conejo de la luna que se reflejaba en el estanque del palacio; llor por l al enterrar sus restos junto a la medalla que se le otorg por su herosmo en batalla; lo consol al volver de su expedicin y encontrar a su prometida casada con otro; estuvo con l tantas veces, en lugares tan distintos, a veces incluso tenindolo no como hermano sino como hermana, a veces jugando juntos, a veces riendo, a veces llorando, pero siempre juntos pese a las diferencias que tenan en algunas vidas. Pero su unin fraternal vena de ms atrs de eso, no recordaba mucho, pero ahora vea esos extraos fragmentos de memorias de otra dimensin, y esta vez reconoca a su hermano.
-Por qu? -pregunt al ver la diferencia entre el guerrero noble y fuerte que su hermano haba sido, y el cazarecompensas que tena frente a ella-. No lo entiendo.
-Ni yo -dijo el mercenario sin saber en realidad de lo que la nia hablaba-, pero te voy a sacar de este lugar aunque la prxima vez me quemes el brazo entero.
-Espera -dijo Evita-, ir contigo pero slo si puedo arreglar antes una cosa -y desapareci junto con el sable.

En ese momento, Galar crey escuchar una especie de oracin en la que cada palabra pareca vibrar dentro de su cabeza con una gran fuerza, casi hacindolo perder el sentido, y apenas consciente vi como un enorme sable igual al que haba desaparecido junto con la nia se materializaba en el puo del gigante que flotaba en el centro de la esfera.

KarmaTrn tom el sable con una mano y con la otra se retir el kalp de su cintura. Por un momento la esfera de luz disminuy su tamao y con un destello el gigante desapareci y Evita cay al suelo. Galar corri a su lado y apenas pudo salvarla de una descarga de energa negra que el cada vez ms debilitado Asura lanz a ciegas.
-Podemos irnos, tengo la autorizacin para hacerlo -dijo Evita visiblemente dbil
En el centro de la esfera, el kalp continuaba emitiendo destellos color violeta mientras la esfera volva a aumentar su tamao, y alrededor del kalp, el sable de los Inmortales giraba y giraba a una gran velocidad abriendo un pequeo portal del que emerga energa la positiva que alimentaba la esfera y luego volva a cerrarse, esto con un ritmo que pareca rpido pero a la vez lento, como el latir de un corazn tranquilo.
-Maldita! -grit Asura-. Puedo sentir que ya no traes la armadura! -ri-. Tu energa al fin est terminndose entonces! -y comenz a lanzar descargas de energa negativa hasta quedar tan dbil que cay de bruces al suelo, justo a un lado de donde se encontraba su espada clavada en la piedra.
-El Amo de la Tinieblas est con l, su energa obscura lo mantendr con vida -dijo Evita-, aunque deber dejar de gastarla as.
Galar no dijo nada, se concentr en la diadema que todava llevaba puesta esperando encontrar la imagen de la supuesta puerta por la que podran salir los dos, pero ya no haba ms imgenes ah que las de la obscuridad. Apret el puo alrededor de la lanza y suspir.
-Qu pasa? -le pregunt la nia.
-No hay puerta -contest el mercenario, aunque pareci decirlo para l mismo.
-Salgamos de la luz -dijo Evita-. Tu lanza cortaba la obscuridad y tal vez todava...
Galar no la dej seguir, la carg, la puso sobre su hombro y camin hacia afuera de la esfera de luz, y al salir de esa rea sinti todo el peso de la negatividad de ese lugar y escuch a Evita emitir un dbil gemido.
-Ests herida?
-Es que ya no traigo mi armadura... y el negativismo de este lugar me hace dao -dijo la nia con voz dbil-. Espero que salgamos pronto de aqu.
Galar esper un momento hasta sentirse mejor, y aunque el ambiente del lugar segua sintindolo pesado no le afectaba como a Evita. Tom luego su lanza, la sujet en lo alto y... ya no supo qu ms hacer.
-Qu se supone que debo hacer? -pregunt en voz baja, como esperando que alguna presencia no visible le diera la respuesta-. No quiero que nos quedemos a morir en esta piedra estril.
-Has lo que tu corazn te dicte... no lo analices -dijo Evita casi en un susurro y Galar supo que si no la sacaba de ese lugar pronto, ella sera la primera de los dos en morir.
Entonces algo comenz a ocurrir frente a ellos, Galar pudo ver, como a travs de un cristal que se iba cerrando hacia la esfera de luz, varios lugares existiendo en el mismo espacio al mismo tiempo. La visin lo confundi por un momento, pero se repuso con toda la rapidez que le fue posible.
-Ahora qu es eso?
-La esfera de luz quedar... en el centro... de varias dimensiones... Esa esfera ser una prisin rodeada... de varias capas dimensionales... que Asura no tendr la... fuerza... para atravezar...
-Asura? Esa cosa gigante es el emperador?
Evita ya no pudo responder, y la visin extraa de esas otras realidades cerrndose sobre ellos se acercaba ms y ms.
Galar respir profundamente un par de veces, cerr los ojos y trat de tranquilizarse, deseando no ser abandonado en ese momento por la intuicin que hasta entonces nunca le haba fallado. Gir suavemente la lanza sobre su cabeza, y concentrando una fuerza que le era familiar y a la vez desconocida, cort el aire con ella y en ese instante la niebla eterna se disip y una lnea de luz se form por donde haba pasado la punta de la lanza. Con lentitud la lnea se ensanch hasta convertirse en una entrada a alguna parte, y el mercenario cruz con Evita sobre su hombro un momento antes de que las realidades que se cerraban sobre la esfera los alcanzaran.
-Asura -dijo una voz dentro de la cabeza del emperador-. Estamos atrapados, nos han cegado y corres el peligro de morir.
-Lo s, padre. Aydame a salir de aqu.
-Duerme ahora -dijo la voz-. Smete en un letargo que nos proteja a ambos y cuando el momento llegue te despertar para que salgamos de aqu.
Asura obedeci y comenz un largo sueo de obscuridad dentro de su prisin de luz.



VII


Al cruzar el portal, Galar no tena idea de a dnde dirigirse, y recordando lo que le haba dicho Mihzu, tal vez era por eso que ahora se encontraba en una especie de gran tnel que segua y segua adelante sin llegar a ningn lado. Tambin caba la posibilidad, claro, de que estuviera loco o siendo vctima de una alucinacin creada por Vikaasa.

Al fin, el mercenario se detuvo y puso a Evita en el suelo con mucho cuidado. Mir a la nia detenidamente y le tom el pulso para asegurarse de que segua con vida.
-Y pensar que tal vez esto ni siquiera est pasando -dijo Galar mientras se sentaba a lado de la nia-.
''Pero sabes qu es lo ms extrao? Que por alguna razn me siento feliz por todo esto, como si tuviera de vuelta algo que me haca falta -sonri-. Qu estupidez, hasta creo que te he tomado cario aun cuando no te conozco... Y lo peor es que estoy consciente de que muy posiblemente esto se debe al poder que usaste en m aqul da.
-Yo no... te hice nada -dijo Evita volviendo en s.
-Ests despierta?
-S.
-Tienes idea de en dnde estamos?
-No.
Galar suspir.
-Pens que mi destino era quedarme con Asura -dijo Evita-. Pero el Gran Espritu mand a mi hermano por m. Gracias.
-Tu hermano? -la mir Galar-. Por qu dices eso?
-Porque somos hermanos. Recuerdo las otras vidas y un poco de lo que hubo antes.
-Y por qu habra de creer que todo eso no lo inventaste t para ponerlo en mi mente?
-Sabes escuchar a tu corazn, lo s porque de otra forma no hubieras podido usar tu lanza, as que conoces la verdad pues ya debes haberla sentido.
Galar se qued callado y durante un rato di la impresin de estar pensando. Evita junt la fuerza para sentarse y lo mir respetando su silencio durante todo ese tiempo.
-Eras una minera de la Tierra -dijo el mercenario al cabo- y por tanto supongo que tu familia debe estar muerta. Es el estilo del Imperio-.
''Mi familia tambin est muerta desde hace mucho -continu-. Eso nos deja a los dos sin familia, as que...
-Qu?
-No me molesta tenerte como hermana -dijo Galar desviando la vista, como tratando de parecer casual-. Lo que es ms, podramos vernos de vez en cuando e ir a algn lado para charlar; yo no aceptara jams un contrato para cazarte a t o a tus amigos y en cambio podra trabajar gratis para t de vez en cuando, y t no volveras a quemarme ni a usar tus poderes en contra ma en cualquier otra forma; nos comunicaramos seguido y yo asistira a tu boda y le enseara a mis sobrinos a disparar, cmo defenderse de los abusivos y esas cosas...
-En serio? -pregunt Evita con una sonrisa.
-Por qu no? Aunque primero tendrs que decirme cmo te llamas, es lo menos que debe saber un hermano, supongo.
-Evita.
-Yo soy Galar -sonri dndole la mano sana a la nia.
Luego Evita tom su otra mano y la cur todo lo que pudo con su poca energa. La herida no desapareci, pero el ardor que causaba s.
-Hubieras sido de gran ayuda cuando perd esa pierna -dijo Galar, y entonces se puso de pie, tom la lanza y carg a Evita.
-Ya me siento mejor -dijo la nia.
-Eso espero, pero hasta que est seguro yo te llevar.

Siguieron por un largo trecho y al fin llegaron hasta una salida, pero nada se vea del otro lado, slo un tenue tono verde que se antojaba infinito. Galar baj a Evita y pens en a qu lugar quera ir. De vuelta con Mihzu para que viera que haba tenido xito en su misin y devolverle los objetos que le di? A algn lugar en el que Evita estuviera segura y pudiera recuperarse por completo? De vuelta con Vikaasa? O slo dejara su mente en blanco y permitira que su intuicin lo guiara en un viaje tan delicado? Y Evita, su hermana nueva y a la vez de siempre, a dnde querra ir? Y si el deseo de Evita difera del suyo? Se separaran o seguiran juntos pero alguno terminara donde no lo esperaba a causa del deseo del otro?

Entonces la nia lo tom de la mano y le sonri.
-El corazn sabe a dnde va esta puerta -le dijo, y atravezaron el umbral.



VIII


La primera puerta se abri.

Todo se vea devastado. Ni una construccin se haba mantenido de pie y no haba ninguna seal de vida.
-Esto lo hizo Asura -dijo Evita.
-Dnde estamos? -pregunt Galar mientras miraba lo que pareca haber sido un ser vivo, ahora reducido a manchas de distintos colores en las que varios tipos de bichos se alimentaban.
-No lo s -dijo la nia y de pronto sinti algo-.
''Ven -llam a Galar mientras caminaba decidida entre los escombros.
-A dnde? -pregunt el mercenario sintindose preocupado por todo lo que vea.
Evita escal los escombros de lo que haba sido un edificio y se detuvo en la cima. Cuando Galar la alcanz, ella le seal a un nio de cabellos blancos que estaba ayudando a salir de un hoyo en el suelo a una pequea de cabellos rojos. El mercenario reconoci el cinturn que el pequeo llevaba puesto aun desde la distancia, era como el que Evita y el gigante de la esfera de luz llevaban puesto.
-Parece que hay sobrevivientes -dijo Evita sonriendo, y un momento despus, ella y Galar se encontraban con los nios y sus extraos acompaantes: un pequeo robot de colores chillones y una especie de perro verde alado que haca un momento era una cuerda. Una nueva amistad naci.

Con el tiempo, Galar pudo recordar la forma en la que se usaba su lanza. Dej de ser un mercenario y pas por muchas pruebas en las que fue superando por segunda vez la obscuridad de su interior hasta volver a ser todo un Guerrero Kundalini.

Por su parte, Evita no volvi a usar el kalp, pero se le otorg un nuevo objeto de poder que complement de una forma extraa a la armadura portada por Zacek. Tampoco volvi a aparecer en distintos lugares a la vez, pero no dej de ayudar a los otros guerreros a no olvidar lo que haba dentro de ellos.

La historia de la lucha de Zacek contra Asura tuvo grandes cambios, pero todo esto deber ser narrado en una mejor ocasin.

La segunda puerta se abri.

Galar sinti como si hubiera despertado de un sueo y muy probablemente as haba sido, pues no se llamaba Galar y no viva en un mundo tan fantstico como los descritos por Jules Verne. Estaba en el campo, su hermana lea algo de poesa mientras su prometida, a quien le haba dicho lo que senta por ella haca unos meses, descansaba con la cabeza en su pecho. En su mano tena una pequea ramita, probablemente haba cado en su mano y por eso haba soado el detalle de la lanza.

Entonces su hermana se qued callada y lo mir con una expresin extraa.
-Disclpame por quedarme dormido, yo...
-No -lo interrumpi la jovencita-. No es eso... No sentiste algo raro?
El joven no respondi.
-Bueno, no importa. Aunque me gustara que ustedes se portaran un poco ms atentos, mira que dormirse mientras les leo! Qu poca sensibilidad! -fingi enojarse.

Unos das despus, en peridicos ingleses, se hablaba de un atentado fallido contra el archiduque austrohngaro, noticia que poco impacto caus en el hogar donde la lnea hacia la obscuridad se haba roto para el joven que alguna vez fuera un Guerrero de la Serpiente.

La tercera puerta se abri.

Evita y Galar entraron en un cuarto en el que se perciba una gran energa, muy similar a la que se senta en Mer. Las mismas paredes del lugar parecan estar formadas de energa, era algo ms sutil que el ter pero infinitamente ms resistente que la aleacin ms fuerte. Evita supo de inmediato qu lugar era ese, pero Galar se habra sorprendido al saber que todo lo que vea era slo visible a aquellos con corazn de nio.
-Bienvenidos -dijo un personaje con piel color cobre, de casi tres metros de alto, vestido con una tnica similar a la de Katnatek y un turbante sobre su cabeza.
-Dnde estamos? -pregunt Galar.
-Donde deben estar -dijo el extrao hombre de color cobrizo-. Vienen con nosotros?
-Con ustedes? -pregunt el mercenario mientras miraba a los otros tripulantes que acompaaban al de piel cobriza. Haba algunos que parecan formados por energa azul, otros de una piel tan blanca que pareca resplandecer, otros tenan apariencia de duendes o elfos tolkienianos, unos ms tenan alas de distintos tipos o colas, los haba con apariencia de plantas e incluso otros que no tenan una forma definida.

De entre todos, una hermosa joven de largos cabellos dorados, y de cuyo pecho pareca nacer una luz, respondi con dulcsima voz: -Vamos a la Tierra, el momento ha llegado.

Galar sinti que entre esos extraos seres estaba muy cerca de algo que haba perdido. Sinti su lanza vibrar en su mano y al votear a mirarla esta haba desaparecido. Su mano herida san en un momento, y su mente se aclar.
-Volvers a tener tu lanza cuando ests listo para usarla -dijo una figura brillante que flotaba en el centro de varias esferas doradas que giraban a su alrededor.

La peligrosa decisin de dejarse abrazar por la obscuridad le haba costado muchas cosas, pero ahora Galar senta, muy dentro de l, que en el lugar al que haba llegado estaba el mejor camino de todos hacia lo que haba perdido.

Y as, los dos hermanos se unieron a una nueva aventura a bordo de una nave mgica.

La cuarta puerta se abri.

A travs de las delgadas cortinas, la luz del sol iluminaba ya toda la habitacin. Se escuchaba el cantar de algunas aves junto al sonido de la radio de un vecino como fondo y el aroma del desayuno ya estaba por toda la casa, todo indicaba que haba dormido de ms.

Evita se desperez y al siguiente instante, mientras se diriga a tomar su bao matutino, olvid su nombre, el nombre que haba sido suyo durante todo el sueo. Recordaba cmo era esa nia de mirada triste pero brillante, pero no que su nombre era Evita.

Bajo el agua de la regadera se puso a pensar en lo curioso que haba sido sentirse de nuevo como una pequea, pues en este mundo ya no tena 13 aos, y entonces algunos fragmentos de tan extrao sueo volvieron a ella, desordenados, algunos ms borrosos que otros, pero con la calidad suficiente para reconstrur toda la historia. Sonri, mientras secaba su cabello, ante la idea de ver a Asura derrotado y a KarmaTrn encarnado por ella.

Esa misma tarde, al reunirse con los amigos de Ka-Boom, les contara sobre su sueo. Les contara cmo era el traje nuevo de Lis-Ek al convertirse en la Molcula; del mercenario que se haba expuesto a la obscuridad y dejado sus memorias de Guerrero Kundalini para ayudarla a salir de la prisin de luz dejando slo a Asura en ella; de Josh y Bala-Ek, los nuevos Guerreros Kundalini, y de aquellos otros como Gelius y Rogaciano (o Rog, como le haban llamado durante el sueo) que haban crecido. Hablara tambin de las batallas de los Transformables e incluira a Lancelot, el primero de muchos otros a los que no haba tenido ya la oportunidad de ver; le dedicara un momento a la descripcin de los Gladiadores Cibernticos con sentimientos y otro al curioso piloto de piel roja cuyo nombre ya no recordaba pero le pareca terminaba en "cat". Hasta contara, algo emocionada, cmo se vean Cord y Bantar.

Pero sobre todo, les hablara del mensaje que la nia que ella misma haba sido le llevara a cada uno de los Guerreros Kundalini en su sueo... les hablara de lo importante que era cuidar y mantener luminoso lo que se encuentra en el interior de cada corazn y del precio que en el sueo la Tierra haba pagado por no hacerlo a tiempo.

Al llegar la noche, ya de vuelta en la cama, en la fase entre el sueo y la vigilia, vendra a su mente una duda: A dnde haba llegado Galar al cruzar la puerta?

En otro lugar, quien haba sido un tal Galar en un sueo la noche anterior se preguntaba lo mismo por Evita, pero al ir quedndose dormido, llegaba a la conclusin que de alguna forma ambos volveran a encontrarse.



IX


La quinta puerta se abri.

Frente a Galar y Evita se encontraban Mihzu y Tahre. Galar no entenda cmo antes de cruzar el portal l haba estado en el cuerpo de Tahre y ahora estaba en el propio, cuando este se supona se haba quedado con Vikaasa, pero prefera no pensar por ahora en todas esas cosas.
-Lo logr! -exclam Mihzu con los ojos brillantes de emocin-. Pudo rescatar a la defensora!
-Por el Gran Espritu! -sonri Tahre.
-Creo que recuerdo algo de este lugar, pero dnde estamos? -dijo Evita mirndolo todo.
-Esta es la dimensin que usted protega antes de marcharse -dijo Mihzu con gran respeto, y la nia no pudo evitar sentirse como al ser recibida por Gelius cuando se conocieron.

Al anochecer una gran fiesta se celebr en ese y en todo los planetas aliados de esa dimensin, pues la defensora haba vuelto victoriosa de su largo viaje. Tanto para Galar como para Evita, iba a tomar algo de tiempo acostumbrarse a su nueva y a la vez vieja dimensin.

Y mientras en aquella dimensin se festejaba, de vuelta en Nivaasa, Josh estaba sentado sobre un pequeo monte mirando las dos lunas con los ojos hmedos, haca varios das que iba a ese lugar cada noche. Poda sentir que Evita estaba bien, pero no se acostumbraba a la idea de no tenerla junto a l.
-Tal vez un da puedas venir a visitarme directamente y no slo a travs de los sueos -dijo a las lunas como si estas pudieran entregarle el mensaje a su amiga. Sonri con nostalgia y se dispuso a regresar a la base, pero antes de hacerlo, volvi a mirar a las lunas y agreg: -Y por cierto... Te lo prometo-. Y comenz a caminar hacia Dhairya.

La sexta puerta se abri.

Galar despert a lado de Vikaasa, le dola la cabeza y estaba algo desorientado.
-Dnde est la nia? -pregunt.
-Puedo sentirla, est en este planeta -respondi Vikaasa con una sonrisa-. Lo hiciste bien.
-No s qu hice... pero fue lo ms extrao que he vivido.
-Y ahora ya sabes cmo liberarte de tus visiones molestas?
-No -dijo el mercenario mientras miraba la extraa lanza en su mano-. Pero no estoy ya tan seguro de si eso es lo que quiero...
-Dte tiempo -dijo la joven ciega quitndole la diadema que traa puesta, misma que le quedaba muy ajustada. De inmediato, el dolor de cabeza se redujo un poco.
Galar sonri, pero esta vez, su sonrisa no tena el rastro cnico que la caracterizaba.
-Gracias -dijo sentndose.
-Pens que agradeceras hasta que terminara de curarte esta mano, pero de nada -dijo Vikaasa tomando la mano herida del mercenario y con su energa comenz a sanarlo.
Mientras, en otro punto del planeta, Josh miraba hacia las lunas con los ojos hmedos sobre un pequeo monte.
-Y por cierto... Te lo prometo -dijo antes de encaminarse hacia la base.
-Gracias por prometrmelo al fin... significa mucho para m -dijo Evita sentada del otro lado del montecito, sorprendiendo a Josh de tal forma que este casi dej escapar un grito.
El muchacho corri hasta el otro lado del montecillo y vi ah a su amiga.
-Evita! -exclam llorando y abraz a la nia como si no la hubiera visto en milenios.

Las buenas noticias se fueron juntando en los prximos meses. El regreso de Evita, la derrota de Asura, la liberacin de varios planetas entre ellos la Tierra, la ruptura de la alianza de Plutn con Metnal.

Avlesha trat de tomar el trono del emperador, pero muri asesinada poco despus. La Alianza del Mal comenz a desmoronarse, pues como dijera Gelius, los varios lderes pelearon entre ellos por el control del Imperio.

Galar se qued en Nivaasa, por alguna razn no senta nimos de continuar con su vida de mercenario cazarecompensas. Adems haba otras dos razones para quedarse, una era Evita y la otra que, aunque rara, Vikaasa le agradaba. Claro, estaban esos malos recuerdos de vidas pasadas, pero crea entender a qu se haba debido todo y que tambin ella haba sufrido por eso. Pero ahora ya no haba razn para que las cosas no salieran bien. Tal vez un da ellos dos... pero prefera dejrselo al destino. Y el destino sonri un da. Galar se convirti en un Guerrero Kundalini, aunque el camino no le fue fcil, y l y Vikaasa formaron una familia. Las visiones que haban sido la causa de su bsqueda ya no volvieron a presentarse, pero los recuerdos de estas quedaron en su memoria por siempre.

En cuanto a Evita, no volvi a portar el kalp. Tuvo un nuevo objeto de poder, pero no otra armadura. Tampoco volvi a manifestarse en ms de un lugar a la vez... bueno, no muy seguido. Su vida fue feliz, hubo algunas aventuras ms en las que se vi involucrada y conoci muchos lugares y personajes interesantes.

Lis-Ek volvi a asumir sus responsabilidades de emperatriz, aunque siempre con Bantar como su consejero. La GAU se fortaleci nuevamente y el universo fue libre y se encamin hacia el equilibrio.

As pues, la historia tras el regreso de Evita es todava muy larga. Pero ya habr ocasin de contarla completa en otro tiempo y lugar.

La sptima puerta se abri.

Evita y Galar sintieron que algo los atraa hacia una luz color violeta, entraron en ella y se convirtieron en una infinidad de pequeas chispas brillantes, algunas de las cuales fueron convirtindose en letras que formaron palabras, lneas y prrafos que despus se volveran nuevas chispas dentro de las mentes de quienes lean todas esas letras.
-Creo que ya est -dijo quien escriba, sentado frente al monitor de su computadora, al acercarse al final de la historia. Sonri satisfecho, pero antes de dar por terminada su labor envi un mensaje electrnico que deca: "Hola! Termin mi fanfic. Sabes? Al final, con todo y los errores de sintaxis, letras de ms y de menos y otras barbaridades, termin gustndome lo que escrib. Espero tu opinin una vez que hayas ledo las ltimas partes de la historia. Nos vemos. ^_^".
Y luego de eso, escribi con un suspiro:


"FIN".



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NOTAS FINALES



Bueno, este es el fin.
Me divert escribiendo todo esto y puede que hasta extrae el seguir con ello, pero estoy feliz por haber logrado terminarlo. Ahora slo faltan unas breves notas de despedida.
Estas notas son slo para dos cosas: Inclur algunos agradecimientos que quienes leyeron el final de la versin 1.0 ya vieron, y aclarar algunos puntos de esta historia que bien podran dejar confundidos o hasta molestos a algunos.

Primero van los agradecimientos, as que quisiera darle las gracias a Ixtab2k (Abraham) por sus dibujos, la cicatriz de Josh y el traje de Molcula malvada que despus se volvi el traje oficial de superherona para Lis. A Lex por el mechn blanco en el cabello de Lis y por compartir su propia versin de una muchacha con la armadura de Karma, adems de su adaptacin de la historia a guin de cmic. A Alfak (Antonio) por el dibujo de Bratro. A Carbono (Crox) por su dibujo de Gelius. A todos los que me echaron porras pese a los errores picos que comet, en especial a Kat y a Hugo por no dejar de postear desde el principio de la historia. A Rebeca, que aunque opin una sola vez, fue por ese comentario que me hizo saber que no estaba tan mal mi fanfic como crea, que me atrev a seguir con las continuaciones. Y a Salvador que me mand un e-mail con la mejor porra de todas.
Tambin debo inclur otro par de agradecimientos, uno para Oscar por prestarme sus personajes para hacerles lo que quise (aunque la verdad ni le ped permiso :p , as que van unas disculpas junto al agradecimiento, pues creo que romp muchas de las reglas de su universo, algunas con intencin y otras por ignorancia).
Y el otro agradecimiento va para Oscar pap porque por l sigo escribiendo de vez en cuando.

Ahora vamos con los detalles de la historia que pueden parecer extraos:

*En la versin 1.0 de la historia, comet el error de llamar a Lis-Ek princesa y a Zacek prncipe, cosa que he arreglado en esta, la versin 1.1, pero adems de esto hay otros errores que no pude arreglar, ya sea porque no los encontr o porque ya era imposible hacerlo. Algunos de estos siguen a continuacin.

*El hecho de que un Guerrero Kundalini se debilita al estar separado de su objeto de poder es algo que no recordaba (y que an no recuerdo del todo) al momento de escribir sobre Lis y sus brazaletes en la caja.
En cambio, al llegar a la parte de Evita dejando su kalp como centro de la prisin interdimensional de Asura en la versin 1.1, las cosas fueron distintas, pues en esta escena siento que no hay un error, pero la razn es algo que quise dejar para quienes quisieran meditar al respecto. :)

*Otra parte problemtica de esta historia est en los nombres de personajes y planetas que son desconocidos.
El hecho es que varios personajes no pertenecen a la lnea de historia original de KarmaTrn (supongo que esto es obvio), otros son personajes que han crecido ya y que aparecieron en los ltimos nmeros de la revista (como Gelius y Rog), y hay incluso un personaje que es descendiente de otro que apareci en los ltimos nmeros pero aqu slo se le mencion de paso (Bala-Ek, hija de Kin).
El caso de los planetas es todava peor, pues he de confesar que Nivaasa y el sistema de Esmoz donde ocurre la mayor parte de la historia, no existen en la lnea de la revista. Disculpas a los fans ms especializados por no haberme documentado mejor para inclur planetas oficiales del mundo de KarmaTrn.

*El siguiente detalle est en los poderes aumentados de KarmaTrn y la Molcula, pues en la revista siempre mantuvieron un lmite muy marcado. Lo que es ms, de dnde sacan tanta energa para usar semejantes habilidades?
Bueno, en esta historia alterna la batalla ya no ser tanto fsica, sino interna. Asura est condenado a la derrota para que el universo tenga la oportunidad de equilibrarse una vez que sus habitantes, empezando por los Guerreros Kundalini, purifiquen su corazn (la razn de ser de Evita. Y por cierto, alguien se pregunt porqu su mirada triste?).
As, ahora el poder fsico de los Guerreros Kundalini aumenta para acabar con la batalla material, que a fin de cuentas es una ilusin, y pasar a la lucha real y ms importante: La interna.

*El punto de la memoria en la transmigracin dimensional he de admitir que fue slo un elemento para justificar todo lo que estaba por venir en la historia, aunque profundizar en las posibles razones de este sacrificio de memoria puede ser un buen ejercicio mental.

*En lo que respecta a Lis, las cosas son algo complicadas. Es una Guerrera Kundalini y adems no cualquier guerrera. Entonces porqu se olvida de sus obligaciones y se entrega a la tristeza y el rencor tras la muerte de Zacek, llegando incluso al punto de negarse a ver a Katnatek y volver a Mer?
Para quienes vean a un Guerrero Kundalini como un ser ms cercano a lo humano, capaz de equivocarse y con la capacidad de sufrir tras una prdida tan traumtica como la de ella, no son necesarias las explicaciones. En cambio, para quienes ven a los Guerreros Kundalini como seres que saben mantenerse en Silencio y superar las ilusiones del mundo fsico al ser guerreros espirituales, esto parecera por dems inverosmil. Yo creo que un Guerrero Kundalini est en balance entre ambas cosas.
Tal vez el meterse en Lis por un momento podra explicar su dolor por la prdida de Zacek y su resistencia a despedirse de l, pero s que esto no dejar conformes a quienes piensen (muy probablemente con razn) que un Guerrero Kundalini como ella debe saber cmo superar sus traumas. As que en vez de pedir comprensin a las razones psicolgicas y afectivas de Lis, prefiero pedir que al menos se le de el valor de la metfora a todo esto.

*Por ltimo, el punto que a mi parecer es el ms polmico de todos: Galar. Hay algo en comn entre l y el caso de Lis.
Si Galar era un Guerrero Kundalini, cmo es que se expuso a la obscuridad para convertirse en un mercenario? Un Guerrero Kundalini jams hara algo como eso y los guas espirituales tampoco lo permitiran, sin mencionar que le hubiera sido imposible el usar su lanza al volverse negativo.
La razn de salvar a Evita de la obscuridad en la que la vi, lo que despus se convirti en sacarla de la prisin que compartira con Asura, puede parecer poca, sin mencionar que seguramente habra muchas otras formas de hacerlo sin necesidad de eso. Pero en verdad la razn sera poca? En verdad habra otra manera? Y lo que creo ms importante, en verdad Galar sera un ser negativo?
Tal vez el exponerse a la negatividad para volverse resistente a ella no sea algo que un Guerrero Kundalini promedio podra hacer. En cambio, un Guerrero Kundalini con una enorme fuerza espiritual tal vez podra pasar por esto sin terminar convirtindose realmente al lado obscuro, en cuyo caso, tal vez los guas espirituales podran permitir un intento tan arriesgado. Pero claro, esto es slo una suposicin.
Quiero aclarar que no se trat en ningn momento de una alabanza del lado obscuro ni de la sugerencia de que un ser realmente negativo pudiera ser un Guerrero Kundalini (ese es terreno exclusivo de Asura, aunque este no sea tcnicamente un GK).
Tampoco trat de decir que la involucin fuera posible, pues a mi parecer, Galar no involucion realmente. Su parte de GK despierto bien pudo ocultarse en su interior, pero la chispa segua ah. Aunque por supuesto, la opinin final a todo esto estar en quien lea esta historia.
En fin, en este importante punto tal vez romp casi todas las reglas de los Guerreros Kundalini y puede ser que se trate en verdad del error ms grande de todos, as que pido una disculpa a todos aquellos que no puedan encontrarle una justificacin a este personaje y a su participacin en la historia.

Supongo que alguotras cosas que deb inclur aqu las he pasado por alto y lo siento, pero al menos he puesto las que ms me inquietaron.
Por ltimo, con todo y fallas y reglas rotas, espero que esta historia les haya resultado amena. Esa era y es su razn de ser.

Suerte!

LAA. ^_^

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CENTRAL KARMATRÓN

Estamos de vuelta, poco a poco ire restaurando toda la info que tenía la vieja central karmatrón y agregando alguna más, como siempre es bienvenida la ayuda del fandom karamtrónico, una de las secciones más exitosas en la antiguedad fue precisamente la del FanArt y el FanFic. Que este sea un granito más de arena para impulsar el regreso de nuestro superheroe favorito.

Hay que agradecer a todos los que contribuyeron en el pasado con CK, Greg, Chalpa, Ciber, Tlalocman, Jair, Pakotron, Hans, Kat, Paco Falcon, Azter, Arturo Velazquillo, por supuesto al gran Oscar y los Kaboones; a mi amigo Alfredo Cosio que nos facilita el hosting... seguro faltarán muchos por mencionar ( ya es la edad jejeje), casi toda la info esta todavía conmigo, así que por aqui debería de andar... muchas gracias a todos; conocidos y por conocer... bienvenidos!

PRODUCTOS PROMOCIONALES MUY PRONTO

Lamentablemente se ha suspendido la venta de los productos promocionales, aun se pueden conseguir ejemplares del comic en su nueva era, si conseguiste adquirir un pakete de estos productos guardalos bien, eres de los pocos, esperamos que pronto nuestros amigos del estudio nos sorprendan con noticias de nuevas opciones de productos karmatrónicos....

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Una terrible batalla ha comenzado, la eterna batalla entre el Ying y el Yang por el equilibrio de las fuerzas energéticas. El universo ha sido dominado por la oscuridad y el materialismo por incontables eones rompiendo con el equilibrio... cuentan las leyendas que llegará el gigante salvador el universo, ese momento ha llegado... Karmatrón esta aquí para equilibrar la balanza en favor de los seguidores de la luz.

Que tiemblen aquellos de corazón negro y espíritu corrupto, su momento ha llegado...
Esta es la historia de esa lucha de contrarios, la luz y la oscuridad, el bien y el mal, ying y yang, Zuyuas y Metnalitas...



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